<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Diario Correo]]></title><link>https://diariocorreo.pe</link><atom:link href="https://diariocorreo.pe/arc/outboundfeeds/rss/category/opinion/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Diario Correo News Feed]]></description><lastBuildDate>Sun, 21 Jun 2026 09:22:36 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[ME GUSTAN LOS ATARDECERES TRISTES, Bryan Paredes ]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/me-gustan-los-atardeceres-tristes-bryan-paredes-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/me-gustan-los-atardeceres-tristes-bryan-paredes-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Bryan Paredes]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 12:26:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Qué inusual es el último libro de Carmen Ollé, “Me gustan los atardeceres tristes” (Peisa, 2025). Al abordar el tema de la muerte desde distintas miradas, parece un diario o una bitácora, en un espacio donde las reflexiones se unen a las lecturas y a los recuerdos, en un oleaje que avanza a un ritmo propio hasta encontrar inesperadas orillas. La autora empieza esta exploración con la muerte de la nieta de una trabajadora del hogar y luego se desplaza hacia el suicidio de Ada, una amiga de los primeros años. En ese camino, Ollé narra experiencias vitales bajo el marco de la literatura, incluyendo su propia obra, para tratar de entender los vacíos y las inconsistencias que tiene la realidad, la cual sabemos que tiene la facultad de ser menos verosímil que la misma creación literaria. Por eso, la autorreferencialidad, las influencias (hace una especie de antología de poemas y textos narrativos de otros autores) y el caos van de la mano, en una vorágine para aproximarse al mundo de la muerte, de manera general, con otros temas que la alimentan, como el mal, el deseo, la infancia, la poesía, la sabiduría popular. La voz narrativa toma las inquietudes intelectuales y las experiencias personales, entre las que aparece un memorable y breve retrato de Pilar Dughi, la narradora de “La premeditación y el azar” (1989) y “Puñales escondidos” (1998), a través de correos electrónicos que hablan de la muerte (con un diagnóstico médico de cáncer terminal) como una liberación de las ataduras mundanas, como la necesidad de trabajar, que deja de ser urgente cuando la sombra de la muerte está más que delineada.Este libro, que no se puede clasificar dentro de un marco típico, es una publicación muy cercana a las memorias “Destino: vagabunda” (2023), con una voz muy íntima, cercana, que guía al lector en un camino de descubrimientos, a través de sus preocupaciones y cavilaciones.En las primeras páginas del libro, la voz narrativa de Ollé asegura que lo mejor es no recordar ni pensar, siguiendo la recomendación del budista Tipla. “Pero yo siempre pienso y recuerdo”, dice la narradora sobre lo que parece ser un camino ineludible que debe cruzar hasta llegar al sueño y el silencio. Es un libro melancólico, nostálgico y, como bien indica su título, de una belleza triste.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[EL FIN DE LOS COMPLEJOS, columna de Juan Carlos Gambirazio]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/el-fin-de-los-complejos-columna-de-juan-carlos-gambirazio-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/el-fin-de-los-complejos-columna-de-juan-carlos-gambirazio-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Carlos Gambirazio]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 12:25:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Aquella época en la que Estados Unidos era apenas un invitado exótico de los Mundiales quedó atrás. Se trataba de un país con recursos ilimitados, atletas extraordinarios y un mercado gigantesco, pero incapaz de trasladar todo eso al deporte más popular del planeta. El gigante norteamericano parecía condenado a mirar desde la periferia cómo Europa y Sudamérica escribían la historia. Y, claro, el Imperio no podía permitirse eso.</p><p>Estados Unidos ya no compite desde la curiosidad, lo hace desde la convicción. Construyó una cultura futbolística propia, una identidad impulsada por la MLS que dejó de ser refugio de estrellas veteranas para convertirse en una liga que invierte, forma jugadores y alimenta el crecimiento de su selección. Exporta futbolistas a las mejores ligas del mundo y ya tiene un perfil identificable: atletas con velocidad, disciplina y táctica. A esto se suma que cada vez son más completos con el balón.</p><p>Pero lo más importante no es Estados Unidos, sino aquello que representa porque su crecimiento simboliza el derrumbe del viejo complejo de inferioridad que durante décadas acompañó a los países alejados de la élite tradicional. La historia ya no es suficiente. El dinero bien invertido, la planificación y la formación acortan distancias que parecían insalvables. El mapa del fútbol dejó de ser patrimonio exclusivo de algunos.</p><p>Ahí está Marruecos que ya no sorprende cuando compite de igual a igual con una potencia. Costa de Marfil llega hoy al duelo con Alemania convencida de que puede discutirle el partido. En tanto, Suecia enfrenta a los Países Bajos sin asumir un papel secundario. Son realidades distintas, pero todas apuntan hacia la misma dirección: las jerarquías siguen existiendo, aunque ya no intimidan como antes.</p><p>Los gigantes continuarán siendo gigantes, es ingenuo pensar en el final de las potencias tradicionales. Sin embargo, cada Mundial ofrece más señales de que el resto dejó de pedir permiso para sentarse en la misma mesa.</p><p>Durante un siglo el fútbol tuvo un centro perfectamente definido, hoy esa imagen empieza a difuminarse. Y no hay dudas de que Estados Unidos es uno de los embajadores más sobresalientes de ese nuevo orden en el que la tradición ya no garantiza el futuro y el complejo de inferioridad parece desvanecerse.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[VISITA EN UN MOMENTO CRUCIAL, columna de Iván Slocovich Pardo]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/visita-en-un-momento-crucial-columna-de-ivan-slocovich-pardo-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/visita-en-un-momento-crucial-columna-de-ivan-slocovich-pardo-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Iván Slocovich]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 12:22:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La llegada de un papa al Perú siempre es motivo de alegría, expectativa y regocijo. Lo hemos vivido en 1985 y 1988 cuando vino Juan Pablo II, y en 2018 cuando Francisco arribó a estas tierras. Hoy el anuncio del peregrinaje de León XIV tiene un significado especial, pues el pontífice si bien nación en Estados Unidos, es peruano por elección y de corazón, y más de la mitad de su vida la ha pasado entre Piura, Lambayeque, La Libertad, Lima y Callao cumpliendo labores de misionero y de asistencia a los más necesitados.</p><p>Pero más allá de su sola llegada al país en noviembre próximo, es necesario tener en cuenta que León XIV pisará suelo peruano en un momento clave: a los pocos meses de la instalación del nuevo gobierno luego de un proceso electoral que ha dejado al país prácticamente partido en dos, y donde hace falta la unión y el compromiso para sanar las heridas de estos comicios encarnizado; y a pocas semanas de comenzar a sentir los efectos que nos traería el inminente fenómeno El Niño.</p><p>Lamentablemente, por el momento Juntos por el Perú y gran parte de la izquierda se niegan a aceptar su derrota y llaman a movilizaciones absurdas que no hacen más que generar frustración en quienes se dejan engañar con el cuento de un “fraude” que no tiene la menor evidencia. Eso sólo genera más división en un país que necesita sumar esfuerzos para hacer frente a graves problemas como la inseguridad, las brechas sociales y, sin duda, los que nos traiga el temido Niño.</p><p>Se ha anunciado el arribo del papa a dos regiones del norte: Piura y Lambayeque, que una y otra vez son golpeadas no solo por la inclemencia de la naturaleza, sino también por el abandono de autoridades nacionales y especialmente locales que jamás han hecho un trabajo serio para impedir que los ciudadanos terminen dentro de sus casas com el agua hasta la cintura y sus tierras inundadas. Ojalá que a su paso por allí, León XIV pueda ver ciudades listas para evitar estas escenas ya conocidas por todos.</p><p>La presencia en nuestro país del papa con DNI y corazón peruano va a ser importante para apaciguar los ánimos fraccionados por un proceso electoral muy peculiar y traer esperanza a los compatriotas del norte peruano ante lo que podrían padecer en las siguientes semanas. El momento para su visita no ha podido ser mejor, así que a los católicos y no católicos nos queda recibir con los brazos abiertos al pontífice que no hará otra cosa que volver a casa por unos días.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[UNA NUEVA ETAPA, columna de María del Pilar Tello]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/una-nueva-etapa-columna-de-maria-del-pilar-tello-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/una-nueva-etapa-columna-de-maria-del-pilar-tello-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[María del Pilar Tello]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 12:20:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Si los resultados electorales terminan confirmándose, el Perú ingresará a una nueva etapa política. No porque desaparezcan los problemas acumulados durante años, sino porque comienza un nuevo ciclo que obliga a mirar hacia adelante. La legitimidad de origen que otorgan las urnas es indispensable, pero no suficiente. La verdadera legitimidad se construye gobernando para todos los peruanos, especialmente en momentos en que el país enfrenta una profunda crisis de confianza, inseguridad, fragmentación política y debilitamiento institucional. El próximo gobierno recibirá un país cansado de enfrentamientos y confrontaciones intrascendentes. Por ello, la primera gran señal debe ser la búsqueda de la unidad nacional. No una unidad retórica, sino una convocatoria a los mejores talentos del país, independientemente de sus posiciones ideológicas o partidarias. La segunda señal debe ser la conformación de un gabinete basado en la capacidad y la experiencia. Los peruanos esperan soluciones concretas frente a la criminalidad, la extorsión, la crisis educativa, las deficiencias de salud y el estancamiento de muchas regiones. Existe además una responsabilidad especial con los jóvenes. Ellos son el relevo generacional y necesitan recibir un mensaje de esperanza. Más oportunidades educativas, empleo digno, innovación tecnológica y posibilidades reales de desarrollo personal deben formar parte de una visión de futuro que hoy aparece debilitada. La nueva etapa no debe definirse por las disputas del pasado, sino por la capacidad de construir consensos para enfrentar los desafíos del presente. El próximo gobierno tiene la responsabilidad de demostrar que ha comprendido la magnitud de la crisis nacional y que está dispuesto a colocar el interés del país por encima de cualquier otro cálculo político.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Ojalá estén a la altura del encargo (EDITORIAL)]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/ojala-esten-a-la-altura-del-encargo-editorial-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/ojala-esten-a-la-altura-del-encargo-editorial-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Editorial Correo]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 12:16:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Ayer, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamó los resultados de la Elección de Senadores, Diputados y Parlamentarios Andinos y con eso ya queda claro quiénes serán los peruanos que representarán a la ciudadanía en el próximo quinquenio. </p><p>Y vaya que tendrán una tarea mayúscula. Lo polarizado de la elección presidencial demuestra que el país está partido en dos y los distintos estamentos parlamentarios no pueden continuar con esa división. En un mundo ideal, los diputados y senadores electos deberían trabajar de la mano, llegar a consensos y buscar el bien común por en encima de su agenda política propia.</p><p>Parece que pedimos mucho y más viendo cómo se ha manejado el legislativo que termina funciones el próximo 26 de julio. Usó su poder para blindar intereses, torcer investigaciones y usó su mandato constitucional para erigirse en una organización que no puede ser fiscalizada y se mueve por fuera de los límites que le impuso la ley.</p><p>El nuevo Congreso, al igual que el nuevo Ejecutivo, trae expectativas que deben ser honradas. El voto que los llevó a ocupar un escaño no puede ser menospreciado por mero cálculo político.</p><p>Ojalá los flamantes legisladores estén a la altura del encargo. Tendremos cinco años para ver si cumplen con sus electores.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[NUEVO GOBIERNO, MISMOS DESAFÍOS, columna de Rafael Zacnich]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/nuevo-gobierno-mismos-desafios-columna-de-rafael-zacnich-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/nuevo-gobierno-mismos-desafios-columna-de-rafael-zacnich-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Rafael  Zacnich]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 12:18:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Antes de entrar en los grandes anuncios o las inevitables disputas políticas, conviene recordar que el próximo gobierno recibirá un país con problemas conocidos, muchos de ellos agravados tras cinco años de inacción.</p><p>La informalidad supera el 70% del empleo; la inseguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones ciudadanas; persisten enormes brechas en agua y saneamiento, infraestructura educativa y servicios de salud; mientras que la minería ilegal continúa expandiéndose con preocupante rapidez. </p><p>En paralelo, el Perú sigue desaprovechando importantes oportunidades de crecimiento. Grandes proyectos mineros permanecen entrampados, y la ejecución de obras estratégicas en materia de irrigación y de logística para el comercio exterior avanza con lentitud. </p><p>A ello se suma la necesidad urgente de revisar un proceso de descentralización que, lejos de acercar servicios de calidad a la población, ha evidenciado serias deficiencias de gestión. Pese a este escenario, la economía continúa creciendo alrededor del 3%. Pero seamos claros: este desempeño responde, en buena medida, a inversiones realizadas años atrás, condiciones internacionales favorables y el dinamismo del sector privado. </p><p>El país tiene potencial para crecer por encima del 5%, generar más empleo formal y reducir la pobreza a mayor velocidad. Los primeros 100 días del nuevo gobierno serán determinantes. Será el momento de definir prioridades, recuperar la confianza y demostrar que existe voluntad para enfrentar problemas que el Perú arrastra desde hace demasiado tiempo. Administrar la coyuntura ya no será suficiente. Lo que el país necesita es comenzar, por fin, a resolver sus problemas estructurales.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[SOBRE HÉROES Y TUMBAS, columna de Juan Carlos Gambirazio]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/sobre-heroes-y-tumbas-columna-de-juan-carlos-gambirazio-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/sobre-heroes-y-tumbas-columna-de-juan-carlos-gambirazio-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Carlos Gambirazio]]></dc:creator><description></description><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 16:49:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hubo un tiempo en que Brasil fue Neymar. Cada ataque pasaba por sus pies, la ilusión encontraba en él un punto de apoyo y cada frustración terminaba volcada sobre sus hombros. Hoy, en cambio, Neymar viene siendo un intento de amuleto y Brasil afrontará su segundo partido mundialista sin él. Esta vez, ante Haití.</p><p>Es temprano todavía, pero el amuleto no ha dado demasiados resultados. Brasil debutó con un empate parco ante Marruecos y dejó más dudas que certezas. Hay una enorme particularidad en el hecho de que la sombra del “10” sea tan grande en su selección. Ya lleva buen tiempo siendo irregular, arrastrando lesiones y ha regresado al Santos sin demasiada fortuna. Ancelotti aguantó su llamado hasta el final, sucumbiendo a esa sombra. Y creo que todos lo entendemos.</p><p>Es necesario que las grandes selecciones aprendan a despedirse de sus ídolos. No de un día para otro, no porque no vayan a jugar más, sino encontrando una identidad capaz de sobrevivirles, incluso mientras ellos siguen ahí. Ya lo decíamos ayer, Argentina entendió eso, Messi no desaparecerá de manera espontánea, pero su selección ya trabaja en esa ausencia, un trabajo que, curiosamente, hace que la “Pulga” se vea cada vez más cómodo en su selección.</p><p>Con Maradona tardó años en adaptarse. Francia atravesó un proceso similar después de Zidane. Los gigantes del fútbol no solo producen leyendas; también deben aprender a vivir cuando esas leyendas dejan de resolverlo todo. Brasil parece encontrarse justo en ese punto. Cada convocatoria de Neymar, cada recaída física y cada partido que observa desde el banco reabren la misma conversación. El equipo aún no consigue desprenderse del todo de quien fue su centro de gravedad durante más de una década.</p><p>En el fútbol de hoy es cada vez más necesario que la gran figura sea el equipo y que este no repose necesariamente sobre un crack, aunque estos sigan naciendo. Ahí está Colombia, que dejó una impresión distinta en su estreno. No porque haya encontrado un nuevo salvador, sino porque transmitió la sensación de ser un equipo antes que una constelación de estrellas. Su mejor virtud fue precisamente esa: la naturalidad con la que el protagonismo se repartió entre varios.</p><p>Quizá ahí resida una de las diferencias más importantes de este Mundial. Hay selecciones que juegan con una estrella. Y hay otras que, sin darse cuenta, siguen jugando alrededor de una ausencia. Brasil todavía busca demostrar que puede volver a ser Brasil. No cuando Neymar regrese, sino cuando deje de necesitar que todas las preguntas empiecen y terminen con su nombre.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[PÉREZ Y COMPAÑÍA DEBEN RESPONDER, columna de Iván Slocovich Pardo]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/perez-y-compania-deben-responder-columna-de-ivan-slocovich-pardo-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/perez-y-compania-deben-responder-columna-de-ivan-slocovich-pardo-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Iván Slocovich]]></dc:creator><description></description><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 16:46:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En última instancia, el Poder Judicial ha mandado al archivo el llamado Caso Cocteles, que en buena cuenta ha sido, con todas sus letras, persecución política pura contra Keiko Fujimori y decenas de personas que por años han sido objeto de una investigación absurda a cargo del expulsado fiscal José Domingo Pérez, y de los jueces Richard Concepción Carhuancho y Víctor Zúñiga, quien en cualquier país civilizado tendrían que asumir las consecuencias de sus malas acciones.</p><p>Si alguien en su sano juicio podía tener una pequeña duda de que Pérez era un operador del antifujimorismo más radical en lugar de un fiscal imparcial, ahí lo vimos en la última campaña electoral al lado de la izquierda más extrema personificada por Roberto Sánchez, Antauro Humala y otros, luego de haber asumido la defensa del golpista Pedro Castillo, al que llama “preso político”. ¿Alguien puede afirmar que este sujeto era un magistrado que trabajaba con pulcritud e idoneidad, y la ley en la mano?</p><p>Igual de responsables de esta vergonzosa persecución política son los jueces Concepción Carhuancho, siempre tan dispuesto a dar órdenes de prisión preventiva que luego eran revocadas en instancias superiores; y su colega Zúñiga, el que finalmente aceptó que el mamarracho de acusación elaborada por Pérez y que tuvo que ser devuelta para que le haga correcciones por sus graves deficiencias, finalmente sea admitida para juicio oral cuando no existía delito por recibir aportes de campaña.</p><p>Más allá de que se trate de Fujimori y sus allegados, lo que ha habido acá ha sido persecución a ciudadanos que no habían cometido delito alguno. Algunos fueron privados de su libertad, otros sufrieron embargos de sus bienes y tuvieron que pagar miles de miles en abogados a lo largo de muchos años, mientras que su vida personal y familiar se convertía en un infierno por culpa de Pérez y compañía, quienes como cualquier funcionario público tendrían que asumir sus responsabilidades administrativas y penales.</p><p>Es un hecho que ahora Pérez, en su rol abiertamente político tras ser echado por la puerta falsa del Ministerio Público, asuma su conocido rol de “víctima” y “perseguido” (¿se acuerdan cuando andaba con chaleco antibalas y denunciaba a periodistas que lo esparaban en la puerta de su casa?), pero más allá del show al que nos tiene acostumbrados, la ley tiene que actuar contra este caballero y los dos jueces mencionados, que tanto daño han hecho a la justicia y a la lucha contra la corrupción en el Perú.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[LA PRUEBA DE FUEGO DE KEIKO: LA EDUCACIÓN, columna de León Trahtemberg]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/la-prueba-de-fuego-de-keiko-la-educacion-columna-de-leon-trahtemberg-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/la-prueba-de-fuego-de-keiko-la-educacion-columna-de-leon-trahtemberg-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[León  Trahtemberg]]></dc:creator><description></description><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 16:44:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Cerca del 70% de los electores votó en segunda vuelta por alguien que no fue su primera opción. No fue un voto de adhesión entusiasta, sino estratégico, defensivo o resignado. Un voto marcado por el temor a uno, el rechazo al otro, la esperanza moderada y el cálculo sobre cuál de los dos riesgos parecía menos peligroso.</p><p>El reto de gobernar un país dividido, reconstruir la confianza en las instituciones, generar crecimiento económico, recuperar la seguridad ciudadana y demostrar que es posible construir acuerdos duraderos en medio de profundas diferencias requiere recuperar la capacidad de convivir con quien piensa distinto sin convertirlo en enemigo. Esa dificultad está en el ADN de la educación retrógrada que tenemos que clama por una profunda reforma. No solo para enseñar a debatir sin odiar y disentir sin descalificar, sino para convertirse en la principal apuesta de futuro del país.</p><p>Esta podría ser la oportunidad para atreverse a hacer lo que ningún gobierno reciente ha tenido el coraje político de emprender: abandonar los remiendos y las reformas cosméticas para diseñar una visión educativa verdaderamente vanguardista, capaz de preparar a los jóvenes para un mundo dominado por la inteligencia artificial, la innovación, el aprendizaje autónomo, la creatividad, el emprendimiento y la adaptación permanente al cambio. Si el próximo gobierno quiere dejar una huella histórica, quizá no la encuentre en una obra de cemento ni en una ley coyuntural, sino en trazar la ruta educativa que permita al Perú dar un salto hacia adelante y acercarse al país que aspira a ser en las próximas décadas.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[REDES QUE TRANSFORMAN, columna de Jessica Luna]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/redes-que-transforman-columna-de-jessica-luna-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/redes-que-transforman-columna-de-jessica-luna-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Jessica  Luna Cárdenas]]></dc:creator><description></description><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 16:23:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La pesca industrial de anchoveta peruana es un motivo de orgullo. Somos los primeros exportadores mundiales de ingredientes marinos, harina y aceite de pescado y hemos construido juntos un modelo de gestión pesquera sostenible basada en evidencia científica que es un referente global. </p><p>Ello se ha logrado gracias al trabajo articulado del Estado, empresas, trabajadores, proveedores, academia y una visión compartida donde la sostenibilidad no es un discurso sino una forma de gestionar nuestros recursos y nuestras operaciones. </p><p>La economía circular no es una aspiración futura para la pesca industrial sino una realidad que se viene construyendo por años.</p><p>Hoy la presencia del fenómeno El Niño nos lleva a enfrentar una de las coyunturas más complejas que hemos tenido en el sector pesquero en los últimos años. Pero aun en momentos difíciles, seguimos firmes con esa visión y compromiso.</p><p>La Sociedad Nacional de Pesquería junto a Fimar, Kinoshita Fishing Net y Aquafil ha lanzado una iniciativa orientada a la implementación en el Perú de un moderno sistema de reciclaje de redes de pesca, basada en tecnología de última generación para transformarlas en materia prima para la fabricación de nuevas redes, cerrando así el ciclo productivo de manera sostenible. </p><p>A diferencia de los esquemas tradicionales de reciclaje, donde los residuos son destinados a otros usos industriales, esta iniciativa permitirá reincorporar los materiales al mismo proceso productivo.</p><p>La pesquería peruana de anchoveta es una de las más admiradas del mundo por su buen manejo. Convertir las redes en desuso en nuevas oportunidades para el desarrollo sostenible es otro motivo para sentirnos orgullosos de este sector que, a pesar de las adversidades, continúa generando bienestar para todos los peruanos.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Corresponde respetar el resultado final (EDITORIAL)]]></title><link>https://diariocorreo.pe/opinion/corresponde-respetar-el-resultado-final-editorial-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://diariocorreo.pe/opinion/corresponde-respetar-el-resultado-final-editorial-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Editorial Correo]]></dc:creator><description></description><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 16:18:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Todo indica que Keiko Fujimori ganará la segunda elección presidencial y que Roberto Sánchez no aceptará el resultado final. Esto debido a que en los últimos días hemos visto la reacción irresponsable y extremista del líder de Juntos por el Perú. Cuestionar un proceso electoral es un derecho cuando existen pruebas sólidas y mecanismos institucionales para sustentar las observaciones. Lo que resulta peligroso es instalar sospechas permanentes sin evidencias concluyentes, porque ello erosiona la confianza en las instituciones y alimenta una polarización que el país ya no necesita.</p><p>Los peruanos no podemos seguir atrapados en una dinámica donde cada elección termina convertida en una disputa interminable sobre la legitimidad de los resultados. Una democracia madura exige vigilancia y fiscalización, pero también responsabilidad. Hasta el momento, si las autoridades electorales y los organismos competentes validan el proceso, corresponde respetar el resultado final. De lo contrario, se corre el riesgo de debilitar uno de los pilares fundamentales de cualquier sistema democrático: la confianza en el sufragio como mecanismo legítimo para decidir quién gobierna.</p><p>Más preocupante aún sería trasladar esa confrontación a las calles mediante movilizaciones que puedan derivar en enfrentamientos o actos de violencia. La democracia ofrece canales institucionales para resolver controversias; cuando estos son reemplazados por la presión y la confrontación, todos perdemos.</p>]]></content:encoded></item></channel></rss>