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Atentado de Tarata, una herida que no acaba de cerrar

Hoy se cumplen 25 años de brutal acto terrorista. Pedro Yaranga afirma que el crimen significó un punto de quiebre en la lucha contra SL

Atentado de Tarata, una herida que no acaba de cerrar

Sangrienta explosión significó un punto de quiebre para Sendero.

16 de Julio del 2017 - 07:39 » Textos: JUAN HIDALGO jthidalgo@grupoepensa.pe » Fotos: El Comercio

El 16 de julio de 1992, un coche bomba no solo acabó con la vida de 25 personas, dejó heridas a más de 200 y destruyó decenas de viviendas. También terminó por devastar la moral limeña y la idea que hasta entonces algunos tenían de un Sendero Luminoso que solo causaba estragos en el interior del país.

Hoy, 25 años han pasado desde dicho atentado, pero las cicatrices de la explosión todavía no terminan de cerrar, pues, por ejemplo, hace relativamente poco -el 14 de febrero para ser exactos- comenzó recién el juicio oral contra Abimael Guzmán y la cúpula del movimiento terrorista por este caso.

El atentado de Tarata, además de las víctimas ya mencionadas, afectó nada menos que 183 casas, unos 400 negocios y 63 vehículos estacionados en las inmediaciones de la cuadra 2 de esa calle miraflorina.

Todo esto dejó la megaexplosión de un automóvil Datsun guinda que tenía 400 kilos de dinamita combinada con anfo (una mezcla de nitrato de amonio y petróleo que aumenta la onda expansiva), vehículo que Sendero Luminoso había planeado que estalle en el frontis del Banco de Crédito ubicado en la cuadra 6 de Larco, pero que un vigilante de dicha agencia obligó a mover a los senderistas que pretendían estacionarlo ahí. El resto es historia conocida.

Durante la sexta audiencia del caso Tarata, el cabecilla Abimael Guzmán admitió que el atentado: “Fue un monstruoso error”. Sin embargo, para Pedro Yaranga, consultor en temas de terrorismo, fue más bien un “sangriento crimen”.

El especialista refirió que quizá desde la perspectiva senderista fue un error, en el sentido de que el blanco inicial era el corazón financiero de Miraflores, pero que al mover uno de los dos coches bomba -el segundo no estalló- desencadenó una tragedia que todo el mundo condenó.

Yaranga explica que este, junto con el atentado a Frecuencia Latina (que dejó tres muertos), empujaron a las autoridades y a la Policía Nacional a intensificar las acciones que, a la postre, terminaron por desarticular a la cúpula de SL.

“Miente Abimael Guzmán al decir que no fue planeado por su Comité Central , todos los atentados importantes los planeaban ellos”, enfatizó.

Planificado

Sendero Luminoso ejecutó varios ataques menores ese mismo día, con el fin de alejar la atención del foco de Miraflores.