A sus 118 años de vida institucional, la Universidad Nacional de Música (UNM) atraviesa uno de los momentos más importantes de su historia tras obtener el licenciamiento universitario. En conversación con Correo, el maestro Wilfredo Tarazona Padilla, presidente (e) de la Comisión Organizadora de la UNM, reflexiona sobre la evolución de la formación musical en el Perú, las brechas que aún enfrenta el sector artístico y el papel de la música en la construcción de la sensibilidad, la disciplina y la identidad humana. Además, el también reconocido músico, director y pedagogo peruano, advierte sobre la ausencia de educación musical en las escuelas.
“No puedes traicionar tu vocación. No puedes traicionarte a ti mismo. El arte es una reserva humana. Quienes tienen vocación artística deben desarrollarla y culminar su formación. Muchas personas abandonan por necesidades económicas o responsabilidades, pero hay que mantenerse firmes y valientes con la propia vocación”, destaca el maestro Tarazona a Correo.
La UNM cumple 118 años. ¿Qué hitos considera fundamentales en la construcción de su identidad artística y académica?
Somos la primera universidad en el continente dedicada exclusivamente a la música. Tenemos 21 menciones, entre ellas creación, investigación y pedagogía, además de múltiples especialidades interpretativas: pianistas, cantantes, violinistas, chelistas, trompetistas, flautistas, saxofonistas, entre otros. Todo ello forma parte de la construcción de nuestra universidad.
¿Cómo ha evolucionado la formación musical en el Perú desde que usted se formó hasta la actualidad?
[...] En el currículo actual se agrupan música, teatro, danza y artes plásticas bajo el nombre de “Arte y Cultura”. Para mí debería llamarse simplemente arte, porque todo es cultura. ¿Qué significa esto? Que en la educación básica regular prácticamente no existe educación musical. Y si no existe educación musical en la educación básica, entonces no existe educación musical en el país. Es una situación que hay que resolver y no es difícil. Se necesita decisión política.
¿Cuál considera que es el principal aporte de la UNM a la cultura peruana?
La música es altamente educativa y cultural. La experiencia musical empieza desde el vientre materno. [...] toda nuestra ancestralidad y tradición oral se ha transmitido a través del canto y de la voz. Además, estudiar música forma disciplina, conducta y constancia. Esa práctica repetitiva moldea la personalidad y las cualidades humanas.
Con el incremento de las tecnologías y la inteligencia artificial, ¿qué desafíos enfrentan hoy los músicos y las instituciones?
Desde mi modesta apreciación, la inteligencia artificial es un banco de memoria extraordinario. Allí está toda la información y existen mecanismos para construir muchas cosas. Pero no tiene creación. La creación pertenece a los artistas y a los músicos. [Además], en la música existe un componente esencial: el sentir, el alma y el sentimiento humano. Eso no lo tiene la inteligencia artificial.
¿Qué dificultades enfrentan los estudiantes de música una vez que ingresan a una institución y buscan desarrollarse profesionalmente?
El mercado ocupacional para nuestros egresados son principalmente las orquestas sinfónicas, el Coro Nacional, la Orquesta Sinfónica Juvenil Bicentenario y algunas agrupaciones militares que cuentan con bandas u orquestas.
Sin embargo, el mercado laboral todavía no es fácil de construir. Muchos terminan como docentes en colegios que tienen programas de música y realizan un excelente trabajo, sobre todo en Lima. En provincias la situación es más complicada.
El problema es que el propio Estado auspicia conservatorios y universidades de música, pero luego elimina espacios laborales. Por ejemplo, existía la especialidad de dirección de banda, pero ahora ya no existen plazas de directores de banda. Entonces, ¿para qué se forma a esos profesionales?
Se necesita revisar todo el sistema educativo y también ampliar el mercado ocupacional. Las municipalidades, centros culturales y universidades podrían generar más espacios. ¿Cómo es posible que muchas universidades no tengan orquestas o bandas? En otros países sí las tienen. Ahí todavía estamos muy por debajo.
¿Cómo observa el crecimiento de la música y la tecnología en la actualidad?
La tecnología permite transformar completamente una atmósfera sonora. Hoy se puede grabar y modificar una voz hasta obtener resultados que antes parecían imposibles. En la música académica también existe un gran crecimiento y cada vez está más cerca del ciudadano gracias a la radio, la televisión, los teatros, Spotify, las redes sociales e internet.
¿Hacia dónde cree que debería avanzar la Universidad Nacional de Música?
En primer lugar, debemos institucionalizar la universidad. [...] Además, necesitamos un campus universitario e infraestructura adecuada a nuestras necesidades acústicas. Esa es nuestra obligación y nuestro deber hacia nuestros maestros y hacia el futuro de la institución.
Wilfredo Tarazona, músico
Siguió estudios de dirección de orquesta en Brasil y Venezuela. Fundador de los Sistemas de Orquesta y Coros Infantiles y Juveniles en el Perú, que se convirtió en Orquestando, exitoso programa del Ministerio de Educación del cual fue su director musical.
35 años siendo parte de la Universidad Nacional de Música.
2009 recibió las Palmas Magisteriales del Minedu.
2023 reconocido como Personalidad Meritoria de la Cultura.
Wilfredo Tarazona, presidente (e) de la Comisión Organizadora de la Universidad Nacional de Música: “La música forma disciplina, sensibilidad y personalidad”
A propósito de los 118 años de la Universidad Nacional de Música, el maestro Tarazona analiza en entrevista con Correo los desafíos actuales de la formación artística y el impacto de las nuevas tecnologías