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Lucio Castro Tamayo: “Saywiti no se concluyó porque se dio la conquista española”

Dedicarse a la docencia le ha permitido investigar a profundidad sobre la historia y cultura de su pueblo, Apurímac

Lucio Castro Tamayo: “Saywiti no se concluyó porque se dio la conquista española”

Lucio Castro Tamayo: “Saywiti no se concluyó porque se dio la conquista española”

20 de Julio del 2017 - 11:12 » Textos: Johana Ugaz » Fotos: Leandro Britto

Cuando apenas era un niño, Lucio se negaba a ingerir alimento y solo lograba alimentarse cuando una maestra, que vivía en su casa, lo sentaba en sus rodillas y le contaba historias. “Una cucharada, una historia” era la condición, y él aceptaba. Fue ese el primer paso para descubrir que su camino estaría trazado por historias, relatos que luego encajaría con su gusto por las caminatas, charlas y monumentos. Lucio Castro se convirtió en historiador y ha escrito sobre el hombre de Saywiti.

Saywiti se caracteriza por ser un monolito singular, que se hizo conocido durante la colección numismática de la BCR... Así es. Se ha delimitado que en el caso del complejo está compuesto por 12 sectores y en el segundo sector se encuentra el monolito de Saywiti, el cual es como una maqueta.

¿Saywiti estaba al mismo tiempo que Machu Picchu?

Sí, persistió hasta la conquista española. Estaba en su apogeo como todo el Tahuantinsuyo, pero los dos últimos incas que fueron Huáscar y Atahualpa ya no colocaron ni una piedra más, entonces Pachacútec, Túpac Yupanqui y Huayna Cápac son los que le dan el apogeo a esta civilización. El arqueólogo Manuel Chávez Ballón es uno de los pocos que ha hechos excavaciones. De acuerdo con la tipología de la arquitectura y el manejo de la piedra, data de la época Inca Imperial. Saywiti no se concluyó porque se dio la conquista española.

¿Se han encontrado maquetas similares en otras partes del Tahuantinsuyo? 

Maquetas sí, pero la de Saywiti tiene un mejor acabado. En el Cañón del Colca, en Arequipa, hay una maqueta que es netamente agrícola. En el monolito de Saywiti se pueden distinguir animales en pareja, las cuales están integradas por un macho y una hembra, también hay una pareja de humanos. Es un monumento a la fertilidad, a la producción, entonces aquí está simbolizado los tres mundos: el de arriba, el presente y el de abajo.

¿Cuántas figuras tiene este monolito? 

El arqueólogo Julio C. Tello estuvo en Apurímac en 1942, en una expedición a Machu Picchu, pero en los tres días que se quedó contabilizó las figuras de este monolito. Tiene un total de 203 figuras entre animales, humanos y arquitectura. Se trata de una maqueta del mundo andino.

¿Qué haría falta para revalorizar Saywiti?

Es necesario un proyecto macro, a nivel de Estado. La cultura material e inmaterial en Apurímac es riquísima, por eso estoy realizando un próximo libro en el que estoy probando que si Manco Cápac hubiera ido de Puno a Cusco, como dice la leyenda, ahí se hubiera hablado aimara, porque él hablaba aimara, pero Ayar Manco hablaba quechua, y en Cusco se habla esta lengua. Estoy en la última etapa de esa investigación. Todo Apurímac viene a ser parte de la gran nación quechua. Nosotros estamos en medio de esas dos grandes naciones, huari e inca.

¿Que representa Saywiti para Apurímac?

Para Apurímac es el icono arqueológico, la máxima expresión de la presencia del Imperio Incaico en Apurímac. Se trata de un gran templo de varios sectores, el cual es necesario recuperar y restaurar; sin embargo, Apurímac dentro del mapa económico del Perú no figura, porque tiene un presupuesto ínfimo.

¿Eso quiere decir que el Ministerio de Cultura no se hace cargo?

Me da mucha nostalgia. Yo fui, hace un poco más de 3 años, director de la Dirección Regional de Cultura en Apurímac. Entré con todos los ánimos de restaurar un puente que tenemos en Abancay, que está a 15 kilómetros, el más alto de todo el Perú, pero viene cayéndose a pedazos y no podemos hacer nada, porque para restaurar un bien patrimonial se necesita recursos y profesionales.

Pero, ¿no hay un costo para ingresar al complejo?

Sí, el boleto turístico vale 10 soles. Ese dinero está en Abancay un día como máximo y va a la cuenta del Ministerio de Cultura, de la sede central regresa poco o nada. Y sería bueno que se le dé un acondicionamiento para los turistas, porque no tiene nada, eso es penoso. La limpieza se realiza gracias a un convenio que se hizo con los pobladores del lugar, que quieren pastar su ganado alrededor del monolito, pero el 20 de cada mes tienen que limpiar las malezas que crecen. No hay un proceso de recuperación.

DATO
lucio castro, docente universitario e historiador. Estudió Historia en la Universidad San Antonio de Abad en Cusco. Es educador 
en la Universidad Tecnológica de los Andes en Abancay. 

8 años es la edad que tenía Lucio cuando se mudó al Cusco, lugar donde se educó.

2018 publicará su tercer libro sobre la nación quechua.

libros de historia relacionados con Apurímac ha escrito Castro.