Textos:Miguel Alcántara Flores jalcantara@grupoepensa.pe
Mientras que usted dormía, a la 1 a.m. las casas de las familias Pinedo Chávez y Chauca Morales, en el pueblo joven Santa Cruz, eran arrasadas por los miles de metros cúbicos de agua que brotaban de la rajadura de una tubería principal del Reservorio II, llevándose no sólo sus pertenencias sino también su modesto y honrado esfuerzo por dar mejores condiciones de vida a sus hijos.
VORAZ. Este caudal incontenible provocó el deslizamiento de las bases de los lotes 14 y 15 de la manzana J del mencionado pueblo, que se llevaron las esteras, cocinas, sillas, ropa y todo a su paso.
Lo alarmante es que hace 10 días sucedió lo mismo, por responsabilidad de la empresa que ejecuta la obra de construcción de veredas en "Santa Cruz".
Eulogia Chauca Morales relata que lo primero que hizo es evacuar a los dos niños que viven en su casa.
"Esto ya sucedió antes, me destruyen la casa por segunda vez y encima la empresa no me quiere reconocer nada", dijo la moradora del J-14.
Mientras que su vecina Dora Pinedo Chávez, con su bebé en brazos, resume su desgracia: "No pude salvar ninguna ropita de mi bebita".
"ESPERANZA BAJA". Los cientos de toneladas de arena fueron a parar contra los lotes 38, 39, 40 y 41, que quedaron enterradas al menos en un metro.
La vivienda más afectada fue el lote 40, donde pudimos apreciar un refrigerador enterrado a la mitad. En la sala, cocina, baño y en casi toda la casa, el techo podía tocarse solo con levantar el brazo. La propietaria Juana Campos pidió apoyo a las autoridades.
DATO
En comunicación con Correo, el jefe de Imagen de Sedachimbote, Tito Reinalt Coral, precisó que la tubería afectada sirve para llevar agua del pozo de Santo Domingo al Reservorio II. "Hace varios días también se rajó la tubería por los trabajos de la constructora; ella debe hacerse cargo de los daños a los vecinos", dijo. Agregó que la tubería la repara Sedachimbote.