Nativos e Hidrovía Amazónica: Un conflicto latente

Proyecto de dragas ha generado diferencias entre indígenas y el estado
Nativos e Hidrovía Amazónica: Un conflicto latente

Nativos e Hidrovía Amazónica: Un conflicto latente

23 de Julio del 2017 - 09:17 » Textos: Redacción | Correo

Un nuevo proyecto vuelve a enfrentar al Estado con las comunidades indígenas de la selva del país. Se trata de la Hidrovía Amazónica, un proyecto que busca crear un canal de navegación uniendo los caudalosos ríos Marañón, Amazonas, Huallaga y Ucayali. Sin embargo, una de las primeras acciones del proyecto es dragar los citados ríos en zonas poco profundas y accidentadas, a fin de lograr una profundidad adecuada para el tránsito de embarcaciones durante los 365 días del año. Tras una serie de demandas, ambas partes lograron llegar a un pliego de acuerdos que deberán ser ejecutados en los siguientes años.

LA DEMANDA. El pasado 6 de julio, la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) logró adjudicar el proyecto, por 95 millones de dólares, al Consorcio Hidrovías II, después de que en febrero de 2014 la Corte Superior de Justicia de Loreto cancelara el proyecto y ordenara la realización de la consulta previa en los pueblos indígenas vinculados al área de influencia del proyecto. Los integrantes de la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipischca (Acodecospat) fueron quienes impusieron la demanda al verse amenazados por los impactos negativos que podría generar el dragado de los ríos y por la escasa información que el Estado, hasta ese momento, les había brindado.

“El pedido nos llega a través del Vicariato de Iquitos en el 2012. Ellos señalaron estar preocupados por el dragado de los ríos y la poca información que les daban, debido a que su principal actividad económica es la pesca. Nosotros presentamos una demanda y la ganamos en primera y segunda instancias. Ahí la Sala ordenó que se realice la consulta”, informó el abogado del Instituto de Defensa Legal, Juan Carlos Ruiz Molleda.

Según el letrado, si bien la consulta sirvió para incorporar nuevos detalles y escuchar a la gente, este proceso no fue un diálogo intercultural, debido a que no se dio la información adecuada y el tiempo en que se desarrollaron los talleres sobre el tema fue insuficiente.

“Fue una de las mejores consultas que se hicieron, pero se pudo haber hecho mejor. No fue un diálogo intercultural, sino más bien una imposición. Ellos (los pueblos kukama) sí quieren el desarrollo, pero no a sus espaldas”, afirma.

PELIGRO EN RÍOS. El ingeniero e investigador en ingeniería hidráulica Jorge Abat Cueva alertó que hasta el momento no existen estudios básicos que indiquen al 100% cuál es la dinámica de los ríos amazónicos, por lo que remover los sedimentos sin saber dónde sacarlos ni depositarlos podría causar que estos se activen mayormente.

“Sin un conocimiento científico de dónde poner los sedimentos de un río, creo que podría ser una aspecto negativo no solo para la navegación, sino también para la tasa de erosión de los ríos. Se deberían realizar estudios antes de que se empiece a dragar. No solo para entender y darles insumos a la concesionaria de cómo se comporta el río, sino también para saber, de acá a 10 años, cómo cambiaron los ríos que fueron dragados”, señala el experto.

Según Jorge Abat, quien ha investigado por seis años los ríos de la Amazonía peruana, el proyecto de hidrovía es económicamente rentable. Sin embargo, es necesario que sea sostenible y amigable con el medio ambiente. Por ello, agrega, es necesaria la presencia de especialistas en temas de ecología e hidrología para ver qué acontecimientos sucederán durante el desarrollo del proyecto.

“Económicamente es factible y creo que se debería dar ese proyecto, pero lo que me preocupa no es que el proyecto sea factible, sino que sea sostenible y amigable con el medio ambiente”, indica.