Ángel di María firma por cuatro años con el PSG

El París Saint-Germain será la cuarta aventura europea del argentino que en su rastro ha dejado tres grandes traspasos y dos difíciles experiencias personales, en Madrid y en Manchester.
Ángel di María firma por cuatro años con el PSG

Ángel di María firma por cuatro años con el PSG

06 de Agosto del 2015 - 09:21 » Textos: Luis Miguel Pascual- EFE » Fotos: Twitter

El París Saint-Germain será la cuarta aventura europea del argentino Ángel di María, que en su rastro ha dejado tres grandes traspasos y dos difíciles experiencias personales, en Madrid y en Manchester.

A sus 27 años, el desgarbado futbolista de Rosario ha pasado de los 26 balones a estrenar que Rosario Central pagó al modesto Torito por su traspaso -balones que nunca llegaron a su destino-, a los 63 millones de euros que ahora pagan los propietarios cataríes del club francés por hacerse con sus servicios.

En medio quedan los 7 millones que pagó el Benfica para traerlo a Europa en 2007, los 25 millones que desembolsó el Real Madrid tres años después y los 75 millones del Manchester United que le convirtieron el año pasado en el fichaje más caro de la historia de la Premier League.

Cifras que muestran el potencial de Di María, pero también que dejan claro que sus dos últimas experiencias no fueron todo lo positivas que podía esperarse en el plano personal, aunque si lo fueron en el deportivo.

En París, el "Fideo" buscará el marco adecuado para mostrar su talento, en un club donde, como en el Madrid, estará rodeado de estrellas, pero donde se convierte en el fichaje más brillante del año y, por tanto, en el centro de atención de aficionados y prensa.

El futbolista llega, a priori, para jugar como el tercer ariete del tridente que el técnico, Laurent Blanc, utiliza, junto con el uruguayo Edison Cavani, por la izquierda, y el sueco Zlatan Ibrahimovic en el centro.

Pero Di María puede también jugar en el centro del campo, como demuestran los precedentes en la selección argentina o en su última temporada en el Madrid, de la mano de Carlo Ancelotti, que le encontró un acomodo en esa zona del campo tras la llegada del galés Gareth Bale.

Sería un nuevo servicio de un futbolista rápido, de regate eléctrico, hábil con el balón, más pasador que goleador y que, como en la vida, demuestra el campo una gran capacidad de sacrificio.