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Francisco Ángeles:“No quiero resistir tanto lo que me sale natural”

Narrador presenta su nueva novela, Adiós a la revolución, libro cargado de intensidad con el que mezcla lo policial, las relaciones amorosas y el análisis de las ideas
Francisco Ángeles:“No quiero resistir tanto lo que me sale natural”

Francisco Ángeles:“No quiero resistir tanto lo que me sale natural”

18 de Agosto del 2019 - 10:42 » Textos: Carlos Narciso (enarciso@grupoepensa.pe) » Fotos: Britanie Arroyo

Emilio, un profesor peruano que enseña arte en una universidad estadounidense, está casado y lleva una vida tranquila, cómoda, aunque sus ideas de izquierda son muy radicales.

Pero sus pensamientos son de escritorio. No hay acción. Son pura teoría y razonamiento. Pero Sophia, una guapa alumna por quien siente atracción, es una esponja que absorbe todo lo que él le enseña y decide viajar a México para adentrarse en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Las cosas allá se complican y Emilio, enterado del problema en el que se ha metido Sophia, viaja para averiguar qué pasó.

Esta es la trama de Adiós a la revolución (Literatura Random House, 2019), la nueva novela de Francisco Ángeles.

“Quería terminar mi tesis de doctorado sobre guerrillas latinoamericanas y para hacerlo decidí viajar a Chiapas. Estuve buscando material y en un momento determinado me di cuenta de que era imposible para mí aportar algo nuevo académicamente. Entonces, un día me senté y empecé a escribir una novela”, recuerda el autor de las obras Austin, Texas 1979 y Plagio.

Has dicho que con este libro cierras una etapa. ¿Qué se acaba exactamente? 

Yo tengo planificado algo bastante diferente. Este libro, que llega al punto más extremo de lo que había hecho antes, que tiene cierta sentimentalidad desbordada o apasionamiento por una mujer, por un libro o por unas ideas o por la revolución. Esas cosas son las que pienso cambiar un poco. El plan es que las historias ahora sean ambientadas en Perú y con un tono diferente, ya no tan cargado de esta pasión. Y el cambio de ambiente es porque últimamente me he sentido más conectado a Perú de un modo diferente. Hoy me siento bastante en casa. Antes no tanto.

¿En tu nuevo libro habrá algo de esos elementos de los que te quieres desprender?

Yo creo que algunos siempre se van a filtrar. Hay cosas que son imposibles de evitar, pero también tengo claro que no quiero repetir los mismos temas para siempre. Hay que ir renovándose. Tampoco quiero resistir tanto lo que me sale natural o temas que por alguna razón conectan más conmigo, no los quiero refrenar tanto al punto que sea artificial, pero me parece más importante ahora pensar en los otros que puedo agregar, que no había tocado, tanto en temática como en espacio. Pero también en tipo de literatura. A diferencia de Austin, Texas 1979 y Plagio, en Adiós a la revolución hay más argumento. Yo creo que las dos anteriores eran cosas poco concretas y con bastante subjetividad.

Pero igual en ambas trabajabas las ideas, las teorías... 

En Plagio más. El ejercicio de la lectura siempre ha sido parte de mí y, en consecuencia, de lo que escribo. No he buscado leer para escribir. No es que me parezca mal hacerlo. Cada uno tiene sus métodos. Nunca he hecho investigaciones para libros. Las he hecho por otra razón y terminan en libro, como mi viaje a Chiapas. Yo no fui a Chiapas para escribir una novela. Fue un viaje académico y de turismo, pero no literario. Con la teoría política pasa lo mismo. Yo lo leo por placer o porque me gusta pensar. Y después, cuando escribo literatura, lo tomo.

El título Adiós a la revolución también tiene otras lecturas... 

Adiós a la revolución, primero, es personal, eso sin duda, como cuando crees que vas a conseguir en tu vida algo diferente. En un momento te das cuenta de que ya no. Eso pasa a los 40. Te das cuenta de que hay cosas que ya no van a pasar. Ahí se acaba la revolución personal. También está la otra, que tiene que ver más con la caída de los ideales colectivos. No predicar con los ejemplos. Creo que no puede haber tanta contradicción, pero no porque uno tiene que ser coherente con lo que se piensa. Esa coherencia está sobrevalorada. Si no estás en el espacio de lo real, es muy difícil que tu esquema teórico tenga suficiente valor. Si te ha salido todo de la biblioteca, las ideas y las discusiones académicas, es muy complicado producir algo que pueda funcionar en un terreno completamente diferente.

Perfil

Francisco Ángeles, escritor

Ha publicado La línea en medio del cielo (2008), Austin, Texas 1979 (2014) y Plagio (2016). Ha escrito textos de crítica y ficción en medios académicos y periodísticos de varios países.

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