Atreverse a cambiar le dio una oportunidad de mejorar a Eleuterio Torres

Después de 25 años decidió dar un giro a su vida y hoy mira con mucho optimismo el futuro con su cultivo de fresa
Atreverse a cambiar le dio una oportunidad de mejorar a Eleuterio Torres

Atreverse a cambiar le dio una oportunidad de mejorar a Eleuterio Torres

10 de Diciembre del 2017 - 19:08 » Textos: Nery Alemán » Fotos: Nery Alemán

Durante 25 años, Eleuterio Torres Quispe, colono de la Irrigación Majes en la sección B-4 Parcela 18, se conformaba con criar vacas, entregar la leche a la industria y esperar la quincena para ver cómo estiraba el dinero recibido, en la atención de las necesidades primordiales de su familia.

Según su testimonio, esa no era vida porque siempre faltaba. Pese a sus limitaciones económicas, logró educar a sus cinco hijos, hoy todos profesionales.

Tenía 56 años cuando hace cuatro, decidió por fin poner término a los ingresos escasos aunque seguros, para adentrarse en los cultivos innovadores. Entre las opciones, eligió la fresa porque estudió el ciclo breve de la producción y además participó en una pasantía de capacitación promovida por la Autoridad Autónoma de Majes (Autodema), en el valle de Huaral (Lima).

Su intuición no le ha fallado hasta el momento y aunque el trabajo es constante porque durante nueve meses al año la cosecha se hace cuatro días por semana, los resultados económicos se notan en las mejoras hechas a la zona del cortijo de su parcela, en donde ha empezado a instalar una empacadora con sistema de zarandas para optimizar la selección de las fresas, de acuerdo a su calibre.

UN CAMBIO. “El negocio de las vacas era muy duro, nos levantábamos a las dos de la mañana para el primer ordeño, a oscuras porque no había electricidad. Luego teníamos que caminar varios kilómetros para dejar la leche en la enfriadora. Todos los días era lo mismo, sin descanso, hemos trabajado 25 años en lo mismo”, recuerda.

De hablar pausado, modesto, sonriente y directo, ya no quiere pensar en lo que dejó pasar cuando le aconsejaban incursionar en la fruticultura.

A sus 60 años, mira hacia adelante con optimismo concentrado en mejorar la cosecha de fresas, por eso cuando el ingeniero Wilson Berlanga llegó hasta su parcela y le ofreció probar el producto coloide de minerales (plata, cobre y zinc), destinado a la eliminación de nemátodos y bacterias, prestó mucha atención.

Inicialmente aplicó plata coloidal por vía radicular, en el sistema de riego por goteo y directo a las raíces. La producción aumentó de inmediato. El siguiente paso fue la aplicación foliar, vía aspersores dirigidos, sobre las hojas.

Correo recorrió la chacra de Eleuterio. A primera impresión destaca el hecho de que las hojas guardan uniformidad en el verde intenso, sin hojas amarillas, secas o marchitas. Como el riego es tecnificado, el fruto no tiene polvo ni salpicado de tierra.

El rojo de las fresas es nítido, la maduración es uniforme, y no en degradé de la rama hacia la punta. Dicho de manera sencilla, el fruto maduro está completamente rojo, listo para ser cosechado, empacado y trasladado al mercado para su venta.

En la parcela, 3.5 hectáreas están con este culivo rastrero. El rendimiento es de 80 a 120 jabas de diez kilos cada una, cuatro veces a la semana, excepto en invierno cuando baja, pero la producción continúa.

Su proyecto inmediato es concluir la empacadora propia que está construyendo, adquirir un nuevo camión y equiparlo de manera que sea su propio medio de transporte para incursionar en el mercado de Cusco, en donde la demanda de fresas para la tradicional frutillada, es constante.

“Esa es mi idea, también estoy por empezar los despachos a Camaná, Ilo y ampliarme más en Arequipa, ahora sí puedo decir que mi producto es orgánico, nada de fosforados, me siento orgulloso y estoy optimista”, finaliza sonriendo debajo de su inseparable sombrero de tela para soportar el intenso sol.

25 años de su vida los dedicó a la crianza de vacas para la obtención de leche.

4 años está dedicado al cultivo de fresas orgánicas.

Cebolla. Octavio Torres de la Gala y sus resultados

En el fundo El Denuncio de La Joya, don Octavio Torres de la Gala obtuvo la mejor cosecha de cebolla orgánica con aplicación foliar de plata coloidal. Unidades duras, de intenso color liláceo y calibre perfecto. “Lamento que el precio se haya ido hasta el suelo, pero ya probé que puedo mejorar”.

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