Jacob Carrasco es parte de los deportistas calificados de Universe Nutrition (UN).
Jacob Carrasco es parte de los deportistas calificados de Universe Nutrition (UN).

Pese al esfuerzo, Jacob Carrasco no podrá viajar al Mundial de Powerlifting de Canadá para reafirmar su título. El atleta peruano no logró obtener su visa, a pesar de haber entregado la documentación pertinente a tiempo, haber hecho los pagos correspondientes, y de haber conseguido apenas una semana atrás el primer lugar en el Sudamericano de levantamiento de potencia en Brasil. Diario Correo se comunicó con el deportista, quien contó toda su travesía en este lamentable suceso.

¿Qué objetivos te había trazado para el Mundial de Canadá?

El título Mundial. Para eso me había preparado. Yo no di mi 100% en Brasil, con el respeto de todos los que compitieron, porque estuve pensando en mis documentos para poder viajar a Canadá, y aún así salí victorioso. Sin embargo, no podré lograrlo.

¿Qué ocurrió con tu documentación?

Fue todo muy complicado, porque presenté más de un mes atrás la documentación para poder ir a Canadá. Y haber presentado todo lo solicitado y haber hecho los pagos correspondientes, no recibía respuesta, porque todo era virtual.

De ganar el Mundial, hubieras obtenido tus primeros laureles, ¿era una motivación?

Sí, y justamente por eso me he esforzado tanto para estar en Canadá. Ahora, ya afiliado por la Federación, quiero campeonar, para ahora sí ser reconocido.

¿Por qué no han reconocido tus dos títulos anteriores?

Lo que manifestó la Federación es que, si no se ha salido con la autorización del país, no te mereces ningún tipo de reconocimiento. Así de crudo y frío. Con tantos años luchando por un reconocimiento, y habiendo invertido tanto, nos contestan que no nos pueden reconocer porque no hemos salido con permiso del Gobierno, del IPD, y que recién nos hemos afiliado. Yo soy muy respetuoso, pero sí creo que me corresponden los laureles. He ganado dos campeonatos Mundiales. Incluso, el último, el del 2021 ya con el permiso de la Federación. Ya es algo que escapa de mis manos, pero deben evaluarlo. Para mí como persona me duele en el alma y en el corazón ver que otros son reconocidos y yo aún nada. Me duele bastante.

¿Por qué levantamiento de pesas?

Anteriormente, yo hacía fisicoculturismo, pero lo dejé. No tengo temor en decirlo, no había una Federación de mi agrado. Veía mucho elitismo, preferencia. Yo postulé tres veces a un campeonato Mundial para culturismo y siempre me sentí burlado, porque me dejaron con las ganas de viajar. Yo siempre quise ser campeón y sabía que si me quedaba ahí no iba a poder lograrlo. Entonces, en lugar de pelearme opté por dar un paso al costado, y como ya tenía antecedentes en el powerlifting volví.

¿Cuánto ha crecido el powerlifting en el Perú?

Actualmente, hay muchos atletas interesados en esta disciplina. No dejamos que se muera. Tal vez no es tan atractivo por una cuestión netamente comercial, pero ahí estamos. Esta última década he estado como presidente de la Asociación Nacional de Potencia y nunca he dejado que el levantamiento de pesas muera. Ahora con la Federación todo debería mejorar. Así que a los interesados les digo que no se rindan.

Con la creación de la Federación, ¿algo mejoró?

Sabemos que es una Federación que tomó un descanso, ahora ha vuelto a tomar los mandos con una mejor intención de apoyo a los deportistas, pero aún no tienen presupuesto. Por lo que no nos pueden apoyar más. Igual, no es nada nuevo, porque siempre hemos viajado con nuestros recursos. Actualmente, no tenemos apoyo, pero lo entendemos. Igual, estamos agradecidos porque contar con una Federación implica una seriedad del caso, y una identidad con tu nación. Porque si se sale con una entidad privada, solamente, no te hacen valer los resultados. Ahora que estamos afiliados, se supone que nos deben reconocer todos los títulos logrados.

¿Qué sentiste al retornar al Perú del Sudamericano de Brasil?

He retornado muy feliz, porque no solo logré mi décimo título Sudamericano. También lo hizo mi hijo de 18 años, y mi esposa, que ha logrado su séptimo título. Fue difícil, pero el resultado satisface mucho el esfuerzo que uno hace de forma familiar para representar a nuestra patria.

¿Qué se siente que tu hijo menor esté sobresaliendo en este deporte?

Mi hijo (Jacobs) eligió esta disciplina por decisión propia. El mayor (Rafael) estudia medicina, pero fue tres veces campeón Sudamericano, y ahora el menor también me pidió competir a los 12 años. A los 13 fue campeón Sudamericano y hasta la actualidad es líder y récord en french press. Para mí eso es impresionante y gratificante.

¿Cómo se preparan?

Mi esposa y yo entrenamos distinto, por la capacidad que cada uno tiene conforme a las cargas. Con mi hijo trato de adecuarme a sus estudios universitarios (ingeniería) y horarios. Él está en el décimo superior becado. Felizmente todo está en casa, acá tenemos nuestro centro de alto rendimiento. Pero, eso sí, cuando están dentro de mis cuatro paredes yo soy su entrenador, nada más. Ahí sí es una dictadura. Esa es la forma de llegar al éxito. Con mucha disciplina, voluntad y esfuerzo.

LO MÁS LEÍDO