Cristóbal Fernández: "El móvil es el presente y el futuro de internet"

Director de Comunicaciones de la red social española Tuenti sostiene que las relaciones de confianza son la clave de la presencia digital
Cristóbal Fernández: "El móvil es el presente y el futuro de internet"

Cristóbal Fernández: "El móvil es el presente y el futuro de internet"

22 de Octubre del 2014 - 03:27 » Textos: F. Leyton

Los dispositivos móviles ya son parte indispensable de la vida cotidiana. Cristóbal Fernández, director de Comunicación de la red social española Tuenti, opina que esta realidad no solo ha modificado las relaciones entre personas, sino también la forma en que las empresas y los políticos se relacionan con sus públicos. Para él, sin embargo, nada modifica los principios que rigen la interacción humana: la confianza y la autenticidad.

Usted ha sostenido que la web ha muerto, ¿a qué se refiere?

El 40% del acceso a internet se realiza a través de dispositivos móviles. La web 2.0 está pensada, diseñada y creada para entornos de computadora. Cuando sostengo que la web ha muerto, me refiero a que la forma de uso ha cambiado. La máxima de estos días es "mobile first". Si quieres desarrollar una participación en internet, no debes pensar en la web tradicional. El móvil es el presente y el futuro.

La forma de acceso no ha cambiado el efecto democratizador que se le atribuye a internet...

Ese planteamiento se refiere a cómo las nuevas herramientas han modificado el orden de prevalencia entre los creadores de la información, que hasta hace muy poco eran los medios tradicionales y las grandes corporaciones. En este nuevo ecosistema, cualquier individuo puede lanzar opiniones y generar contenidos que se convierten en elementos de consumo masivo.

Esto desde el punto de vista de la teoría...

Hoy ya no se habla de la comunicación de masas, sino que algunos prefieren referirse a la Era del Diálogo, de la Democracia de Internet, la Era del Empoderamiento del Usuario. Potencialmente, tenemos la posibilidad de generar participación y contenido.

Un estudio del Pew Research Center de EE.UU. concluye que las redes sociales silencian las opiniones no mayoritarias...

Internet no es la panacea. Las posibilidades son fenomenales, pero hay aspectos muy controvertidos respecto a quienes están asumiendo posiciones de dominio preocupantes. Hay una serie de aspectos que pueden dar pie a debates muy profundos, como el monopolio de Google y el control que ejercen los gobiernos.

En Lima estamos en un proceso electoral. Internet se utiliza mucho para llegar a nuevos públicos, pero solo en época de campaña...

Esos usos oportunistas, en el mediano plazo, pasan factura. Al fin y al cabo, los usuarios no somos tontos. Esos candidatos que crean presencia en internet durante tiempo de elecciones, pero que luego desaparecen, no tienen una intención sincera de dialogar con los ciudadanos. Si un político está dispuesto a escuchar a la gente a través de internet, debe hacerlo con autenticidad.

Incluso, censuran los comentarios desfavorables...

Eso es malentender las redes sociales. De lo que se trata es de construir relaciones de confianza y de entendimiento mutuo a lo largo del tiempo.

En el Perú, solo el 29% de internautas tiene un smartphone. No parece muy factible apostar por lo móvil...

Es verdad que el país está un poco por detrás en temas de acceso, pero la penetración de los móviles se incrementará en los próximos años.

De ese grupo, solo el 6% ha comprado o vendido por internet...

Hay que pensar en términos de oportunidad. Si ahora hay solo un 6%, la lectura debe ser que nos queda un 94% de público por conquistar. Los negocios han evolucionado. Hay muchísimas oportunidades.

Se debe empezar por construir la relación con los usuarios...

Hay principios que son consustanciales a la naturaleza humana y que no van a cambiar. Lo que cambia son las herramientas, no los mecanismos que rigen las relaciones humanas. Yo creo en las relaciones basadas en la autenticidad, en la transparencia, en la confianza. Aprovechar las oportunidades no solo reporta beneficios individuales, sino también para las empresas y para el país.