Textos:Juan Carlos Sequeiros web@grupoepensa.pe
En entrevista para este medio, el consultor Guillermo Carrasco Tupayachi, autor del estudio de factibilidad del Hospital Antonio Lorena, advirtió que de proseguirse con la licitación del nosocomio –como pretende el Gobierno el Regional del Cusco (GRC)–, se corre el riesgo de tener problemas durante su ejecución, e incluso la paralización, con lo que dejó entrever que lo oportuno es retrotraer el proceso.“Ante las incongruencias en los documentos de licitación (alteración del estudio de factibilidad), puede haber problemas, de los cuales puede tomar partido la empresa constructora. Hay muchos hospitales paralizados por problemas similares y eso hay que evitarlo”, dijo.
Ante esta situación, Carrasco Tupayachi sugirió al GRC formalizar, primero, los cambios que hizo en el estudio para evitar problemas posteriores. “Hay que formalizar los cambios de tal forma que no se tenga problemas en el proceso constructivo y tampoco las autoridades tengan problemas (legales) a futuro”, señaló el arquitecto.Sin embargo, agregó que la decisión de paralizar momentáneamente el proceso debe ser tomada por el presidente regional Jorge Acurio Tito. “(La suspensión de la licitación) eso ya tiene que verlo el presidente regional. (...) Yo le aconsejo que formalice ese cambio, tal como manda la disposición del Sistema Nacional de Inversión Pública (Snip)”, sentenció.
SÍ HUBO CAMBIOS. De otro lado, el experto se ratificó en que sí hubo cambios con el estudio de factibilidad que él desarrolló y con lo que se pretende licitar. Advierte que está claramente modificada la programación arquitectónica en más de 3 mil metros cuadrados, a tal punto que las áreas netas de construcción disminuyeron y son trasladadas para circulaciones (pasillos, pasadizos), pero además aclara que para estas alteraciones nunca fue consultado, a pesar de ser el autor del estudio. “Analizando ambos documentos, el estudio de factibilidad y el modificado, hay una diferencia notoria, a tal punto que las áreas netas disminuyen en el programa modificado en más de tres mil metros cuadrados y son trasladadas a circulaciones públicas, cosa que no estaba prevista en el programa original; eso me ha causado sorpresa en mi condición de técnico con muchos años de experiencia en el tema”, refirió.
LAS ALTERACIONES. De acuerdo al documento mostrado por Carrasco Tupayachi, para el área de servicios administrativos estaba considerado 2,137.00 m2, pero en el nuevo documento del GRC se consigna solo 1,921.00 m2. Lo propio ocurre con el área para la consulta externa. El estudio de Carrasco Tupayachi considera 4,353.00 m2, pero en la actualidad solo se toma en cuenta 3,744.00 m2. Es similar con otros servicios. En resumen, el estudio de factibilidad inicial consideraba 29,753.98 m2 de construcción de área neta y hoy se pretende hacer 26,971.00 m2, es decir, una disminución de 3,373.78 m2. En suma, un ‘Lorena’ más chico.
Nota elaborada por Raúl Cabrera.