En el Hogar San José Benito de Cottolengo, 42 personas con discapacidad enfrentan días difíciles por la falta de alimentos, debido a ello, las religiosas que los cuidan hicieron un llamado urgente a la población, puesto que la alimentación de niños, jóvenes y adultos depende de la solidaridad.
La situación se agravó en las últimas dos semanas, según informaron las encargadas del centro, María Esperanza, actualmente no cuentan con productos esenciales para la alimentación diaria, esto afecta directamente a los internos con dietas especiales. La preocupación crece ante la falta de apoyo constante.
“Al menos en las últimas dos semanas no hemos tenido nada”, advirtió la administradora, quien también explicó que no reciben alimentos clave. Entre ellos figuran productos básicos para la nutrición diaria y la escasez complica la preparación de los alimentos.
El hogar es administrado por diez hermanas religiosas que cuidan permanentemente a los residentes. En el lugar viven niños, jóvenes y adultos con diversas condiciones, la persona más pequeña tiene dos años, mientras que la mayor alcanza los 47 años de edad.
Entre los diagnósticos figuran parálisis cerebral, autismo, ceguera y otros síndromes. Estas condiciones requieren atención constante y especializada, además, demandan una alimentación adecuada y supervisada. Sin ello, el estado de salud de los internos podría empeorar.
En ese contexto, las religiosas señalaron que no todos los alimentos son aptos, puesto que muchos residentes presentan problemas digestivos o restricciones alimentarias. Por ello necesitan productos específicos para su dieta diaria, no obstante, la falta de estos complica su adecuada nutrición.
“En este momento estamos necesitando pollo, huevo, yogur y fruta”, precisó. Estos productos son considerados esenciales en la dieta de los residentes y su ausencia afecta directamente la alimentación diaria. Por ello reiteraron el pedido urgente de apoyo.
Respecto a las frutas, indicaron que consumen manzana, pera y uva con regularidad, sin embargo, algunos necesitan papaya o pitahaya por problemas digestivos. Estos alimentos ayudan a mejorar su proceso alimenticio, por ello son parte importante de su dieta.
El hogar subsiste gracias a donaciones de personas solidarias que brindan apoyo, no obstante, estas ayudas no siempre son constantes ni suficientes. La demanda diaria supera lo que reciben ocasionalmente, lo que genera vacíos en la alimentación de los internos.
A ello se suma otro problema que incrementa los gastos del centro. Se trata del uso permanente de pañales por parte de los residentes. Muchos requieren asistencia completa durante todo el día. Esto implica un consumo elevado de estos insumos.
“Tenemos 42 aquí y la cantidad de pañales que se usan diariamente es bastante”, indicó. Las tallas más solicitadas son de adulto, especialmente N (normal, mediana) y G (grande). La compra constante representa un gasto difícil de cubrir. Sin apoyo, la situación se vuelve insostenible.
Las religiosas reiteraron su llamado a la población de Arequipa para brindar ayuda. Cualquier donación de alimentos o insumos será de gran utilidad. Los interesados pueden comunicarse al número 987603800. Cada aporte ayuda a sostener la atención diaria.
VIDEO RECOMENDADO
Casa hogar María Esperanza pide apoyo de alimentos para personas con discapacidad
Centro atiende a 42 personas de bajos recursos y no recibe suministros clave desde hace dos semanas. Los voluntarios hacen un llamado a la población para realizar donaciones