Esteban: “Cuiden a sus esposas y a sus hijos, quieranlos mucho” (FOTOS)

Familias de Espinar y de Ayaviri se reunieron ayer en el cementerio de Jerusalén para dar el último adiós a los cinco de sus integrantes

24 de Febrero del 2018 - 09:47 » Textos: Zintia Fernández » Fotos: Zintia Fernández

Esteban Cahuana Taco usó las manos para responder a sus familiares cuando les daba el pésame y para dar indicaciones durante el traslado de su toda su familia al cementerio de Jerusalén, Mariano Melgar. El dolor lo embargaba y no le permitía hablar.

Su esposa, su única hija, su cuñado junto a su esposa y su nieto , fallecieron el miércoles en la madrugada cuando el bus de Rey Latino en el que viajaban se despistó en Ocoña. Cuando Esteban podía controlar las lágrimas, respondía las preguntas y pésame de sus familiares y amigos.

Antes que los cuatro cajones sean ingresados a los dos nichos, el viudo y desconsolado padre recomendó a los acompañantes proteger a a sus familias.

“Por favor, cuiden a sus esposas y a sus hijos, quiéranlos mucho. Yo los perdí”, dijo antes de romper en llanto. Agradeció por la compañía a sus familiares que llegaron desde Ayaviri, Puno, y desde Espinar, Cusco.

ULTIMO VIAJE. 

Su esposa Marcelina Vargas decidió viajar para visitar a su madre, Reina Chochoca, en Atico, el día domingo 18 de febrero. Su hermano Yomar Vargas también se unió al viaje pues tenía siete días de descanso. Entonces dicidieron viajar en familia y así disfrutar de la playa. Desde Arequipa salieron Marcelina, su hija Nayeli, Yomar junto a su esposa Rosmmery y su hijo Eduardo, de un año.

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La última conversación que tuvo Esteban con su esposa fue el martes, hablaron sobre las tareas de la casa y, ella no le mencionó que toda la familia había decidido viajar el martes a las diez de la noche.

CASADOS. 

Yomar y Rossmery cumplían dos años de casados en abril de este año. La pareja se conoció durante los estudios superiores en Arequipa. Después de su matrimonio nació Eduardo, quien se encuentra en recuperación en el Hospital Regional Honorio Delgado. En tres meses, la familia Varga Usca esperaba el nacimiento de otro bebé.

Rossmery nació en Espinar, Cusco. Con las ilusiones de un mejor futuro en sus estudios y trabajo dejó su ciudad y a sus padres. Ayer en la tarde, Victoriano Usca abrazó su fotografía. La noticia la recibió cuando estaba en Cusco, entonces pidió apoyo al municipio para viajar de inmediato hacia Camaná. De este distrito arequipeño trasladó el cuerpo de su hija y su yerno a Espinar. 

“Fue a despedirse de sus amigos del colegio Sagrado Corazón de Jesús”, precisó.

La familia de Rossmery llegó en diferentes buses desde Espinar para esta despedida. Su hermana Mery asumirá el rol de madre y cuidará a su sobrino Eduardo. “Seré un ejemplo para él, como ustedes lo fueron”, se comprometió en el cementerio.

Hasta ocho personas hablaron en el sepelio, la emoción era fácil de apreciar, tal como sucedió con el hermano de Marcelina y Yoma , quien llegó de Ayaviri. “Te vamos a recordar como una persona muy alegre y colaboradora”, dijo.

NAYELI. 

Fue recordada como una estudiante brillante. Es la única hija de Marcelina y Esteban. Sus compañeros de IEP Johann Jakob Balmer acudieron al sepelio y la despidieron entre lágrimas.