5 sectas más peligrosas de la antigüedad

Estas son algunas de las sectas más peligrosas y que algunas de ellas aún existen
5 sectas más peligrosas de la antigüedad

5 sectas más peligrosas de la antigüedad

05 de Julio del 2018 - 14:31

La religión puede coger rumbos distintos, organizados por bandos con diferentes ideologías. Las mismas que buscan captar seguidores para que sigan sus dogmas, entre estas, llegan a ser crueles o hasta, sangrientas.

Desde la antigüedad, entre los siglos II y III han existido distintas sectas cada grupo encabezado por un teólogo o sacerdote. 

Estas son algunas de las sectas más peligrosas y que, algunas de ellas aún existen:

Sectas

1. Ofitas

Llamados así porque adoraban a las serpientes, ya existían desde tiempos de Jesucristo como una pequeña secta en Egipto. Aceptaron posteriormente el cristianismo; fusionándolo con teosofía oriental, budismo y platonismo. Para ellos la serpiente que ocasionó la caída de Adán y Eva no era malvada sino una heroína que los liberó de una prisión diseñada por el Dios Laldabaoth (hijo del caos).

Este último, se creía un ser único, sin embargo, su madre era nada menos que el eón Sofía (la inteligencia), quien usó a la serpiente para arruinar sus delirios de grandeza e invitar a Eva a comer el fruto prohibido. Durante la ceremonia de la eucaristía sus seguidores liberaban a una serpiente en la mesa de la comunión.

2. Cainitas

Secta agnóstica que surgió en el siglo II en el este del Imperio romano y cuya característica principal fue venerar a Eva, Caín y a Judas Iscariote. En su versión, el Dios del Antiguo Testamento era en realidad un demonio que había arrebatado el principio divino de los mortales, alejándolos del Dios verdadero. Caín sería uno de los seres primordiales, quien había sido víctima del demonio, mientras Judas guardaba toda la verdad agnóstica de Jesucristo.

3. Montanismo

Surgió a mediados del siglo II en la región de Frigia, península de Anatolia, actualmente Turquía. Su nombre deriva de Montano, sacerdote pagano adscrito al culto de la diosa Cibeles, convertido al cristianismo y bautizado en el año 155. Montano se declaró poseído por el Espíritu Santo y comenzó a decir profecías en su nombre.

Al poco tiempo se le unieron dos mujeres, Prisca y Maximila, discípulas que también profetizaban. Aunque en aquella época los ‘profetas’ abundaban, Montano y sus compañeras fueron sobresalientes; se distinguieron por protestar contra la facilidad con que la Iglesia perdonaba los pecados y el modo en que se adaptaba a las exigencias de la sociedad.

Según Montano, con él terminaba una etapa de revelaciones, y tras su muerte vendría el fin del mundo. El montanismo se extendió por toda Asia Menor, alcanzó a Roma y el norte de África. Fue tan grande su influencia que esta secta llegó a organizarse jerárquicamente; las mujeres podían obtener cargos de obispos, presbíteros y diáconos. En su momento llegó a considerarse como el rival más peligroso para la Gran Iglesia.

4. Basilidianos

Seguidores de Basílides de Alejandría, la secta en realidad había sido fundada en el siglo II por el hijo de éste, llamado Isidoro. Autoproclamado discípulo del apóstol Matías y de un compañero del apóstol Pedro, se extendieron principalmente por Egipto y la península Ibérica. Proclamaban que las pasiones fueran llamadas ‘apéndices’, una especie de espíritus que tomaban posesión de la psique racional, a la que se les unían espíritus de animales, plantas y minerales, que embrutecían a las personas.

En el mundo helénico del siglo I no se creía que las estrellas fueran divinidades. Los basilidianos creían que existían cinco eones –períodos en los que se encuentra dividido el tiempo de la Tierra desde el punto de vista geológico y paleontológico– principales: la mente, la palabra, la inteligencia o prudencia, la sabiduría y el poder; de estas dos últimas surgían 365 paraísos en orden descendente, que en conjunto formaban el Abraxas; el dios hebreo vivía en el nivel más bajo y creó un mundo ilusorio donde puso a vivir a los hombres. Para llevar el conocimiento y liberarlos envió a Cristo (la mente).

5. La familia Manson

Esta secta es tal vez la más famosa de toda la historia. Los jóvenes que seguían con fervor a Charles Manson a finales de 1960 asesinaron a varias personas mientras escribían canciones de los Beatles en las paredes con la sangre de sus víctimas. En su mayoría, la secta se componía de mujeres jóvenes que, de algún modo, sin ser obligadas, aceptaban ser sus sirvientas y prostitutas.

Muchos expertos aseguran que Manson tenía una gran capacidad para manipular la mente de sus seguidores, hasta el punto de convencerlos de matar a sangre fría y ser un peligro para la sociedad. Con la premisa de que una guerra entre razas se aproximaba y que los negros masacrarían a los blancos, hacía creer a sus seguidores que ellos estarían arriba de los negros, siendo los líderes que gobernarían toda una nación.

Una de las masacres más famosas que realizaron es conocida como “los asesinatos Tate-LaBianca”, en la que asesinaron a la esposa de Roman Polanski, Sharon Tate, y a la esposa del empresario Leno LaBianca.

Lo más leído