Empresa privada ayuda a limpiar carreteras en San Juan de Chorunga (FOTOS)

Mientras que en Arequipa, presa Aguada Blanca se saturó por mantenimiento de Pillones

25 de Enero del 2018 - 10:15 » Textos: Nelly Hancco

La carretera del anexo de San Juan de Chorunga, distrito de Río Grande en la provincia de Condesuyos, fue destruida en dos ocasiones. El agua de Río Grande ingresó con fuerza y consumió la vía de trocha carrozable.

Sin embargo, pese a la declaratoria de emergencia que se dispuso días atrás, en el distrito no cuentan con mucho presupuesto ni maquinaria necesaria para habilitar la vía.

Es por esta razón que los pobladores y las mismas autoridades deben recurrir a los privados.

La teniente gobernadora del anexo, Rocío Fernández, informó que tras el primer ingreso del río la empresa minera de la zona se encargó de trabajar en los daños, pero al día siguiente el caudal volvió a destruir la carretera y nuevamente se tuvo que trabajar en la vía. Sin embargo, en su opinión, las autoridades deberían preocuparse por prevenir los daños, así como de proteger la defensa ribereña.

“Queremos que el Gobierno Regional nos ayude, necesitamos maquinaria y combustible”, dijo.

Cultivos. Los pobladores de Condesuyos piden que los ríos sean encausados, porque no quieren perder los pocos cultivos de la zona.

REPRESA AGUADA BLANCA. 

Por otro lado, el gerente de la Autoridad Autónoma de Majes (AUTODEMA), Fernando Vargas, informó que el rápido almacenamiento de la represa Aguada Blanca en Arequipa obedece a que la represa Pillones no capta el agua del río, porque se encuentra en mantenimiento.

“El agua se descargará y almacenará directamente en la presa de Aguada Blanca hasta fines de mes, y en febrero la represa Pillones volverá a captar”, explicó.

El funcionario informó que aunque no estaba planificado el mantenimiento de la infraestructura, Egasa, la empresa que se encarga de la administración, procedió con el trabajo.

El agua almacenada solo llega al 30% de su capacidad de 80 millones de metros cúbicos de agua. Sin embargo, en febrero la situación se regularía y de ser necesaria se continuará con la descarga al río Chili para evitar el embalse en Aguada Blanca.