Con los ojos vendados, Aaron, un niño arequipeño de 7 años, recorrió el camino hacia la campana del Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja del Ministerio de Salud. Allí le dieron la noticia que esperaba desde hacía siete años: haber vencido la insuficiencia medular por síndrome de Wiskott-Aldrich, una grave enfermedad de la sangre que afectaba sus defensas.
Con la música en vivo, el pequeño se animó a bailar con los médicos y enfermeras que lo acompañaron en el tratamiento.
A Aaron le diagnosticaron la enfermedad a los 8 meses de nacido, cuando fue derivado al instituto. Fue uno de los pacientes más pequeños en debutar con este mal. Todo cambió cuando el 17 de noviembre del 2020 recibió un trasplante de médula ósea, con su hermana mayor Andre, entonces de 4 años, como donante.
Lucero Saénz, jefa del servicio de Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos (TPH), dijo que es una enorme alegría ver recuperado a un paciente al que trataron desde muy pequeño. También destacó la lucha de su madre, quien cumplió las indicaciones y los cuidados y no faltó a ningún tratamiento.
Vilma Sotomayor, madre de Aaron, se quebró entre lágrimas y alegría, y agradeció al personal médico que le devolvió la sonrisa a su hijo. Por su parte, Aaron también se mostró feliz y a su corta edad pidió a los padres de otros niños que siguen batallando contra sus enfermedades que no abandonen el tratamiento y los ayuden a cumplir sus sueños.
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Arequipeño de 7 años vence enfermedad de la sangre y toca la campana de la vida
Aaron recibió el alta definitiva en el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, en Lima, tras casi siete años de tratamiento.