¿Cómo las imágenes pueden enfermar a alguien?
Es la incógnita con la que Álvaro Bisama partió para escribir su nueva novela, El brujo (Alfaguara, 2016).
Partiendo desde un “recuerdo falso”, el escritor penetra en los recuerdos que un reportero gráfico pretende olvidar, mientras se refugia en el exilio de Chiloé, en el centro sur de Chile.
¿Cuál fue el germen para empezar a escribir El brujo?
Es un recuerdo falso. Pensé en algo que me habían contado y luego desperté de una fiesta, y pensé en esa historia, una y otra vez. Luego me entero de que la historia nunca pasó. La imagen del brujo era una persona sola, a que le tocaban la puerta para pedirle algo. Todo tenía que ver con perseguir esa imagen que uno trata de resolver. Trabajo con intuiciones.
¿Cómo influenció la dictadura en Chile en la creación de esta novela?
La novela busca un poco hablar sobre un hijo que busca a un padre, pues este último ha abandonado todo. Pasa de ser una novela testimonial, de lo que sucedió en la dictadura (década del noventa), a ser una suerte de policial y luego de corte gótico. Habla sobre la soledad, el abandono. Querer tratar de ser otro y no poder hacerlo. El paisaje (primero Santiago de Chile y luego Chiloé) amplifica esa desolación, que también habla, de forma figurada, la situación del país.
¿De qué busca escapar el personaje?
Esta persona fotografía las imágenes de muerte, pero ya no quiere saber nada más de la muerte. ¿Cómo escapas de eso? De aquellas fotos que te pueden hacer enfermar, cambiar y no poder despegarse de ellas. Escapa de todo. Es una historia familiar discontinua y disfuncional, como lo son las familias latinoamericanas.
¿Qué respuestas encuentras desde la soledad?
Uno se pregunta cosas desde la ficción. El Brujo es una novela sobre alguien que queda a la interperie, expuesto, y cómo es su lenguaje. También sobre cómo es estar en este espacio y la memoria como una suerte jaula y de país o ciudad, donde uno puede viajar y encontrar con paisajes y pantanos oscuros que ejemplifican el propio abandono.
¿Cómo te ha nutrido la experiencia ciudadana en el gobierno militar?
Crecí y nací en la dictadura. Para quienes tienen 40 años, es algo que está ahí, en el aire. Nosotros somos los que tuvimos que aprender a habitar en una democracia, vivir en un espacio de libertad. La dictadura son las llamadas telefónicas de los amigos, de la familia, en el exilio; son los patios escolares donde se canta el Himno Nacional; es el frío al tomar un tren y ver a los militares armados. Esa parte del paisaje, creo que lo que me pasa a mí, es cómo leer la memoria, no solamente político, sino de una forma doméstica.
DATO
Álvaro Bisama, escritor. Nació en Valparaíso, Chile, en 1975. Ha escrito novelas, como Caja negra, Estrellas muertas, Ruido, Taxidermia, entre otras.
2011 recibió el Premio Municipal de Literatura de Santiago por Estrellas muertas.
Álvaro Bisama: “Tuvimos que aprender a habitar en una democracia”
Escritor chileno. Narrador presentó El brujo durante su visita a la 22° Feria Internacional del Libro de Lima