El combate naval que detuvo la invasión napoleónica

Inglaterra celebra 210 años de aquella gesta. Bajo el comando de Lord Horatio Nelson, los navíos de línea británicos derrotaron a la flota combinada francoespañola de Bonaparte.
El combate naval que detuvo la invasión napoleónica

GUERRA. Napoleón pretendía barrer a la flota inglesa y le salió el tiro por la culata.

25 de Octubre del 2015 - 18:20 » Textos: Gastón Gaviola ggaviola@grupoepensa.pe » Fotos: Archivo

“La masacre que siguió es indescriptible. Más de doscientos de nuestros hombres yacían muertos. Se dio la orden para ir bajo cubierta y seguir haciendo fuego contra el Temérairé, con todos los cañones que aún pudieran disparar”. Este es el parte de guerra del capitán Jean-Jacques-Etienne Lucas, comandante del Redoubtable, buque de guerra de los llamados navíos de línea que peleó los más duros combates frente a las costas españolas del cabo Trafalgar, hace 210 años.

Lucas y su barco eran parte de una escuadra combinada de 33 buques con los que Napoleón pretendía barrer a la flota inglesa, conseguir el control del Canal de la Mancha al menos por 48 horas y en ese periodo invadir desde España y Francia las islas británicas. Era la mañana del 21 de octubre de 1805 y la flota combinada que acababa de salir del puerto español de Cádiz se encontró con los 27 navíos del almirante Horatio Nelson.

La victoria inglesa se debió al audaz plan de su comandante. “El toque Nelson” le llamaron a la táctica con la que (ver infografía) atacó perpendicularmente a su enemigo, batiendo a sus barcos con superioridad artillera.

EL LADO ESPAÑOL. “En Trafalgar hubo mucho mal rollo. Hubo barcos franceses y españoles que no combatieron nada. Tienes los 205 muertos y los 108 heridos del Santísima Trinidad, o los 100 y 150, respectivamente, del San Juan Nepomuceno, y el San Justo, con solo siete heridos. En esa batalla hubo hostias para todos, y el que no se las llevó es porque no se acercó bastante, no ayudó a los suyos, y para eso no hay excusa. Cuando estás, tienes que estar”, refirió para El País en 2004 el periodista y escritor Arturo Pérez-Reverte, con motivo de su novela histórica Cabo Trafalgar.

El resultado fue desastroso para los aliados. Más de 4 mil muertos y 3 mil 200 heridos, 15 buques hundidos y otros 5 apresados. Para redondear, finalizado el combate, por la noche se desató una tormenta que contribuyó al hundimiento de las naves más dañadas. Napoleón jamás invadió Inglaterra y la corona británica se convirtió en una potencia naval mundial.