Sebastián Salem Sambuceti sabe lo que quiere y sueña en grande. A sus 33 años, su objetivo es quedar en el top 5 en el orden de mérito del PGA Latinoamérica y clasificar al Mundial de Mission Hills en China de la mano de su hermano Patricio Salem. En conclusión, busca destacar en todo y en base a la perseverancia.
Conoces el golf desde los 8 años, ¿por qué te apasiona hasta hoy?
El golf, a parte de tener muchos valores, como la honestidad, la disciplina, la perseverancia, la puntualidad, a mí me ha dado mucha introspección personal, es un deporte que involucra mucho a la mente. Desde que descubrí este elemento me apasionó, desde allí no pude despegarme. Constantemente quería ser un mejor golfista y, por ende, el trabajo que invertí en muchas horas lo retribuí de una forma personal y muy gratificante.
Has dicho que el golf requiere de un gran trabajo mental, ¿consideras que esa es la clave para sobresalir?
Totalmente. Hay que adiestrar la mente, de eso se trata. Mientras más tengas el control de tu mente, entonces podrás superar tus nervios y manejar la situación, que son componentes importantes para un deporte tan competitivo y de alto rendimiento.
¿Tus modelos a seguir utilizan la meditación?
Los mejores golfistas que existen son aquellos que están más equilibrados mentalmente. Creo que no hay nada mejor que autoconocerse para competir. La meditación me permite afrontar todo. En vez de soñar mi vida, estoy viviendo mi sueño.
Participaste en diversos encuentros deportivos, ¿guardas un cariño especial por alguno?
El abierto de mi país, Lexus Perú Open 2012, fue muy gratificante. Desde pequeño, ganar en mi país fue el gran sueño que pude cumplir y que me llevó a competir a nivel profesional.
¿El entrenamiento se apoderó de tu vida personal? ¿Se volvió uno solo?
De todas maneras. El golf siempre ha sido parte de mi vida. Me involucré al querer perfeccionarlo y, al manejar el deporte, ya es parte de mí. Ahora trato de relacionar por completo el ámbito laboral y personal, rodeado de campos verdes y dentro de una cancha de golf, por supuesto. Creo que es donde más vivo me siento.
¿Cuál es la próxima meta?
Ahora me estoy enfocando en el próximo torneo, que se llevará a cabo la última semana del mes de mayo en Villa. Es un torneo nacional. Más adelante me gustaría jugar algún torneo afuera, aunque todavía no he pensado en cuál. Por el momento, también estoy desarrollando unos proyectos nuevos que se relacionan al golf y trabajando un poco en la industria.
El golf no es tan ingrato como el fútbol, que cesa a sus deportistas a los 30 años. ¿Continuarás hasta los 50 años, que es la edad límite?
Por supuesto, uno de mis sueños es morir en una cancha de golf. Voy a estar rodeado de golf toda mi vida, ya sea jugando, entrenando o enseñando.
La mayoría de deportistas dice que no se ve con otro estilo de vida, ¿también es tu caso?
Sí, lo tengo bien claro. Me es muy difícil seguir con mi día a día sin haber estado en una cancha de golf. Me ayuda mucho a respirar y a conectarme. Siempre quise desarrollar mi paciencia a un máximo nivel y el golf hace eso: te da una maestría en paciencia.
El golf es asociado como un deporte para la élite...
No, yo pienso que están equivocados. Así como en Argentina hay un chofer de bus que juega golf; en un futuro, este deporte estará abierto a todos en Perú. El tema es que carecemos de canchas públicas. Hoy solo hay una en San Bartolo, y la Federación se está encargando del mantenimiento porque no es lo más parecido a una cancha de golf.
DATO
Sebastián Salem Sambuceti. Golfista Profesional. Estudió Golf Management y Hotelería en Lynn University (EE.UU.), becado por sus habilidades en el golf. Ganó el Lexus Perú Open en 2012.
16 años fue la edad en que Sebastián retomó este deporte hasta hoy.
2012 fue el año en que ganó el Lexus Perú Open.
110 rondas ha participado hasta el momento en sus años de universitario.
Sebastián Salem: “Uno de mis sueños es morir en una cancha de golf”
Sebastián Salem, golfista profesional. Tras ser becado por sus habilidades en esta disciplina, en Estados Unidos, el deportista no ha dejado de trabajar en una actividad poco practicada en Perú