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Renato Sandoval

Renato Sandoval

Piura y Trujillo, la misma situación

​La cálida y norteña Piura languidece socialmente por un problema similar al que afectó a la ciudad de Trujillo, ubicada a unos 400 kilómetros al sur, hace unos 10 años.

07 de Octubre del 2016 - 06:56 Renato Sandoval

La cálida y norteña Piura languidece socialmente por un problema similar al que afectó a la ciudad de Trujillo, ubicada a unos 400 kilómetros al sur, hace unos 10 años. De la misma manera, hoy se prepara para marchar contra la inseguridad ciudadana, tal como lo hizo la Ciudad de la Eterna Primavera que, por ese entonces, se le catalogó como de la eterna balacera.

Pero, la realidad de Piura y Trujillo no solo es similar -en distinto tiempo- por el avance del hampa y la movilización de la ciudadanía, sino que en ambas ciudades han aparecido denuncias de presuntos “escuadrones de la muerte”, conformados por agentes policiales.

Es un calco de la situación, y hasta las palmas de la tribuna para este supuesto grupo de aniquilamiento policial han sonado tanto en Piura como en Trujillo. Incluso, en esta última ciudad, los pobladores premiaron a Elidio Espinoza, uno de los actuales procesados, dándole la alcaldía provincial.

La gente está contrariada. Por un lado, busca la reacción de las autoridades para acabar con los asesinatos delincuenciales y exige justicia para quienes fallecieron en manos del hampa. Por el otro lado, aunque en voz baja, un buen número de piuranos -así como lo estuvieron los trujillanos- celebra que maten a gente de dudosa reputación que le hace daño a la ciudad.

Pienso que las marchas no sirven para ver el problema de fondo y muchas veces quedan solo para la fotografía, para contarle a la gente que los ciudadanos no están de brazos cruzados. Eso sí, se justifica el reclamo de la sociedad, airada porque no se erradica el problema. Sin embargo, considero que tomar las calles no es la solución más efectiva.

Escuchen en Piura, los trujillanos ya hicieron lo mismo y solo sirvió para que el país se entere de su carencia social. De las experiencias se aprende, busquemos una alternativa más eficiente: una mesa de diálogo con autoridades y la sociedad civil, por ejemplo.