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Pedro José de Zavala

Pedro José de Zavala

Podemos desaparecer la informalidad

La economía informal es la consecuencia de que el Estado y las empresas no son capaces de satisfacer las necesidades de un importante sector de la población, que por lo tanto se ve en la necesidad de suplirlas informalmente

25 de Septiembre del 2016 - 07:33 Pedro José de Zavala

La economía informal es la consecuencia de que el Estado y las empresas no son capaces de satisfacer las necesidades de un importante sector de la población, que por lo tanto se ve en la necesidad de suplirlas informalmente. Esta economía paralela se sustenta en la infraestructura del Estado, volviéndola ineficiente y compitiendo además, inequitativamente, con las empresas formales.

El Estado y las empresas, en su afán de combatir la informalidad, buscan protegerse generando barreras que hacen más difícil la formalización y que a largo plazo terminan complicando aún más el desarrollo económico. Un círculo vicioso difícil de romper.

¿Cuál entonces debería ser la solución a implementar por el Gobierno para disminuir la informalidad? Desde mi punto de vista, solo hay una: el crecimiento económico inclusivo. Lo que significa que debemos tratar de que cada unidad social -sean familias o personas- logre generar suficientes ingresos para poder acceder a bienes y servicios adecuados y formales. Si revisamos el último informe de los niveles socioeconómicos de Apeim, veremos que los ingresos mensuales de las familias de los niveles D y E, que representan el 24.3% y 37% de la población urbana y rural del Perú, son de S/2015 y S/1115, respectivamente. El 50% de estos se va en alimentación. Al ver esto, caeremos en cuenta de que estas personas (que son más del 60% del país) no son capaces de lograr ingresos que les permitan acceder a productos y servicios económicamente rentables y no subsidiados. Esta tarea es más difícil aún si nos percatamos de que la mayoría de estas familias se encuentran en provincias, especialmente en las zonas rurales del país.

El camino es claro, pero difícil de recorrer. El Gobierno y la empresa privada deben poner foco en el desarrollo de empresas y servicios que permitan el incremento en los ingresos de las personas más necesitadas del país para que el acceso a la formalidad sea absolutamente sustentable, algo que es completamente compatible con el desarrollo de la gran empresa. Sin embargo, si pensamos únicamente en el desarrollo de la gran empresa y su protección de la informalidad por las vías legales, no resolveremos el problema y continuaremos con la informalidad y las consecuencias a las que esta lleva, con el agravante de que a largo plazo las diferencias económicas generadas inevitablemente terminarán en conflictos sociales. Por todo lo dicho, no puedo estar más de acuerdo con la ministra Aljovín, quien sostiene que el objetivo de su ministerio es que deje de ser necesario y, por tanto, lograr que desaparezcan las poblaciones vulnerables y el ministerio también.

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