Textos:Etty Janampa ejanampa@grupoepensa.pe |Fotos:Correo
La red de panificadores de la provincia de Concepción, celebran 400 años de tradición panificadora, por ello en la plaza de armas de esta ciudad, se inició la exposición y venta de más de 100 variedades de panes artesanales, entre los que destacan el bollo, blonda, torta, caporal, relleno de queso, relleno de calabaza, taca, caporal, semita, yapsa, bollo de trigo, bollo volteado, empanada, ofrendas, adobe, anís entre otros.
Las panificadoras más antiguas de Concepción aseguran que esta actividad se inicia hace 400 años con la llegada de los españoles. En esta provincia se fabricaron hornos artesanales de ladrillos con argamasa de barro mezclado con bosta de burro y caballo, azúcar, chancaca, vidrio molido y cabello.
"Los hornos tenían un espacio cóncavo muy bajo, con piso de ladrillo y puerta metálica, se calentaba con chamiza de eucalipto, hasta que las paredes estén blancas, se limpiaba con escobas hechas de ramas de tamquish y se metía el pan con una pala larga de madera", indican.
Utilizaban como ingredientes agua tibia de anís, concho de chicha de jora, sal, azúcar y harina de trigo de la zona, que luego de ser mezclado reposaba por 8 horas para elaborar las variedades de panes Kusay, Guaguas, Llapsas, Taka.
Los panes se llevaban en canastas de planta de chilca cubiertas con manteles azules hechos de costales de harina que se amarraban en las ancas del burro para ser llevadas a Mito, Aco, San Jerónimo, Quilcas, Matahuasi, Huancayo entre otros lugares, donde bautizaron a los concepcioninos como montacastas.