El exviceministro de Economía Carlos Casas alza la voz y llama la atención sobre el estado de las finanzas del país para enfrentar no solo el alza de combustibles debido a la guerra en Irán sino también a las propias crisis internas como las climáticas y las políticas.
¿Cree que eventos como la guerra en Irán, El Niño y la crisis energéticas por falta de gas harán crecer menos a la economía en el 2026?
Definitivamente hay una revisión a la baja porque habrá mayores costos, principalmente por el petróleo. No se sabe cuánto va a durar el conflicto. El precio del petróleo ya está bastante elevado, por encima de los $ 100. Habrá mayor inflación y eso reduce la capacidad de compra de la gente. En un contexto en el cual estamos, un poco más vulnerables que antes, probablemente la respuesta del Banco Central de Reserva (BCR) será subir la tasa de interés.
A ello se suma el alza en el precio del dólar.
El BCR está interviniendo también a través del mercado cambiario, vendiendo dólares para que no suba tanto y genere más inflación. Si ya sube el precio del petróleo, que va a elevar todos los precios y encima sube el tipo de cambio, el proceso se agudiza, ¿no? La inflación creo que será más alta de lo que se esperaba y elevará los costos, y cualquier incremento de costos, lo que va a hacer precisamente es reducir la producción.
Menor oferta y alza de combustibles...
Se tendrá un efecto inmediatamente, tanto en el poder adquisitivo porque se incrementarán los precios y porque se van a volver escasas ciertas cosas. El petróleo es importante porque de esta materia prima se deriva toda una industria petroquímica de la cual también dependemos. Y por otro lado, como hay mayor incertidumbre a nivel internacional, las personas y las empresas se vuelven más precavidas. Encima tenemos la incertidumbre política interna, entonces es poco lo que se está haciendo para tratar de compensar esto. Pero es un shock (alza de precios de los combustibles) que no podemos manejar, que podemos aminorar su efecto, no sé hasta dónde. Se habla del Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles, pero no siempre ha funcionado del todo bien y puede terminar siendo un forado fiscal que nos beneficia en el corto plazo, pero en el largo plazo nos va a pasar la cuenta porque, al final, es el Estado el que tiene que pagar.
¿Que el BCR intervenga para que el dólar no se dispare ayuda para que la importación de combustible cueste menos?
Se tiene el precio del barril del petróleo que ya está bordeando los $ 100 y que parece se mantendrá en este monto por un tiempo, encima el precio del dólar sube, el efecto va ser mayor. Sobre el impacto del precio del petróleo en la economía, no creo que el BCR pueda hacer mucho, pero sí tiene un espacio para que pueda intervenir en el tipo de cambio para evitar fuertes fluctuaciones. Si al final la inflación se va de rango meta (más de 3%), tiene la opción de elevar la tasa de interés y es cuando el efecto se siente en toda la economía.
Pero la participación del BCR con sus instrumentos cambiarios amortiguará, por lo menos, una décima en la inflación generada por los combustibles.
Ah, sí, en el corto plazo sí tiene espalda, tiene instrumentos para evitar una subida del precio del dólar que lleve a impactar, aún más el precio del petróleo, sobre la inflación. Pero tampoco va a gastar las reservas para bajar el dólar más de la cuenta. Entonces, se va a aminorar en algo, sí, obviamente. El Banco Central siempre actúa para evitar estas fluctuaciones fuertes del tipo de cambio. Pero si la situación sigue siendo así en el largo plazo el dólar se apreciará nuevamente. El Banco Central simplemente no puede mantener una situación ficticia durante mucho tiempo.
Para el Congreso no existen choques de oferta porque sigue aprobando leyes, en medio de un proceso electoral, disparando gastos que en el futuro el fisco no podrá asumir...
Sí, claro que sí, por supuesto. Y ahora, se quiere activar, nuevamente, el Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles, lo que significará una mayor presión fiscal también en el corto plazo. Parece que todas las medidas que aprueba el Congreso no serán observadas (por el Ejecutivo, como la CTS y gratificación para los CAS, que las firmaría en cualquier momento) en esta época de campaña electoral, cuando se disparan las propuestas, y encima vamos a tener problemas provocados por la crisis internacional. Entonces, podemos tener un escenario de inflación y si el Banco Central sube la tasa de interés y los precios siguen subiendo, se afectará la actividad económica porque crecerá menos, se tendría un escenario en el que la inflación no se podrá controlar del todo. Si el choque es muy fuerte porque se está viendo un incremento de 50% en el precio del petróleo y un escenario posible podría tener esta mezcla de estancamiento en el crecimiento y con una inflación alta. Son los shock para los cuales tenemos que estar preparados.
¿Estamos preparados?
Y ahí viene el problema. Desde el punto de vista monetario (BCR) siempre hay un arsenal, pero desde el lado fiscal también deberíamos estar preparados, pero con todas las medidas de política que se han dado desde el Congreso, todos los colchones que tuvimos, que usamos para el COVID, pasados seis años deberían haber estado reconstruidos, pero no hay nada de eso. Se perdieron depósitos que deberían reconstruirse. El Fondo de Estabilización Fiscal (FEF) no llega a los niveles que tuvo el 2020, de la pandemia, que era más de 5 mil millones de dólares, estamos por la mitad, aproximadamente. Hay muchas cosas que han impedido construir estos colchones. Entonces, cada vez somos más vulnerables, tenemos menos herramientas.
Vulnerables a merced del Congreso, que prácticamente está gobernando desde hace diez años porque tenemos un Ejecutivo débil, ¿no?
Sí, eso es, es cierto. Algunos amigos políticos dicen que ya se parece a un régimen parlamentario, que ya no es un régimen presidencial. Entonces, hay una crisis y se cambia al presidente, como ocurre cuando le quitan la confianza, como en Inglaterra, que tiene un régimen parlamentario. En Perú todo está diseñado para que sea de una forma y se hace de otra forma y genera incertidumbre porque no estamos acostumbrados a esto. Creo que para el sector empresarial, a pesar de todo, ya se había acostumbrado a estos cambios y incorpora eso en su comportamiento, y las perspectivas de crecimiento eran buenas. Pero ahora la situación internacional nos va a jugar en contra porque estamos viendo que los precios de los metales están cayendo y el precio del petróleo está subiendo. Es decir, justo los precios de lo que exportamos han empezado a caer y los precios de lo que importamos están subiendo considerablemente. Y el combustible sabemos que tiene un efecto sobre absolutamente todo.
Carlos Casas
- Ex viceministro de Economía
- Director del Centro de Estudios de Minería y Sostenibilidad de la Universidad del Pacífico (UP)
- Profesor principal del Departamento Académico de Economía e investigador del Centro de Investigación de la UP.
Carlos Casas, ex viceministro de Economía: “Congreso impide construir ‘colchón’ para enfrentar la crisis del petróleo”
Por el lado monetario, Perú está preparado con un arsenal, pero no del lado fiscal porque el Fondo de Estabilización Fiscal tiene menos de la mitad del dinero que tenía antes de la pandemia del Covid, señala economista