Escribir cada mañana es más saludable que el sexo

La escritora Julia Cameron propone en su libro 'The Artist's Way' la rutina de escribir 750 palabras cada mañana para conectar con uno mismo y estar "espiritualmente más a gusto".
Escribir cada mañana es más saludable que el sexo

Escribir cada mañana es más saludable que el sexo

12 de Septiembre del 2016 - 14:26 » Textos: Redacción Multimedia

Escribir es un acto íntimo, donde nadie juzga ni es juzgado y esto bien lo sabe la escritora estadounidense, Julia Cameron propone en su libro 'The Artist's Way' la rutina de escribir 750 palabras cada mañana para conectar con uno mismo y estar "espiritualmente más a gusto".

La autora denominó a esta práctica “páginas de la mañana” y publicó el libro que explicaba cómo el acto de escribir en soledad reactiva la creatividad. La rutina de Cameron cada vez tiene más adeptos, dedicar un tiempo a reflexionar a través del papel le ha cambiado la vida a personas de todos los ámbitos, como el periodista de The Guardian Oliver Burkeman o al empresario Tim Ferriss.

“Me permitía enfrentarme al día con los ojos más abiertos”, afirma al autora. Cameron descubrió que dedicando unos minutos al día a escribir: “Somos más honestos con nosotros mismos, estamos más centrados y espiritualmente más a gusto”, cuenta la publicación Quartz.

No hay unas reglas marcadas para desarrollar “páginas de la mañana” pero sí una serie de pautas básicas. La primera es que nada más despertar hay que sentarse y escribir unas tres páginas a mano, la idea es empezar cuando aun el cerebro no se ha despertado del todo, lo que hace que se escriba con mayor libertad. Cameron estima que se tarda una media hora. El segundo consejo es que se escriba a mano porque “tenemos una verdadera conexión con nosotros mismos y nuestros pensamientos más profundos”.

La tercera pauta es que no se debe sentir presión por la calidad o la técnica de lo que se escribe. Winfield afirma que “no hay manera de hacer las ‘páginas de la mañana’ mal, de hecho no son un arte, no si quiera son ‘escritura’”, afirma. No se trata de sacar al poeta que todos llevamos dentro, sino de hablar de lo sucio que está el salón, del coraje que nos da el vecino y de lo mal que salió la cena de ayer. Cameron afirma que nada es demasiado banal para escribirlo y que eso es precisamente lo que marcará la diferencia ya que conforme se escriba más, más se podrá reflexionar y ahondar en lo que nos inquieta. “La segunda página y media viene con más fuerza, a menudo contiene un filón”, afirma la autora.

El último consejo es que nadie lea lo que escribes, incluido tú. Cameron sostiene que uno no vuelva atrás en lo que ha escrito, de este modo puede alejarse de lo que ocurrió en el pasado y centrarse en el futuro. Precisamente esta es una de las razones por las que funciona tan bien, se aprende a tener un espacio donde nadie te juzga por tus sentimientos o tus acciones, ni siquiera uno mismo. Cameron sostiene que una vez apagamos nuestro crítico interior, somos capaces de trasladar esa energía a otras áreas.

Con la información de El Español

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