Conoce la historia de Dai-Lu Rimari, la joven empresaria que alcanzó el éxito con una piñatería

Joven de 26 años de edad desarrolla fiestas temáticas en el distrito de Paucarpata. Una nueva forma de empresa en el rubro de la piñatería.
Conoce la historia de Dai-Lu Rimari, la joven empresaria que alcanzó el éxito con una piñatería

Conoce la historia de Dai-Lu Rimari, la joven empresaria que alcanzó el éxito con una piñatería

15 de Febrero del 2016 - 10:38 » Textos: Roy Cobarrubia » Fotos: Roy Cobarrubia

Estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de San Agustín, cumplió su sueño a los 23 años de edad al iniciar en el rubro de la piñatería y la organización de fiestas una empresa. Lo diferente es su creatividad para crear lo que la gente imagine. Ha desarrollado y especializado su conocimiento en fiestas temáticas.

¿Cómo entraste en el negocio de las fiestas infantiles?

Pertenecía a elencos de baile. Animaba fiestas en la universidad. Pasó el tiempo y dije: quiero crear mi propio negocio.

¿Te hacían fiestas de cumpleaños de niña? 

Todos los años, mamá me hacía la fiesta de cumpleaños y yo soñaba con el día en el que la fiesta no acabase nunca.

¿Parece que cumplió tu sueño? 

Creo que sí. Además, me gusta el negocio, quería crear una empresa. Inicié en negocios de bufete y fiestas de matrimonio. Trabajaba como dalina y luego apareció la oportunidad de abrir mi propio negocio. Aprendí. Las personas deben aprender de todo.

¿Recuerdas la primera vez que trabajaste en una fiesta infantil? 

Sí, me dijeron: ¿sabes animar? Y yo dije , sí. Cuando preguntan: ¿sabes esto?, yo digo, sí. Animé un cumpleaños de un niño en Socabaya, era la primera vez y salió bien. Vencí el miedo.

¿Cómo encontraste ese nicho de mercado? 

Vi que la gente de Paucarpata, Ciudad Blanca y Alborada tenía que hacer un viaje muy largo hacía el centro y lo hacía por lo mismo, los mismos productos las mismas cosas. Yo le di un plus, temático, que ellos decidan qué quieren.

¿Tuviste miedo cuando iniciaste tu negocio? 

La primer vez que atendí a una persona me puse nerviosa. Después aprendí que al cliente hay que darle confianza y tratarlo bien. La gente viene a cotizar y luego regresan, pues se les trata bien y además se les ofrece un precio módico.

Ha nacido un nuevo género de fiestas temáticas.

Sí, fiestas personalizadas. Con los nombres de los niños y sus personajes favoritos. Frozzen, Minions, Plantas VS Zombies, Los Vengadores. Todo se puede.

¿Cuánto tiempo demora organizar y crear una fiesta personalizada?

Generalmente dos días. Se ofrece accesorios de trupan, ruletas, carrito de dulces, cupckes, castillos. Depende de lo que quieran, qué tipo de personaje. Podemos crearlo todo.

¿Hay que ser curioso y tener mucha creatividad?

Sí, a veces es complicado, pero es bonito, yo estudié diseño gráfico.

¿Existe una renovación en las fiestas infantiles?

Sí, ahora no solo son dulces o piñatas. Hoy tiene que ver el diseño, colores cromáticos, texturas. Hoy la piñatería es mucho más artística, más creativa. La organización depende de mucho conocimiento.

Trabajar en Paucarpata, ¿ir a lugares alejados es complicado?

Un poco, una vez fui a una fiesta por el “Cebollar”, al salir me asusté todo estaba oscuro y llovía. Pero son gajes del oficio. Uno aprende.

¿Iniciaste sola?

Sí, pero mi mamá, Rosa, es una de las personas que me impulsó a crear mi propio negocio. Es importante el apoyo de la familia. Cuando a mamá le dije que pensaba abrir un negocio me dijo: “arriésgate”.

¿Este trabajo contempla un grupo de personas? 

Claro. Aquí hay payasos, personas que filman, mozos, animadores, decoración en telas. Hay muchas personas que trabajan y gustan de vivir y compartir su tiempo con niños. No solo es el dinero. Esto es como un trabajo, pero a la vez no lo es, a mí me gusta.

¿Estudiaste Comunicación, sirve en tu oficio?

Estudié en la UNSA, llevé un curso llamado Organización de eventos, ahí aprendí sobre este tipo de actividades.

¿De qué manera te motivas para seguir en este negocio? 

Siempre me repito que nada es imposible. Porque todo se puede. Solo se necesita creatividad. Yo lo hago, lo creo, lo busco, lo compro y estar confiada en que todo saldrá bien, en especial si para los niños.

¿Cuál es tu sueño?

Crear sucursales de Festilandia en otras regiones y que se extienda mucho más.

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