Cuando viajes, déjate llevar

Cuando viajo me gusta probar cosas nuevas y aprender de una cultura a través de sus platos. Me gusta conocer nuevos insumos, sus preparaciones y usos

Cuando viajes, déjate llevar

Por: Ignacio Barrios @ignaciobarriosj

Para mí, como cocinero, una de las cosas que más que gusta y más me nutre es viajar, pero para comer. La comida es uno de los mejores símbolos de la cultura de un lugar, y a través de ella uno puede conocer más acerca de sus costumbres. Además, es una rica fuente de inspiración.

Influencias culturales

Una de las primeras cosas que creo que uno debe hacer al viajar es visitar un mercado. No me puedo imaginar ir a Cusco sin pisar el imponente mercado de San Pedro, pasear por Londres y no recorrer el Borough Market, o aterrizar en Barcelona sin dar una vuelta por la Boquería. En los mercados uno advierte dos cosas muy importantes acerca de la comida de la zona: sus productos y sus influencias culturales. Para mí estos puntos representan los pilares fundamentales de la cocina de cada ciudad.

Pensemos en Lima como ejemplo y vayamos a cualquiera de nuestros mercados. Allí veremos la amplia variedad de productos que el Perú nos ofrece y encontraremos comida que nos muestra esas diferentes influencias que tenemos, como una sopita wantán, los anticuchos, el cebiche, una papa a la huancaína. Esto se traduce en sabores del mundo, pero en un solo lugar, donde uno puede disfrutar toques de la comida de China, África, Japón, España y, por supuesto, de nuestra propia gastronomía, ya sea andina, del norte o del sur.

Experimentando

En la actualidad, con la ayuda del internet uno está expuesto a muchísima información cuando viaja; no obstante, tengamos cuidado. Una de las cosas en las que menos confío al viajar es en las páginas de comentarios o “reviews”. ¿Desde cuándo otro turista nos puede recomendar dónde comer? Deben haber unos cuantos con buen criterio, pero creo que en general es difícil confiar en alguien que solo ha pasado unos días visitando un lugar, y muchas veces comen influenciados por gente que no conoce del tema. Es por ello que pienso que en quien hay que confiar es en la gente local. Busquemos contactos, amigos y guías que residan en la zona para elegir el mejor restaurante. O en su defecto, tan solo siéntese en un lugar y pídale a quien lo atiende que le recomiende un par de platos de la carta.

Aunque suene poco patriótico, yo no extraño la comida peruana cuando viajo. Ojo, me encanta, pero tengo la suerte de poder comerla a diario, mas no tengo la suerte de poder vivir de vacaciones. Cuando viajo, realmente me gusta probar cosas nuevas y aprender de una cultura a través de sus platos. Me gusta conocer nuevos insumos, sus preparaciones y usos, y así poder probar los infinitos sabores que cada ciudad puede ofrecer. Así que ya saben: cuando viajen, déjense llevar.

Lo más visto
Más en sección