El riesgo de ser madre por las complicaciones y negligencias médicas

El Minsa reveló que si bien la mortandad ha decrecido 50% en relación al año 2000, aún se requiere especialistas y equipamiento médico
El riesgo de ser madre por las complicaciones  y negligencias médicas

El riesgo de ser madre por las complicaciones y negligencias médicas

12 de Mayo del 2018 - 08:45 » Textos: Nery Alemán » Fotos: Correo

En el año 2017, al menos 323 mujeres murieron en el Perú, por causas vinculadas al embarazo, casos clasificados por el Ministerio de Salud (Minsa), como muertes maternas. Lo grave es que el 61.4% de esas pérdidas se produjo por situaciones clasificadas como negligencia médica y complicaciones que pudieron ser evitadas.

Los registros del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Minsa, revelan además una situación disímil para el caso de la macrorregión sur, por cuanto mientras en Puno el número de fallecimientos por este motivo suma 24, en el otro extremo está Moquegua, sin pérdidas.

Al respecto, la Dra. Karen De La Vega, directora de la carrera de Medicina Humana de la Universidad Continental, explicó que, si bien la tasa de mortalidad se ha reducido en 50% respecto al año 2000, preocupa que la principal causa de muerte materna sea la negligencia médica y las complicaciones obstétricas.

INCIDENCIA MAYOR. El informe revela que las regiones con mayor incidencia de muertes por este caso son: Lima (45 casos), Piura (31 casos), Cajamarca (28 casos), Loreto (26 casos). Por el contrario, en Moquegua no se registró ninguna muerte durante el 2017, mientras que en Apurímac y Tumbes solo se registró una víctima.

En la macrorregión sur, Puno reportó el mayor número de muertes maternas con 24 casos. En tanto, se registró 22 en Cusco, 8 en Arequipa y 3 en Tacna. “Las cifras se han reducido significativamente gracias a los esfuerzos y programas del Minsa”, precisó la médico.

Según el último reporte del Minsa de 2017, el 61.4% de los casos de muerte materna tiene clasificación preliminar directa. Es decir, se han producido por complicaciones obstétricas del embarazo, parto o puerperio; por intervenciones y omisiones; por tratamientos incorrectos o una serie de negligencias médicas durante todo el proceso de gestación.

El 30.4% son muertes indirectas que derivan de enfermedades previamente existentes, mientras que el 8.2% restante se produce por accidentes o incidentes que no están relacionados al embarazo o el parto.

Otra particularidad de estos decesos es que se producen, principalmente, en zonas rurales.

Un factor determinante, según la especialista, es la idiosincrasia en las zonas alejadas, la falta de especialistas en los centros de salud, la carencia de equipamiento médico, la desinformación sobre la importancia de los controles prenatales, las largas distancias entre las comunidades y, en algunos casos, la falta de vocación de los profesionales.

“El gobierno debe invertir más en campañas de sensibilización, en contratar el personal básico para cada centro de salud (un médico general y una obstetra) y proporcionar medios de transporte para los especialistas.

Por su parte, la académica encargada de formar profesionales de salud, pidió a los estudiantes actuar con amor por su carrera y vocación de servicio, para que vayan a trabajar a las comunidades con compromiso y voluntad.

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