Textos:Vanessa Rossi web@grupoepensa.pe |Fotos:BBC
¿Cómo se comparan las hazañas sobrehumanas de las que son capaces los deportistas con las proezas del mundo animal? La BBC responde a esta pregunta con algunos casos en que la naturaleza podría llevarse el oro sin problemas.
Hossein Rezazadeh, de Irán, uno de los mejores levantadores de pesas de todos los tiempos, ostentando el récord por levantar 263 kilos sería vencido por nada menos que una hormiga cortadora de hojas que puede cargar un peso 50 veces superior al suyo. A escala, Rezazadeh tendría que intentar levantar 2300 kilos siendo abatido por una de estas hormigas sin una gota de sudor.
El escarabajo rinoceronte tampoco se queda fuera de la competencia pues este pequeño insecto puede cargar hasta 850 veces su peso corporal, lo que para el levantador de pesas iraní resultarían seis autobuses rojos de los que circulan en Londres.
Pero la medalla más preciada se la lleva un ácaro diminuto que tiene la capacidad de levantar cualquier cosa de hasta 1180 veces su propio peso.
El arquero surcoreano Im Dong-Hyun, fue el primero en romper un récord mundial en los Juegos Olímpicos Londres 2012, con una precisión impecable que sólo podrían mejorar el pez arquero y las cobras.
Presionando la lengua contra un surco en su boca, el pez arquero puede lanzar un chorro de agua a dos metros de distancia y dar en el punto escogido.
No en vano al nadador estadounidense Michael Phelps se le comparó con un delfín cuando conquistó su decimonovena medalla y se convirtió en el atleta olímpico más condecorado de la historia.
El récord mundial de Phelps en los cien metros mariposa fue de 49,82 segundos, hazaña que hasta ahora, un delfín superaría sin problemas al nadar 100 metros en 22 segundos aproximadamente, gracias a su piel gruesa que les permite deslizarse con mucha facilidad por el agua 800 veces más densa que el aire.
Los pingüinos también son ultraveloces en el agua porque envuelven su cuerpo en burbujas que actúan como lubricantes para reducir la fricción.
Otro que sin duda habría batido un récord mundial es el oso polar. En enero de 2011 se registró el caso de un ejemplar que nadó de forma continua por nueve días, recorriendo una distancia de 687 kilómetros.
(Con información de BBC)