¿Qué personas son propensas a sufrir un paro cardíaco?

Hay ‘una hora de oro’ para salvar la vida del paciente. Vómitos, dolores en el pecho y brazos, así como sudoración fría son algunos síntomas

¿Qué personas son propensas a sufrir un paro cardíaco?

Por: Redacción Multimedia

A propósito del fallecimiento del destacado periodista deportivo Daniel Peredo, el cardiólogo del Hospital de la Solidaridad, Víctor Fontinier, destacó que las personas fumadoras están más propensas a sufrir un paro cardíaco.

El especialista refirió que las personas que fuman y que consumen habitualmente bebidas alcohólicas o drogas sociales son pacientes de alto riesgo y pueden padecer, en cualquier momento, un ataque cardiaco; así como aquellas que padecen enfermedades congénitas sin saberlo. 

Por ello, recomendó a quienes practiquen algún deporte recreativo o de competencia que se realicen un chequeo cardiológico previo, para conocer el estado de su corazón.

Una hora de oro

"Los dolores intensos, por más de 20 minutos, en el pecho y boca del estómago, que se extienden al cuello y brazo izquierdo, acompañados de nauseas, vómitos y sudoración fría, son síntomas de un paro cardiaco. Cuando ocurre esto tenemos ‘una hora de oro’ para salvar la vida del paciente", explicó. 

Además, sugirió que las canchas de fútbol o de cualquier deporte deben contar con un cardiodesfibrilador.

Sufre paro cardíaco, pero sobrevive

Precisamente, gracias a la rápida asistencia médica brindada por personal del Hospital de la Solidaridad de la Municipalidad de Lima, un vecino de 59 años salvó de morir, luego de sufrir un paro cardiaco, como el que acabó con la vida del reconocido periodista Daniel Peredo.

Manuel Sáenz confiesa que ha sido fumador, pero que nunca pensó encontrarse frente a frente con la muerte y menos mientras esperaba, rodeado de una multitud, que el papa Francisco recorriera la avenida Brasil, durante su reciente visita al Perú.

“En primer lugar sentí un dolor en el pecho. Luego se me adormecieron los brazos y comencé a sudar intensamente y a tener nauseas, además de experimentar dolor en la mandíbula”, contó.

Agregó que cargado por su hermano, a quien le había dicho que estaba sufriendo un infarto, llegó hasta una ambulancia del Hospital de la Solidaridad instalada en la zona, donde el propio director de este establecimiento, Luis Rubio, lo atendió inmediatamente.

“Allí es que ingreso a la ‘hora de oro’ que me obsequió el Hospital de la Solidaridad, en la que me atienden rápidamente para revertir el paro cardiaco que sufría”, contó.

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