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Conoce al cusqueño que siguió su sueño y transformó la selva en cultivos

Llegó de su natal Cusco hace más de 30 años a la provincia de Lamas, en la región San Martín, y se empeñó en colonizar barrancos que nadie quería.
Conoce al cusqueño que siguió su sueño y transformó la selva en cultivos

Conoce al cusqueño que siguió su sueño y transformó la selva en cultivos

12 de Octubre del 2015 - 12:39 » Textos: Nery Alemán » Fotos: Nery Alemán

Cuando el Programa de las Naciones Unidas para el Desarollo Industrial (ONUDI), ingresó a la Región San Martín en la década del 80, con el propósito de promover el cultivo de cacao para abastecer la naciente industria local, encontró muchas dificultades, entre ellas la negativa de los lugareños por cambiar sus costumbres agrícolas.

Hiderico Bocángel Zavala, un cusqueño nacido en la provincia de La Convención, asumió el reto y se trasladó hasta la alejada provincia de Lamas para colonizar parte de la selva. Basado en sus conocimientos como ingeniero agrónomo, hace casi tres décadas, se aventuró a creer en un sueño y hoy puede verlo cumplido.

Aquellos barrancos donde nadie quería vivir, hoy son parte de la finca Ecoperlacha en el sector Julao de la provincia de Lamas y allí se produce uno de los mejores híbridos de cacao destinados a abastecer la planta artesanal propia donde se elabora chocolate de taza y obleas dulces de reconocida calidad por su condición de libres de agroquímicos.

¿Fue difícil empezar este proyecto? 

Cuando vine hace 30 años, ya tenía experiencia en producción de cacao, pero empezar de cero fue difícil, nadie quería trabajar acá, comprar el terreno fue un riesgo, esta zona era un cerro pelado pero yo me decía, vamos a ver qué hago acá.

La gente se burlaba de mí, murmuraban, este serrano cojudo está gastando su plata en un cerro que no sirve para nada, decían a mis espaldas, muchas de esas personas después empezaron a imitar mis iniciativas.

¿Y pensó alguna vez en dejar su idea y volver a Cusco? 

Sí, pero luego pensaba en lo invertido y además veía futuro. Todo ha dado resultados porque imitándome, otros vinieron a cultivar y les he enseñado a hacerlo, los lugareños también, miran lo que hago y me copian, eso es bueno.

Esta experiencia la he llevado a encuentros en países asiáticos donde tienen interés en introducir cultivos como el cacao, sobretodo en lugares donde el clima es adecuado para ciertas semillas híbridas.

Uno de esos países es Birmania, en el sudeste de Asia, un grupo de ellos vendrá dentro de poco para capacitarse en esta finca.

¿Qué puede decir sobre la calidad del cacao en esta zona? 

Por lo menos 20 híbridos son considerados amazónicos, se trata de semillas con las cuales hemos experimentado juntando variedades criollas y el cacao blanco; hemos sacado clones y están dando mejores resultados por la calidad del chocolate obtenido y la resistencia ante las enfermedades, las plagas que han dañado muchas temporadas en el proceso de producción.

Eso también fue un gran reto, experimentar y dar con la solución a partir de nuestras propias experiencias, sin cansarse, insistir porque todo tiene una solución cuando se trata de alcanzar nuestros obtenivos en la vida.

Acá en San Martín ha proliferado un cacao considerado industrial, chusco, es el que está clasificado con el código CCN 51, llamado también cocoa, porque es muy resistente a las plagas y su rendimiento se mide más por la cantidad.

No es bueno para chocolatería, es astringente, tiene hasta 56 por ciento de grasa, manteca, muy bueno para la industria de alimentos y farmacéutica.

¿Qué cultiva además de cacao?

En esta finca hemos hecho muchas pruebas e introducción de cultivos, pero sobretodo hemos puesto énfasis en la crianza de cuyes. La gente ya empezó a criarlos y consumirlos, no era una costumbre difundida en esta región, aquí la gente come pescado de río y otros animales salvajes, hoy se sabe mucho sobre las virtudes nutricionales de la carne de cuy y el impacto puede verse en el distrito Morales donde los restaurantes campestres ofrecen platillos a los turistas y eso sin duda es una mejora en la economía.

¿Qué le diría a quienes tienen una idea de proyecto?

Que insistan, que no se dejen influenciar por los demás, aunque les digan que no podrán lograrlo, aunque se burlen de uno, no importa. Analicen bien sus planes y pónganlos en marcha hasta conseguir su sueño.