​Av. Salaverry

La Mesa Directiva de Daniel Salaverry se instaló ayer y quedó lista para empezar su gestión correspondiente al periodo 2018-2019. La presencia del exvocero fujimorista representa la decisión de Keiko de seguir apostando por la línea dura, aunque ya no con el Gobierno, sino con las minorías legislativas.

28 de Julio del 2018 - 08:13

Av. Salaverry

La Mesa Directiva de Daniel Salaverry se instaló ayer y quedó lista para empezar su gestión correspondiente al periodo 2018-2019. La presencia del exvocero fujimorista representa la decisión de Keiko de seguir apostando por la línea dura, aunque ya no con el Gobierno, sino con las minorías legislativas.

Con los crespos hechos

Con esta decisión del fujimorismo, otra vez se quedó con los crespos hechos la guapa Cecilia Chacón. El año pasado, le tocó pasar por lo mismo, pero su drama fue mayor porque entonces era la superfavorita. Esta vez, por lo menos tenía menos opciones y competía también con Miki Torres.

Mates y remates

Las disputas y celos no han estado exentos en la elección de la Mesa Directiva fujimorista. Por ejemplo, la que más recelo generó ha sido la elección de Leyla Chihuán, nada menos que en la primera vicepresidencia. ¿Sus méritos? Nadie los conoce y menos con el rol secundario que cumple en el Legislativo.

Injustificado

Chiquitas supo que la decisión de colocar a Chihuán, así como a Salaverry, provino directamente de Keiko. Dicen que al anunciarlo, expuso de ella características que nadie reconocía y que después generaron malestar entre quienes se consideraban con más derechos para ese cargo.

Vuela la paloma

En el actual contexto, el fujimorismo no descarta que la sorpresiva renuncia de Paloma Noceda se deba, por lo menos en parte, a la inclusión de Chihuán en la Mesa Directiva. Ambas son deportistas y existe la percepción de que Noceda se sentía con más derecho a ser incluida. Al menos, presidió la Comisión de Educación.

Despidos

Ahora que Alianza Para el Progreso deja la segunda vicepresidencia, se viene una diáspora en los cargos de confianza que trabajaban en esa oficina. Para Fuerza Popular, APP deja de ser un aliado y pasa a convertirse en un rival, así que no tiene ningún sentido ser condescendiente con su personal de confianza.

Santo de espaldas

Luego de la caída en desgracia de César Hinostroza y de la suspensión en el ejercicio de su cargo, la casación del caso Cócteles ha recaído en el la sala del juez César San Martín, que tendrá que decidir si el proceso cumple los requisitos para ser considerado crimen organizado o no, como pretende el fujimorismo.

Ni de milagro

La verdad es que Keiko puede dar por perdida la casación del caso Cócteles. Que San Martín, que condenó a Fujimori a 25 años por Barrios Altos y La Cantuta, salga a favor de ella es casi como pretender que el Sport Rosario le gane al Real Madrid. Encima, en el Santiago Bernabéu.

Lo más leído