José Sebastián de Goyeneche y Barreda era obispo de Arequipa en 1844 cuando comenzó a restaurarse la Basílica Catedral de Arequipa, luego de sufrir los estragos de un terrible incendio que la dejó en cenizas. Su inmenso cariño lo convirtió en el principal promotor y benefactor para llevar a cabo la construcción de la catedral que hoy conocemos y que lleva 171 años.
Cambios. La madera añeja que revestía sus cimientos desde la fundación de Arequipa pasó a ser reemplazada por bloques de sillar gracias al bosquejo diseñado por el alarife (arquitecto), Lucas Poblete, durante 4 años, señala el guía turístico del Museo de la Catedral, Enrique Zegarra Tejada.
Requilias. Entre sus 4 paredes se guardan tesoros que representan el elevado fervor religioso de un pueblo devoto de Cristo y de la Virgen María, indica.
El púlpito, el órgano de Loret, pinturas y piezas religiosas son algunos ejemplos.
171 años de la catedral, hoy se recuerda el día de su construcción
Arquitectura representa costumbre y fervor religioso.