Chiquitas 2 octubre 2018

COLUMNA: CHIQUITAS

02 de Octubre del 2018 - 07:00

Maniobra

Debe ser difícil para Salaverry poner en práctica una política de acercamiento con el Ejecutivo, sobre todo, cuando la lideresa de su partido no cesa de cuestionar al gabinete y le achaca demoras en la ayuda a las familias damnificadas por El Niño costero. Su capacidad de maniobra está a prueba.

Agenda común

Ayer, el titular del Congreso ofreció algunas luces de su encuentro con el presidente Vizcarra, que tuvo como fin, según dijo, armar una “agenda en conjunto” que permita al Congreso impulsar “otro tipo de reformas”, más allá de la política y de justicia que actualmente se debate.

Más reuniones

Salaverry dijo que la reunión del último viernes con Vizcarra se repetirá con más frecuencia, “porque es importante que en democracia, los presidentes de ambos Poderes del Estado puedan dialogar”. Lo bueno de esto es que no habrá más cónclaves secretos entre el “vizcarrismo” y los “naranjas”.

Niega distancia

A juzgar por algunos actos de su gestión, Salaverry parece tomar distancia de su propia bancada. Sin embargo, él negó ayer que ello suceda y dijo que se encuentra más bien en una nueva faceta, la de “presidente de 130 congresistas”, razón por la cual sus decisiones deben ser de carácter institucional.

Chorreo

Cuando fue requerido sobre la subida en las encuestas tanto del Ejecutivo como del Congreso, Salaverry atribuyó dicha alza a la nueva relación de diálogo y cooperación, donde se evidencia la reducción de los niveles de confrontación política. Como dicen, si no puedes con el enemigo, únete a él. Tal vez se gane alguito con el “chorreo de la popularidad” que baña a Vizcarra.

Fuera de quicio

Tras el debate del último domingo entre diez candidatos a Lima, Belmont salió del auditorio más asado que accionista de RBC televisión y rajó feo, fuera de cámaras, de su contendor Beingolea, quien sin ninguna duda

lo sacó de cuadro.

Sobrado

El “Hermanón” se quejó que el “Burbujón” le jugó sucio, recordó que trabajó con él durante varios años y que si bien era buen comentarista, era también un tipo “sobrado”. La verdad que si hablamos del culebrón de su canal, Belmont tiene bastante techo de vidrio.

Soga al cuello

El candidato de Perú Libertario, que empieza a caer en las encuestas, no perdió tiempo para culpar a la prensa de todos sus males y fracasos y, asumiendo el papel de víctima, dijo que la prensa está en su contra. Lo cierto es que con sus frases machistas y discriminatorias, él solito se puso la soga al cuello. ¿O quería que los medios lo aplaudan?

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