Una nueva fricción se produjo entre Petroperú y Proinversión porque la primera demora en entregar a la segunda los acuerdos del directorio de la petrolera sobre el proceso de reestructuración.
Proinversión necesita conocer esos acuerdos porque son necesarios para hacer la programación de entrega de recursos, considerando que hay un crédito por $ 2,000 millones para la petrolera, que deberá recibir previo sustento. Se sabe que $ 500 millones están para la entrega.
El lunes pasado, mediante un oficio que envió al presidente de Petroperú, Edmundo Lizarzaburu, Proinversión le reiteró se le entregue los acuerdos que adoptó su directorio, el pasado 7 de julio, sobre la reestructuración.
Es que el gerente general de Petroperú, Gustavo Villa, adelantó que hay información que no se brindaría.
Petroperú ya había confirmado la aprobación de esos acuerdos, pero no se los entregó a Proinversión, que los necesita para formalizar los actos societarios y definir un cronograma para estructurar e implementar los instrumentos requeridos para la canalización de recursos.
Proinversión señaló que la falta de respuesta de Petroperú pone en inminente riesgo la capacidad operativa de la empresa, generando retrasos en la cadena de pagos.
Según el último decreto de urgencia sobre la reestructuración de Petroperú, Proinversión está encargada de este proceso, que implica que es responsable de administrar los recursos que se consiga para la petrolera estatal.
Sin embargo, Petroperú reaccionó y en un comunicado conjunto con Proinversión, informaron que “asumen el compromiso público de optimizar los procesos internos y facilitar de manera inmediata toda la información y soporte operativo que se requiera”.
Cabe precisar que no es la primera que Petroperú pone reparos en entregar información, lo que no le está facilitando el trabajo de reestructuración.
Recursos
De otro lado, según un informe de Moody’s, los elevados precios de los commodities y un sólido desempeño operativo no siempre se traducirán en una mayor calidad crediticia de las petroleras nacionales de América Latina.
Explicó que las empresas con balances más sólidos y fuentes de ingresos diversificadas pueden absorber con mayor facilidad los shocks relacionados con políticas y retrasos en los pagos soberanos (deuda del gobierno) para compensar subsidios.
Señaló que la liquidez, los altos niveles de deuda y la continuidad operativa siguen siendo los principales riesgos crediticios para Petroperú.
“A pesar de la mejora en su desempeño operativo, la calidad crediticia de Petroperú sigue reflejando un estrés agudo de liquidez, elevadas necesidades de capital circulante y dependencia de una intervención oportuna del Gobierno peruano”, precisó Moody’s.
Señaló que los mayores márgenes de refinación ayudaron a Petroperú a generar aproximadamente $ 273 millones en ebitda en el primer trimestre de 2026, en comparación con niveles cercanos al punto de equilibrio del año anterior.
Sin embargo, su liquidez continúa siendo débil, con solo alrededor de $ 34 millones en efectivo disponible y un ratio actual de cobertura de intereses (ebitda/gastos por intereses) de aproximadamente 0.8x, mientras que las cuentas por pagar elevadas siguen financiando las operaciones.
Reestructuración: El tira y afloje entre Petroperú y Proinversión
Demora en la entrega de los acuerdos por parte de la petrolera afecta la estructuración e implementación de instrumentos requeridos para la canalización de recursos, necesarios para la operación empresarial