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Elecciones 2016: ​Candidatos presidenciales sobre el diván

Especialistas de la salud analizan los perfiles psicológicos de los aspirante a la Presidencia y advierten que un Presidente sin óptimas condiciones de salud emocional puede tomar decisiones erradas con altos costos a toda una nación

Elecciones 2016: ​Candidatos presidenciales sobre el diván

Elecciones 2016: ​Candidatos presidenciales sobre el diván

29 de Marzo del 2016 - 10:01 » Textos: Joselyn Levizaca » Fotos: Correo

A dos semanas de la elección presidencial, los candidatos juegan sus últimas cartas para pasar a la segunda vuelta y en ese empeño reparten no solo propuestas, abrazos y besos, sino también ensayan sus mejores gestos y sacan a flote comportamientos que a veces el elector desconoce y que son puestos en evidencia por los medios de comunicación, muy a pesar de los propios políticos.

Correo conversó con tres especialistas de la salud; Belisario Zanabria Moreno, Decano del Colegio de Psicólogos del Perú; Tomás Angulo, reconocido psicoterapeuta; y el psicólogo clínico, Jesús Hurtado, quienes analizaron los perfiles psicológicos de los principales aspirantes al sillón presidencial y de los electores peruanos.

Para los especialistas, un candidato no solo debería contar con buenas propuestas, sino también, demostrar que se encuentra en perfectas condiciones emocionales para gobernar. Y es que de presentarse un problema psicológico en un gobernante -advierten-, ello puede influir en las decisiones que tome sobre una Nación. “Si una persona está enferma, es esquizofrénico, paranoico o psicópata, imagínese las decisiones negativas que va a tomar. Y por la tanto millones de personas van a sufrir las consecuencias”, señala Hurtado.

Desde un gobernante impulsivo hasta uno deprimido, perjudicaría la actividad del gobierno y de las demás instituciones que dependen de ella, advierte Zanabria. Pero además de conocer estos aspectos, agrega el doctor Tomás Angulo, es importante conocer cuál es el autoconcepto y la forma de ver el mundo de los candidatos políticos.

Sacudirse del pasado

En casi un mes, cientos de ciudadanos marcharon por la exclusión de Keiko Fujimori de las elecciones presidenciales. A la exprimera dama no solo se le cuestiona haber entregado dinero en plena campaña electoral, sino también, por ser partícipe del gobierno autoritario del Perú en la década de los ‘90. Para Zanabria, la relación entre Keiko Fujimori y su padre es un vínculo que difícilmente se podrá desligar, pues existe un modelo paternal presente. Sostiene que existe una probabilidad de que la lideresa de Fuerza Popular repita el gobierno de su padre, aunque -aclara-, no en lo que respecta al modelo de gobierno, sino en cuanto al temperamento.

"Es muy probable que repita el gobierno de su padre. De niña, ella tuvo un papá que tenía éxito, que lo aplaudían, que lo dirigían, que se imponía; eso está bien memorizado en ella. Ahora tiene cuidado, pero cuando llegue a la acción, el modelo (del padre) podría manifestarse", señala.

Una posición contraria es la que sostiene Angulo, quien asegura que una hija sí puede desvincularse de las ideas de su padre, aunque alerta que existen casos en las que un hijo continúa con la obra del padre. Para el doctor Angulo, la crítica a Keiko Fujimori recae en la relación con su padre, pero no por su condición como mujer. "Como mujer es carismática, luchadora, agradable y mesurada, cualidades que explican la cantidad de votos que ostenta", dice.

Si bien existen personas que temen se vuelva a repetir un gobierno dictatorial, el doctor Angulo señala que una forma de evitar sospechas de que eso ocurra es no tener como candidata a Keiko Fujimori, cuyo padre fue sentenciado por diversos delitos.

"¿Deberíamos tener como candidata a Keiko Fujimori? Basta que el padre haya sido censurado para que la hija ya no postule. A mi parece una forma radical que no crear sospechas de no entrar en la prueba de saber si es o no es ", asegura.


Sin el voto joven

Pedro Pablo Kuczynski (PPK) siempre trata de sonreír y está en aparente buen humor, pero sorprendió hace pocos días cuando se molestó con un periodista a quien tildó de “ignorante” cuando ambos hablaban de la renegociación del contrato de gas de Camisea. Según el psicólogo Hurtado, esta situación demuestra que el exministro de Economía no ha desarrollado del todo la denominada inteligencia emocional, lo cual refleja "desesperación y ansiedad por no subir en las encuestas".


Pero de PPK se puede decir que es el candidato más experimentado, asevera Tomás Angulo, aunque hoy parece haber perdido el voto del electorado joven que lo apoyó en la campaña del 2011.

"PPK, en su primer intento de llegar a la presidencia, era apoyado por muchos jóvenes y eso lo hacía ser joven, ahora esos electores lo evadieron, primero se fueron con Julio Guzmán y luego (que el candidato de TPP salió de carrera electoral) recuperó algunas adhesiones”, reflexiona Angulo.

Más allá de la edad del candidato, que parece ser un factor importante, pero no determinante en la campaña electoral, Angulo considera que el alejamiento de los jóvenes se da por la aparición de nuevas propuestas electorales como Verónica Mendoza y Alfredo Barnechea.

Los nuevos rostros

En palabras del doctor Angulo, Barnechea ha demostrado ser un candidato leído y capaz, sin embargo no refleja empatía con el pueblo, un factor esencial en toda campaña presidencial. "Puede ser un hombre muy leído, pero también en las elecciones es importante caerle bien al pueblo. El pueblo necesita identificarse con alguien", sostiene.

A la candidata Verónika Mendoza, el especialista Angulo la percibe como una persona educada, cautelosa, sensible y firme, si bien esta última es una cualidad que debe tener todo presidente, esta también puede convertirse en autoritarismo.

"A veces la sensibilidad genera buenos gobiernos. Cuidado con la firmeza que se convierte en autoritarismo, claro, la gente quiere ver a un Presidente con capacidad de manejo, con un respaldo que pueda manejarse emocionalmente", comenta.

Candidato vanidoso

A juicio de los especialistas, el expresidente Alan García saca a relucir su protagonismo, vanidad e incluso su "extrema arrogancia" en algunos casos. Jesús Hurtado sostuvo que el líder de la Alianza Popular padece de narcisismo, lo que representa a su juicio una enfermedad peligrosa. "Lo que se ve en él es una estima exagerada que no le permite escuchar las críticas de los demás", resaltó.

Para el Decano del Colegio de Psicólogos del Perú, el líder aprista es un orador que convence y atrae multitudes porque “hace vivir con emoción a quienes los escuchan”, sin embargo, los últimos incidentes protagonizados con algunos de sus simpatizantes serían producto, dice, del “desborde de sus emociones” situación que se presenta en los políticos durante las campañas electorales.

“En la campaña uno siempre desborda su emoción y también a veces tiene que defenderse. Yo creo que él ha estado haciendo eso”, indica.

En crisis emocional

Por otro lado, Belisario Zanabria, respecto a la candidatura del líder de Perú Posible, Alejandro Toledo, nota que existe desconcierto, así como baja estima y reconocimiento de los peruanos hacia la gestión gubernamental que realizó.

También agrega que el candidato muestra entusiasmo por beber en momentos de crisis afectiva, situación que ha quedado en evidencia en algunas entrevistas donde ha tenido dificultad en la pronunciación y expresión. “Él tiene una forma de vivir que es con la alegría de un estímulo en ciertos momentos”, sostiene.

¿El candidato ideal?

Más que un candidato ideal, existen ciertas consideraciones que todo político debería tener. Para Tomás Angulo, un candidato debería ser sobrio, empático, firme y no autoritario. Que tenga la capacidad de gestión y muestre sus propuestas, pero que también goce del respaldo de los analistas políticos. En tanto, Belisario Zanabria, sostiene que un candidato debe cumplir con tres consideraciones básicas: tener madurez afectiva, intelectual y ética. Mientras que para Jesús Hurtado, el aspirante ideal deber tener capacidad de liderazgo y un alto nivel de servicio a la sociedad.

EXAMEN.

Por otro lado, los entrevistados resaltaron la importancia de que un candidato sea evaluado por especialistas de la salud mental, pues aseguraron que una alteración psicológica puede influir en una mala decisión del futuro gobernante. Si bien los doctores Angulo y Zanabria señalan que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la ciudadanía deben promover estas iniciativas, para Hurtado son los partidos políticos los que deben tomar las medidas.

“El JNE a través de los mejores especialistas del medio (psicólogos, psiquiatras o personas con alta y reconocida moralidad) deben aplicar pruebas y entrevistas para ver el lado humano y para verificar que tanta contaminación emocional tienen”, precisa Tomás Angulo.

VOTO EMOCIONAL
Los especialistas también notan que la mayoría de electores peruanos se deja llevar por sus emociones antes de analizar y reflexionar sobre lo que cada candidato puede ofrecer. Belizario Zanabria asegura que “el peruano no es tan coherente, ni lógico; no tiene tanta habilidad para pensar, razonar, abstraer y valorar”. Esta situación, a su juicio, es producto de la baja calidad educativa que impera en nuestro sistema, sumado al descontento y pesimismo de los electores. El peruano “escoge al nuevo porque no tiene visos de corrupción”, señala Tomás Angulo.

Advierte asimismo que el elector escoge según su propio interés. “El peruano tampoco es una persona leída que está muy al tanto de todo esto. Hay un desapego entre el votante y el candidato, y el pueblo se ve obligado a votar solo porque son las elecciones de su país”, destacó Angulo.