<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Diario Correo]]></title><link>https://diariocorreo.pe</link><atom:link href="https://diariocorreo.pe/arc/outboundfeeds/rss/category/opinion/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Diario Correo News Feed]]></description><lastBuildDate>Mon, 03 Aug 2026 03:11:45 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[ENTRE EL DEBIDO PROCESO Y EL TRIBUNAL DE LA OPINIÓN PÚBLICA, columna de José Tello Alfaro]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/entre-el-debido-proceso-y-el-tribunal-de-la-opinion-publica-columna-de-jose-tello-alfaro-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/entre-el-debido-proceso-y-el-tribunal-de-la-opinion-publica-columna-de-jose-tello-alfaro-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[José  Tello Alfaro]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 02 Aug 2026 15:16:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En los últimos quince años, se han presentado una serie de actuaciones fiscales y judiciales que están desnaturalizando las instituciones jurídicas concebidas como excepcionales, debilitando así la confianza ciudadana.</p><p>Un claro ejemplo es el uso frecuente de la figura de prisión preventiva en casos de alto perfil mediático, donde lo extraordinario ha pasado a ser casi una regla. A ello se suma la flexibilización del principio de legalidad, colocando al Tribunal Constitucional en obligación de corregir decisiones de la justicia ordinaria que terminan vulnerando derechos; tal como ocurrió en casos emblemáticos que marcaron la agenda política reciente.</p><p>Esta politización es también inidentificable cuando el litigio deja Palacio de Justicia para trasladarse a los medios de comunicación. Las filtraciones de investigaciones que, en principio, deberían ser reservadas y las declaraciones públicas de fiscales y jueces terminan siendo una especie de “proceso paralelo” que condiciona la percepción ciudadana y el desarrollo de los juicios.</p><p>La independencia de la justicia no sólo se cumple cuando esta es autónoma del poder político, se cumple cuando los operadores de justicia actúan con prudencia, objetividad y respeto al debido proceso. De lo contrario, no sólo los agraviados son los investigados y procesados, sino los ciudadanos, quienes somos -a largo plazo- los verdaderos agraviados, quienes buscamos vivir en democracia.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[ENTRE EL PRIMEN MENSAJE Y EL PRIMER GABINETE, columna de Roberto Sáenz Azañero]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/entre-el-primen-mensaje-y-el-primer-gabinete-columna-de-roberto-saenz-azanero-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/entre-el-primen-mensaje-y-el-primer-gabinete-columna-de-roberto-saenz-azanero-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Roberto Sáenz Azañero]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 02 Aug 2026 13:02:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Juramentada y oficialmente en funciones, la presidenta constitucional del Perú dirigió su primer mensaje a la nación, que fue concreto y con planes ambiciosos en temas de infraestructura vial. De igual forma se refirió al fortalecimiento de los programas sociales como pensión 65, donde se duplicará el monto asignado a los beneficiarios a S/. 700; el relanzamiento del PRONAA (Programa Nacional de Asistencia Alimentaria), creado en el primer gobierno de su padre, el mismo que tendrá como objetivo principal asegurar la alimentación óptima de los escolares; y, por otro lado, el incremento de la RMV a S/. 1300. En el tema educativo anunció la ampliación del programa Beca 18, cercenado irracionalmente por el gobierno saliente. </p><p>La inseguridad será combatida por las Fuerzas Armadas, que asumirán temporalmente el liderazgo durante los estados de emergencia y conducirán las operaciones contra la criminalidad en coordinación con la Policía Nacional, lo cual considero una decisión acertada. Al respecto, hay opiniones discrepantes por parte de los eternos conservadores que defienden hipócritamente —con el devaluado argumento de los DD.HH.— a los que se encuentran en la vereda contraria a la licitud.</p><p>El primer Gabinete, como era de esperarse, no es del agrado de todos. En Economía, Elmer Cuba la tiene muy difícil para reordenar el gasto público, que fue la farra del Congreso precedente. Será el responsable de viabilizar financieramente los anuncios hechos por la presidenta. Sheput y Beingolea desentonan notoriamente en este equipo ministerial. Lo extraño es que ambos son furibundos antifujimoristas de antaño. Si con estas designaciones la primera mandataria quiso enviar un mensaje de reconciliación, simplemente cometió un craso error.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[MENSAJE DE UN MENSAJE, columna de Walther Salas Raa]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/mensaje-de-un-mensaje-columna-de-walther-salas-raa-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/mensaje-de-un-mensaje-columna-de-walther-salas-raa-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Walther  Salas Raa]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 02 Aug 2026 12:56:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La intriga del mensaje presidencial despertó curiosidad e interés por todo lo dicho, opinado, especulado en la poca y nula posibilidad de hacer una necesaria y urgente buena gestión. Se generó un miedo entre los que dicen conocer historia y formas de hacer gobierno, terror a lo desconocido o lo que puede venir, con juicios más reactivos que fundados. Ha sido una catarsis esperada. El mensaje ya se dio, y ahora se puede hablar de posibilidades.</p><p>Los tiempos del verbo en el mensaje. Empezó con un diagnóstico que puso en evidencia la condición de país y la situación de un Estado debilitado en algunos sectores y, muy a la inercia en otros. Saltó al futuro con metas medibles, rendición de cuentas y una gestión con disciplina y resultados. Sin embargo, el presente agobia con inseguridades y corrupción, más la presencia de El Niño, que viene de malas formas.</p><p>Como país, mejorar la calidad de vida, dotar de infraestructura, apostar al crecimiento económico con una sostenibilidad fiscal, van de obligado junto a una reforma y reformulación del papel del Estado y sus instituciones. Si todos los niveles del Estado, cumplen sus metas de acuerdo a sus competencias, va bien.</p><p>Pero la prioridad es el crimen organizado. El ejecutivo necesita de una alianza estratégica con los gobiernos regionales y municipales con planes y propuestas concretas de lectura provincia-región-país, ahí está la diferencia, los diputados necesitan del Senado para consumar el tan mentado equilibrio de poderes. Finalmente, deberá conseguirse un presupuesto alineado a propuestas, donde, levantar lo rural y mejorar lo urbano es clave.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[EL ARTE DE ENCAJAR, columna de María Isabel León]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/el-arte-de-encajar-columna-de-maria-isabel-leon-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/el-arte-de-encajar-columna-de-maria-isabel-leon-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[María   León]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 02 Aug 2026 12:52:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La vida tiene una extraña manera de recordarnos que nunca se detiene. Mientras en algún lugar alguien nace, en otro alguien se despide de la vida. La alegría y el dolor no se turnan; conviven. Quienes seguimos aquí, tenemos un privilegio que a menudo olvidamos: todavía tenemos “tiempo”. Tiempo para equivocarnos y corregir el rumbo. Tiempo para aprender, para pedir perdón, para reconciliarnos, para descubrir capacidades que permanecían dormidas y para convertir nuestros talentos en un servicio. Sin embargo, con demasiada frecuencia desperdiciamos ese regalo. Invertimos horas en el resentimiento, en el juicio hacia los errores ajenos, en comparaciones estériles o en conflictos que, vistos desde la perspectiva de la finitud, pierden toda importancia. Nos ocupamos tanto de observar la vida de otros que dejamos de construir la propia. Tal vez el verdadero desafío no sea vivir más años, sino vivir mejor. Descubrir cuáles son los dones que recibimos al nacer y preguntarnos de qué manera pueden ayudar a aliviar una carga, abrir una puerta, inspirar una esperanza o mejorar la vida de quienes nos rodean. Porque el valor de una existencia no suele medirse por lo que acumula, sino por la huella que deja en los demás.</p><p>Allí, aparece una idea que merece nuestra reflexión: el arte de encajar. No se trata de encajar para parecernos a todos, ni de renunciar a nuestra esencia para ser aceptados. Se trata de encontrar el lugar exacto donde nuestros talentos sean apreciados, donde nuestras fortalezas encuentran un propósito y donde nuestra presencia aporta algo que nadie más pueda ofrecer. Cada persona ocupa un espacio irrepetible. Cuando descubrimos ese lugar y actuamos con autenticidad, dejamos de competir y empezamos a contribuir. Dejamos de preguntarnos qué nos falta y comenzamos a preguntarnos qué podemos ofrecer.</p><p>La simultaneidad de la vida y la muerte debería enseñarnos una lección de humildad y de urgencia. Humildad, porque comprendemos que todos compartimos el mismo destino. Urgencia, porque ignoramos cuánto tiempo nos queda para hacer aquello que realmente importa. Como dijo Séneca siglos atrás, “No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho.” Y quizá por eso la mejor manera de honrar la vida no sea contar los días, sino llenar los días. Esa simple realidad nos recuerda que todavía tenemos la posibilidad de elegir. Elegir amar antes que odiar. Construir antes que criticar. Aprender antes que juzgar. Servir antes que acumular. Y, sobre todo, descubrir el lugar único desde el cual podemos hacer del mundo un lugar… un poco mejor.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Una oportunidad para marcar la cancha (EDITORIAL)]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/una-oportunidad-para-marcar-la-cancha-editorial-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/una-oportunidad-para-marcar-la-cancha-editorial-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Editorial Correo]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 02 Aug 2026 12:46:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La detención en flagrancia del diputado Julián Pérez Mallqui (Juntos por el Perú – JP) por presunta agresión física y psicológica a su expareja podría ser un temprano parteaguas para que el Congreso bicameral defina si continuará por la senda del proteccionismo del Legislativo pasado o si será firme con sus pares.</p><p>Al menos desde la bancada y el partido Juntos por el Perú ya vimos que optarán por el doble rasero. Piden para Pérez Mallqui debido proceso y que tomarán una decisión al final de las investigaciones, mientras que suspendieron de inmediato a Silvana Robles por no mostrar su voto en la elección de la presidencia de la Cámara de Senadores.</p><p>No podemos pedirle mucho a Juntos por el Perú. Permitió la candidatura de Pérez Mallqui pese a tener sentencias por lesiones culposas, violencia familiar y falsa declaración. En 2024 atropelló ebrio a una madre y a su hija de siete años en Pichari, se dio a la fuga y se negó a identificarse.</p><p>La pregunta para el nuevo Congreso es ¿romperá con la tradición de protegerse entre pares? El Parlamento pasado desaforó a Freddy Díaz cuando la denuncia por violación era imposible de ignorar y sacó a María Cordero Jon Tay cuando las pruebas de “mochasueldo” eran incuestionables, pero nunca mostraron iniciativa y siempre actuaron tarde. Esta vez el caso está sobre la mesa desde el día uno y esperamos que actúen con consecuencia. No empiecen mal su gestión.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[TRES MANERAS DE MORIR, columna de Bryan Paredes ]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/tres-maneras-de-morir-columna-de-bryan-paredes-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/tres-maneras-de-morir-columna-de-bryan-paredes-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Bryan Paredes]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 13:26:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Facundo Montiel regresa a su tierra, Chulucanas, en un doble viaje: el físico y el emocional. El segundo inicia desde antes de que aborde el avión que lo llevará de España a Perú para enterrar a su padre. Mira su infancia, ese mundo que parece abandonado para siempre pero cuyos restos todavía le generan más preguntas sobre su vida hasta ese momento. Así es el protagonista de “Tres maneras de morir” (Seix Barral, 2026), la reciente novela del escritor Luis Eduardo García. Facundo recuerda que, cuando era niño, mataba mariposas y se siente culpable de su progresiva desaparición en Piura y en el mundo. Rememora su relación tirante con su padre, con sus reproches y rencores. Habla su memoria, la mayor parte del tiempo, mientras intenta resolver otro duelo, el de su amor por H, un romance que termina con una traición inesperada. La historia está centrada, sobre todo, en esa ruptura, narrada en un comienzo desde el dolor, un sentimiento que, gracias a la destreza del autor, toma otros matices para salir del agujero del despecho y encontrar otras lecturas. Es lo que suele ocurrir cuando se vuelve a mirar un amor que se ha ido: se mira desde la cólera, la tristeza, el cariño, la ternura, el deseo y una vez más la cólera y así, en ese caos, vuela Montiel, como una mariposa, que espera encontrar un lugar donde, por fin, sea el que busca ser hace mucho tiempo. Si no mencionamos la edad del personaje, como lo he hecho hasta ahora, podríamos pensar que se trata de un joven que está por transformarse en un adulto. Pero no es así. Facundo tiene setenta años, está jugando el último tiempo de su vida, se mira a sí mismo desde el cuerpo y las emociones, sin esconderse detrás de la idea construida de que un hombre, a esa edad, ya no debería tener esas preocupaciones, y eso lo hace un personaje memorable, porque es todo lo contrario y expone su vulnerabilidad. Y ese es un gran acierto del poeta Luis Eduardo García: no solo ver la cicatriz, sino también la herida o, incluso, cómo uno sufrió esa herida o cómo herimos a los otros. Es un libro que, desde distintas perspectivas, como la literatura, la ciencia o el tarot, abre más interrogantes. Facundo Montiel se reconoce como un “fugitivo de sí mismo”, que no sabe lidiar con sus duelos ni con el vacío que siente después del fallecimiento de su padre. Si después de la muerte no hay posibilidad de reconciliación, ¿qué queda? Esa pregunta abre el viaje más importante que realiza Montiel en esta novela: el perdón.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[EL PRONTUARIO DE PERÉZ MALLQUI, columna de Iván Slocovich Pardo]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/el-prontuario-de-perez-mallqui-columna-de-ivan-slocovich-pardo-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/el-prontuario-de-perez-mallqui-columna-de-ivan-slocovich-pardo-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Iván Slocovich]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 13:22:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Es de esperarse que no haya “interferencias” ni “presiones” de por medio y que todo el peso de la ley caiga sobre el diputado izquierdista Julián Pérez Mallqui, quien por esas cosas que solo suceden en el Perú, fue incluido en la lista de candidatos al Poder Legislativo de un partido político –en este caso Juntos por el Perú–, y logró ser elegido padre de la patria a pesar de que el sujeto arrastraba un verdadero prontuario que incluye el paso por la cárcel por haber atropellado ebrio a dos personas en Pichari, Cusco.</p><p>No ha pasado ni una semana de haber asumido funciones como diputado con un juramento propio de revolucionario de medio pelo, y ya tenemos a este impresentanle detenido en una comisaría, a donde llegó tras ser detenido en flagrancia por agredir a una mujer en el distrito limeño de San Miguel. Lo positivo es que desde hace unos años se logró que la inmunidad parlamentaria no tenga efecto cuando se trate de presuntos delitos comunes cometidos fuera de la función para la que fueron elegidos los implicados.</p><p>En realidad, no debería llamar la atención que el partido de Roberto Sánchez haya reclutado como candidato al Legislativo a un sujeto que es un verdadero peligro público, a juzgar por antecedentes. Lo señalo porque Juntos por el Perú hizo campaña al lado de un criminal como Antauro Humala y postuló a varios elementos cercanos a bandas terroristas. Y la cereza en el pastel avinagrado: su razón de ser es lograr la libertad de un golpista y ladrón como Pedro Castillo.</p><p>Por ahora Juntos por el Perú ha tratado de pasar por agua tibia este indignante y vergonzante suceso. El senador Hugo Ccahuana ha intentado minimizar lo sucedido, mientras que la agrupación política ha dicho que tomarán medidas conforme a los resultados de las investigaciones. Claro, a la senadora Silvana Robles la pasaron por la moledora de carne a la primera por no mostrar su voto para la elección de la Mesa Directiva, sin proceso ni pesquisa de por medio. </p><p>Para los que inocentemente creyeron que este Congreso sería mejor que el anterior plagado de delincuentes y sinvergüenzas, ahí tienen a Pérez Mallqui; a su colega Bladimir Sonco, de Ahora Nación, que hace poco amenazó en Juliaca a un trabajador que fue a cortarle el servicio de agua por falta de pago; y a Iber Maraví (Juntos por el Perú), que usó su investidura de senador para fungir de agitador en la Plaza San Martín. Y eso que recién empiezan.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[GOBERNAR TAMBIÉN ES ESCUCHAR, columna de María del Pilar Tello]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/gobernar-tambien-es-escuchar-columna-de-maria-del-pilar-tello-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/gobernar-tambien-es-escuchar-columna-de-maria-del-pilar-tello-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[María del Pilar Tello]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 13:04:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Los primeros días del nuevo gobierno han estado marcados por la euforia, la ceremonia y los discursos. La gravedad de la situación nacional obliga a conceder el margen razonable y el beneficio de la duda, incluso a los antifujimoristas. La oposición irracional y grosera no tiene lugar. Pero conceder tiempo no significa guardar silencio. El Gobierno debe mostrar, desde el comienzo, voluntad de unidad, honestidad y capacidad. Los discursos iniciales han sido breves y han expresado intenciones que permiten la esperanza. Sin embargo, algunas decisiones, especialmente en la composición del gabinete, dejan dudas importantes. En sectores tan sensibles como Salud y Defensa tenemos personas honorables sin experiencia conocida ni vinculación suficiente con las responsabilidades que asumen. La buena voluntad no sustituye el conocimiento. La capacidad empresarial no reemplaza automáticamente la experiencia sanitaria, estratégica o institucional para la conducción de ministerios decisivos para la salud pública colapsada y la criminalidad organizada que avasalla al Estado. La preocupación aumenta ante el pedido de facultades legislativas. El Congreso las concederá como a gobiernos anteriores pero la rapidez para aprobar normas no garantiza su calidad ni su eficacia. Antes de recibir poderes para legislar, el Ejecutivo debe demostrar que cuenta con ministros, funcionarios y equipos técnicos para responder. La crítica racional no debilita al Gobierno ni impide que avance. La voluntad política señala el destino, pero solo la capacidad permite concretarlo. Un gobierno democrático no pide silencio ni confunde observaciones con hostilidad. Escuchar también forma parte de gobernar. Y en cuanto al grave problema del Niño, es una emergencia nacional en la que todos estamos obligados a ayudar y el gobierno a convocar a los mejores.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[CAL Y ARENA, columna de Raphael Zacnich]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/cal-y-arena-columna-de-raphael-zacnich-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/cal-y-arena-columna-de-raphael-zacnich-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Rafael  Zacnich]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:53:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El pedido de facultades legislativas presentado por el Ejecutivo deja una primera impresión favorable. Las materias planteadas apuntan a problemas estructurales que el Perú arrastra desde hace años y que afectan la competitividad, la inversión y la generación de empleo formal. Resulta positivo que se propongan medidas para combatir la inseguridad, simplificar trámites, reducir sobrecostos regulatorios, promover inversiones, impulsar la formalización y modernizar la gestión pública. Son reformas largamente postergadas y necesarias si queremos que la economía vuelva a crecer a tasas capaces de reducir la pobreza y generar oportunidades. Sin embargo, no todo va en la misma dirección. El anuncio de un incremento del salario mínimo y de duplicar Pensión 65 genera legítimas interrogantes. Toda política pública debería sustentarse en criterios técnicos, evaluar sus impactos y, sobre todo, contar con financiamiento permanente. Elevar los costos laborales sin considerar la productividad puede afectar el empleo formal que se busca promover. Ampliar el gasto social sin identificar fuentes de financiamiento compromete una sostenibilidad fiscal que ya viene debilitada. El reto del Gobierno será demostrar que las buenas intenciones estarán acompañadas de evidencia y responsabilidad. Si las facultades sirven para remover trabas, atraer inversión y fortalecer la institucionalidad, habrán valido la pena. Las resistencias no deberían sorprender. Algunos ya han comenzado a cuestionar, por ejemplo, las medidas orientadas a flexibilizar el mercado laboral. Si el Perú necesita un shock, es precisamente un shock laboral: un conjunto de reformas que haga posible un mercado laboral más flexible, más competitivo y, sobre todo, más formal.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Un grave daño a la lucha contra la corrupción (EDITORIAL)]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/un-grave-dano-a-la-lucha-contra-la-corrupcion-editorial-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/un-grave-dano-a-la-lucha-contra-la-corrupcion-editorial-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Editorial Correo]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:30:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El Tribunal Constitucional (TC) anuló todo el proceso por lavado de activos contra el expresidente Ollanta Humala usando la misma figura que libró a la ahora jefa de Estado, Keiko Fujimori, del caso Cócteles: recibir aportes de campaña no constituía delito cuando se le imputó y, pese a ello, los fiscales José Pérez y Rafael Vela siguieron adelante.</p><p>No se puede calificar esto de error. Las fechas eran públicas, la norma era clara y los abogados defensores lo señalaron desde el inicio. Lo que hizo el Equipo Especial Lava Jato fue forzar una tipificación y procesó a personas por conductas que, en su momento, no constituían delito. Eso es una vulneración del principio de legalidad.</p><p>Seamos claros: los aportes no bancarizados, el pitufeo, los falsos aportantes son conductas repudiables. Humala y Fujimori recibieron dinero que no querían que apareciera. Eso no los hace inocentes en el sentido ético. Pero la justicia no opera con ética: opera con tipos penales.</p><p>¿Quiénes ganan aquí? Si bien el equipo especial tuvo aciertos, el daño a la lucha contra la corrupción causado por la terquedad de estos fiscales es irreparable y tiene un costo de más de tres millones de soles en gastos operativos, como afirmó el fiscal de la Nación, Tomás Gálvez. ¿Y todo para qué? Para construir casos que el TC derrumba con el mismo argumento dos veces seguidas.</p>]]></content:encoded></item></channel></rss>