Amerigo Incalcaterra: “No puede ser que una persona tenga menos derechos que otras”

Representante del ACNUDH. La vulneración de los derechos de las mujeres es un problema que se refleja en las cifras de feminicidios
Amerigo Incalcaterra: “No puede ser que una persona tenga menos derechos que otras”

Amerigo Incalcaterra: “No puede ser que una persona tenga menos derechos que otras”

07 de Agosto del 2017 - 13:49 » Textos: Johana Ugaz » Fotos: César Bueno

Una de cada tres mujeres a nivel mundial es víctima de algún tipo de violencia, según las estadísticas de las Naciones Unidas. En esta vulneración a los derechos humanos se cuenta los maltratos y discriminación que padece la comunidad LGTBI. En ese sentido, Amerigo Incalcaterra, representante Regional para América del Sur del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), cuenta a Correo las acciones que han realizado y por qué hablar de género, en la actualidad, es un paso hacia la igualdad.

¿Por qué es importante hablar de género? 

Porque es importante reconocer que dentro de una sociedad hay personas que tienen diferentes orientaciones e identidades, ya sean sexuales o de otra índole. El tema de género es una discusión que en toda sociedad debe darse sin afectar, de ninguna manera, los derechos que le corresponde a toda persona, independientemente de cómo se quiera identificar, por sus orientaciones sexuales e identidades. Todos tenemos los mismos derechos por el simple hecho de haber venido a este mundo.

Sin embargo, la discriminación es un problema que se da en todos los espacios... 

Mal se hace, cuando se discute el tema de género, el considerar que todos no somos iguales, entonces ahí hay un problema.

En ese sentido, ¿cuál es la responsabilidad del Estado? 

De legislar para todos de la misma manera, sin discriminación, en las mismas condiciones. No puede ser que una persona tenga menos derechos que otras.

Existen grupos de presión que no piensan en la igualdad universal... 

Exactamente. Una cosa es que se discuta en forma ideológica, en privado o en público, pero cuando le corresponde al Estado, este no puede perder de vista justamente eso. Además, se ha construido todo un andamiaje jurídico internacional para vernos iguales, al margen de las orientaciones sexuales.

Pero en América Latina, aún faltan políticas efectivas para eliminar la violencia de género... 

A nosotros nos preocupa que haya regiones que no le han dado en el clavo, en relación a una política adecuada para prevenir violencia hacia las mujeres y hacia la comunidad LGTBI. Las políticas públicas no son inclusivas y no dan una mayor protección. Si construimos diferencia no podemos después quejarnos que hay situaciones de violencia.

¿Cuál es la posición de la Naciones Unidas respecto a la penalización del aborto en casos de violación sexual?

Reconocemos que el tema del aborto es sumamente delicado. Sin embargo, se debe prevenir y garantizar los derechos de la mujer en casos que esté su vida en riesgo: cuando el feto no tiene ningún tipo de posibilidades de vida y en caso de violación sexual, la mujer pueda tomar la decisión de finalizar ese embarazo. Eso no quiere decir que si hay una legislación que le permita a la mujer tomar decisiones sobre su cuerpo, haya más abortos. No se debe penalizar y debe quedar a libertad de ellas. No estamos de acuerdo cuando se trata de intervenir en una decisión que le corresponde a las mujeres, pero son tres causales que son sumamente delicadas y graves.

En El Salvador condenaron a 30 años a una mujer que abortó producto de una violación sexual… 

Así es. El Estado debe garantizar que no haya discriminación, independientemente de las concepciones ideológicas o religiosas, que son legítimas, que se pueden discutir, pero cuando se trata de legislar, el Estado tiene que reconocer que todos tenemos los mismos derechos.

¿Cuáles son las acciones en reducción a la violencia que están apoyando las Naciones Unidas? 

Hemos hecho un gran trabajo con la campaña “Libres e iguales” para combatir la homofobia y transfobia. Hemos trabajado con el protocolo de feminicidio para potenciar el enfoque de investigación de criminalidad hacia las mujeres, para que se identifique en la forma preventiva cuáles son los peligros que están sufriendo. Estamos trabajando con las instancias del Estado que tienen que ver con el tema de la violencia. Cada día tenemos un número significativo de feminicidios, aparte de una serie de situaciones que no son calculadas en las estadísticas y se debe seguir trabajando en eso. 

DATO

Amerigo Incalcaterra. Representante del acnudh. Cuenta con experiencia en las Naciones Unidas en asesoría política, derechos humanos, seguridad pública, democracia y desarrollo.

59 feminicidios se han registrado en la primera mitad del año.

2013 inició la campaña mundial “Libres e iguales”. 

Chicas Bocon

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