Cuatro lideresas para dirigir el pueblo de Mejía

El matriarcado en uno de los distritos de la provincia de Islay, es de varios años
Cuatro lideresas para dirigir el pueblo de Mejía

Cuatro lideresas para dirigir el pueblo de Mejía

02 de Abril del 2017 - 12:01 » Textos: Mónica Cáceres

Cuatro mujeres rigen en un pueblo de solo mil 400 habitantes y para nadie es extraño. Es que en Mejía, un pequeño distrito de Islay, el matriarcado ha sido notorio desde hace años. No en vano, tres mujeres han sido alcaldesas en los últimos 35 años, una tres periodos, otra uno y la última está al frente el municipio desde el 2011.

La presencia de mujeres al frente de cargos importantes en este pueblo fue seguramente uno de los factores que llevó a más de un centenar de ellas a firmar un manifiesto por la igualdad que fue promovido por la alcaldesa Juana Rosa Arenas Aspilcueta el Día de la Mujer. La lista de firmantes tiene como primeras a las cuatro mujeres que ocupan cargos de trascendencia en el distrito.

JUEZA DE PAZ. Para la juez de paz del distrito, María Teresa Valdez, los cinco años que lleva en el cargo le han servido para tener una visión más completa de la comunidad. La mayoría de los conflictos que le ha tocado resolver tienen que ver con pleitos por ofensas, deudas o faltas menores, nada complicado, advierte, para señalar después que en todos los casos, la buena voluntad de los vecinos sirvió para terminar con los conflictos de la mejor manera.

LA MÉDICO. Dice que ser del pueblo le ayudó a asumir el cargo, porque la conocían, pero para alguien que llega de fuera, como es el caso de Daniela Velásquez, la joven doctora del Puesto de Salud de Mejía, las cosas no fueron tan fáciles.

En mayo del 2016 debió asumir la dirección del recinto médico junto a un personal que llevaba años en el cargo y que no había obedecido antes a una mujer y menos a una tan joven. Daniela no pasa los 30.

“Obviamente este era un cambio muy grande para todos, pero poco a poco fuimos adaptándonos unos a otros”, refiere. Ella trabaja junto a 4 enfermeras y un técnico de apoyo como personal permanente y, en el verano con una técnica y una enfermera que fueron destacadas a la zona por el Gobierno Regional.

Las enfermedades respiratorias son las comunes, provocadas principalmente por la humedad. Los casos se presentan generalmente en adultos mayores provenientes del campo.

EL SANTUARIO. Lizbeth Hernani Aldube es la jefe encargada del Santuario Nacional de las Lagunas de Mejía, que pertenece al Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP).

Ella ha debido de dirigir el Santuario y a la vez organizar y ejecutar programas en colaboración con los pobladores, para que se involucren en la conservación del parque natural. Uno de estos programas tiene que ver con los extractores de totora, junco y matara. La finalidad es ayudarlos en su actividad, pero sin que esto perjudique al área natural que comprenden 690 hectáreas declaradas Santuario desde 1984.

“Nos ha llevado tiempo organizarlos, pero ahora ya estamos trabajando con los de Totora, con lo de matara se hizo antes y pronto lo haremos con los de Junco, son artesanos que requieren de esta actividad para sobrevivir y en eso estamos involucrados”, señaló.

LA ALCADESA. Junto a ellas estuvo Natividad Leiva de Medina, la exalcaldesa que estuvo al frente de la comuna tres períodos y quien hoy, a sus 80 años, es un referente para la burgomaestre Juana Rosa Arenas Aspilcueta, quien rige la comuna desde el 2011. Ella dice que es una mujer más del pueblo, que no le es ningún sacrificio levantarse a las 4:30 de la madrugada para cocinar y dejar el almuerzo listo para sus hijos para luego dedicarse a la comuna.

“Todas las mujeres aquí lo hacemos, es parte de la rutina y eso no es sacrificio”, señala para dirigir después un pequeño discurso en el que destaca la labor de las mujeres del campo, aquellas que se las ingenian para lograr en el verano los recursos que les permitan seguir adelante, las que atienden los servicios y las que desde sus hogares, contribuyen al bienestar de la comunidad.

Luego invitó a las asistentes, la gran mayoría mujeres del distrito, a firmar un manifiesto por la igualdad de derechos y oportunidades de desarrollo en la zona, como el sello de un compromiso que ya lleva varios años, porque como dice Juana Rosa “no sé qué pasa aquí, pero en el distrito, el matriarcado ya lleva varios años”.