Esa gente existe: documental peruano de estreno

El peruano Jimmy Valdivieso es el responsable de un interesante mediometraje documental de 55 minutos titulado “Esa gente existe”, en el que se acerca a Barrios Altos para mostrar la tugurización de sus viviendas, la amenaza del derrumbe, del colapso social.

Esa gente existe: documental peruano de estreno

28 de Noviembre del 2014 - 10:13 Enrique Silva Orrego

El peruano Jimmy Valdivieso es el responsable de un interesante mediometraje documental de 55 minutos titulado “Esa gente existe”, en el que se acerca a Barrios Altos para mostrar la tugurización de sus viviendas, la amenaza del derrumbe, del colapso social. Al mismo tiempo, ilustra el empeño de algunos dirigentes vecinales y un grupo de danza afroperuana para tratar de revertir la crítica situación de abandono y aparente conformismo que los rodea.

Valdivieso estudió comunicaciones en la Universidad de Lima, ha trabajado en televisión y se ha especializado en la producción de videos sobre programas de lucha contra la pobreza. De ahí su interés por acercarse a la problemática de la vivienda precaria y tugurizada en los centros históricos, tema que ha abordado de manera institucional en diversas oportunidades.

Interesado en transmitir una reflexión sobre una situación real, inocultable, el realizador opta por una pragmática estructura narrativa que se inicia y concluye en la Plaza de Armas de Lima, a diez cuadras de donde se halla el problema. Muestra diversos solares, quintas y viviendas en estado ruinoso, al tiempo que sigue las andanzas de unos cuantos residentes, quienes cuentan sus experiencias y hablan de sus anhelos, de su esperanza por devolverle el colorido aspecto de antes a Barrios Altos.

HABLAN LOS VECINOS. Los testimonios son relevantes. Así, por ejemplo, la señora Gregoria expresa la misma energía desde el comedor popular que administra o al discutir con un funcionario estatal de urbanismo sobre el lamentable estado de diversos lugares emblemáticos y la escasa acción de los vecinos y dirigentes para hacer algo al respecto. También encontramos a José Francisco, un antiguo lugareño -delicado de salud- que prácticamente nació en Barrios Altos, se mudó y luego volvió para quedarse hasta el fin de sus días, orgulloso de su origen y pertenencia.

El lado más pintoresco del documental está trazado a partir de la presencia de Angelo, un instructor de danza, y la escuela que maneja, cuyos miembros preparan un espectáculo musical criollo en homenaje al Señor de los Milagros. Por ahí uno de los alumnos abre la puerta de su hogar y cuenta también su propia experiencia de vida y cómo asume el porvenir desde la paternidad reciente.

La mirada de Valdivieso y su equipo trata de ser lo más objetiva posible, pero no oculta su respeto y admiración por los personajes a quienes le da la oportunidad de expresar lo que sienten y/o necesitan. Su visión resalta una problemática social auténtica, palpable, lamentable; deja en claro que hay mucho por hacer y que la gente de Barrios Altos efectivamente existe y no está dispuesta a desaparecer.

“Esa gente existe” se ha proyectado con buena asistencia de público en el Centro Cultural Cafae. Hay otra exhibición pendiente en el Centro Cultural de la Universidad Católica. Esperamos que su difusión continúe y que esto signifique para Jimmy Valdivieso el inicio de un largo camino en un género muy atractivo aunque no siempre bien apreciado.