Para el exministro de Economía y de Agricultura Ismael Benavides sería negativo plantear una nueva reforma agraria y revisar los tratados de libre comercio (TLC), como propone el candidato presidencial Roberto Sánchez, porque paralizaría las inversiones. En diálogo con Correo dijo que el agro recién se está recuperando de la reforma de los 70, que necesita más inversión porque tiene para incorporar hasta 3 millones de hectáreas donde se puede sembrar productos de valor y seguir siendo el mayor generador de empleos en el país.
¿Qué expectativas tienen los empresarios sobre lo que se viene para Perú?
Últimamente las expectativas se han tornado negativas. Según las mediciones del Banco Central, han bajado. La segunda vuelta será entre los dos candidatos con posiciones muy opuestas. Han sido unas elecciones no muy transparentes, creo que la ONPE ha actuado muy mal. No creo en las casualidades, creo que de alguna forma fue planificado.
¿Qué esperan los empresarios agrícolas de un eventual gobierno de Roberto Sánchez?
Todos sus planteamientos son negativos. Para la agricultura está planteando una segunda reforma agraria, está planteando revisar los TLC que nos permiten exportar nuestros productos. Está planteando, en el caso de la minería, revisar los contratos, las concesiones, con lo cual se paraliza la inversión minera y la agraria también. Entonces, tiene una intención dictatorial, una posición de extrema izquierda, creo que será muy negativo para el país.
Sánchez niega a Antauro.
Indudablemente son socios. Desde hace varios años formaron una sociedad electoral. Inclusive ya hablan de ministerios y posiciones importantes para Antauro Humala. Creo que los planteamientos de Sánchez son rezagos del velasquismo, copia el plan de Evo Morales y ya sabemos dónde ha terminado Bolivia.
¿Se retraería la inversión en el sector si se vuelven a cambiar las reglas?
Claro, creo que Sánchez probablemente sería peor que El Niño para la agricultura porque la inversión se paralizará y caerá la productividad agrícola, eso implica menos empleos y menos divisas para el país. Se entraría a una especie de receso agrícola. Además, tenemos el riesgo de un Niño más notorio que se estima será hasta diciembre y Dios quiera que no se extienda más y no se junte con la época de Navidad. Las lluvias intensas afectan las plantaciones, “las asfixia” por el exceso de agua sobre la floración. Se afectan más el mango, los arándanos, la palta que sufren con el calor. La producción cae y los frutos son más pequeños.
¿Se estima cuánto más se reactivó el empleo en el agro sin la ley Sagasti?
La nueva Ley Agraria del 2025 (reemplazó la ley que se promulgó en el gobierno de transición de Francisco Sagasti, que a su vez reemplazó la Ley de Promoción Agraria) en realidad ha cambiado básicamente para apoyar a la pequeña agricultura y la parte tributaria. La parte laboral no se ha cambiado, sigue siendo muy complicada para las empresas porque tiene una serie de aspectos que desalientan la contratación. Pero como ha habido más producción, más fruta, etcétera, el empleo indudablemente ha aumentado porque es necesario tener más personal para cosechar, para podar, para todos los trabajos esenciales. Pero podría haber sido mucho más si no existiera la ley Sagasti.
Se entiende que el agro lidera la creación de empleo.
Sí, claro, porque han entrado en producción fácilmente unas 4,000 o 4,500 nuevas hectáreas de arándanos en 2025. Hubo mayor producción de uvas, mayor área sembrada. En las zonas altoandinas entró en producción palta. El 2025 fue muy bueno, el 2026 está por verse porque tenemos la presencia de El Niño.
El agro en el Perú tiene un mayor potencia, ¿verdad?
Por supuesto. En Perú tenemos más o menos 2 millones y medio a 3 millones de hectáreas que podrían cultivarse con productos de valor y solo tenemos 300 mil. Tenemos que incorporar más hectáreas, a más pequeños productores a la cadena de agroexportación. Creo que por esto la nueva ley es más atractiva para las empresas. Todavía nos falta mucho para recuperar la agricultura. Recordemos que la, la reforma agraria de Velasco destruyó la agricultura y recién estamos recuperándola después de muchos años. Es un proceso que no se hace de un día para otro.
Pero es una actividad de muy alto riesgo, uno de los más notorios es el clima con El Niño.
Sí, la agricultura está sujeta a El Niño, a los vaivenes de los precios y ahora, por la guerra en Medio Oriente, hay alza en el precio del petróleo, también el alza de los fertilizantes y justamente en esta época se empieza a fertilizar, en el sur, la palta, los arándanos y los costos suben. La cuestión es que en el país los precios suben en ascensor y bajan en escalera. Los fertilizantes, por ejemplo, han subido entre 50% y 60% y esto golpea mucho. Igualmente el petróleo que se usa para los tractores, los camiones de transporte, los bus de transporte personal, todo ha subido fuertísimo.
¿Y el impacto en el costo de las empresas?
Bueno, es que cada producto tiene su propio costo. La palta tiene un costo, la mandarina tiene otro, los arándanos tienen costos muy altos. Entonces, yo diría que en general podríamos pensar que fácilmente un 30%.
¿Los altos riesgos en el sector justifican incentivos tributarios?
Claro, pero hay otro tema que no consideran los analistas del Ministerio de Economía, que no tienen idea lo que pasa en el campo. En Ica, donde empezó la exportación, tiene el ingreso per cápita más alto del país después de Moquegua, que tiene minas. Entonces, Ica, en los últimos diez años, ha tenido un gran aporte tributario con el impuesto a la renta y el IGV porque alrededor de la agricultura hay todo un ecosistema económico.
Ismael Benavides
- Exministro de Economía
- Exministro de Agricultura
- Estudió Economía Agrícola en la Universidad de California en Berkeley
- Maestría en Finanzas en la misma casa de estudios
- Expresidente de la Asociación de Bancos.
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Ismael Benavides, exministro de Economía y de Agricultura: “Sánchez será para el agro peor que El Niño”
El empresario destaca que la nueva Ley Agraria impulsa la incorporación de pequeños agricultores a la cadena de exportación, pero preocupa cambios de reglas.