Esther de Amat :“Escucho a los alcaldes y creo que hablan de otra ciudad”

Fiscal de prevención. Estudió Derecho en la UCSM (1995), Maestría en Derecho Constitucional (2010 UNSA) y Doctorado en Derecho (junio 2017 UCSM)
Esther de Amat :“Escucho a los alcaldes y creo que hablan de otra ciudad”

Esther de Amat :“Escucho a los alcaldes y creo que hablan de otra ciudad”

26 de Octubre del 2017 - 09:07 » Textos: Nery Alemán » Fotos: Nery Alemán

En junio del presente año, la fiscal de Prevención del Delito, Esther de Amat Loza, se graduó como Doctora en Derecho, luego de sustentar su tesis sobre el crecimiento desordenado de Yura y Cerro Colorado, cuya conclusión central es que la Municipalidad Provincial de Arequipa ha abandonado su obligación de planificar el crecimiento de la ciudad y está tomando decisiones políticas equivocadas.

¿Cómo eligió el tema de su graduación? Una de las múltiples labores propias de mi función tiene que ver con las invasiones, preferí elegir lo que más me preocupa, porque es un problema que tiene que ver con el desarrollo de la ciudad y de cómo repercute en la calidad de vida de la población.

¿Cuál fue su hipótesis? Que el desorden territorial tiene que ver directamente con el incremento de los delitos contra el patrimonio, usurpación y daños, y que estos han derivado en otros más graves, a consecuencia de las presiones ejercidas por los traficantes de terrenos contra los asociados, a quienes obligan a pagar cuotas, y hasta se ha llegado a delitos contra el cuerpo y la salud, e incluso homicidios.

¿Y dónde está el verdadero origen de este problema? Nace de las migraciones que son propias de países como el nuestro, donde la gente abandona el campo para dirigirse a las ciudades en busca de mejorar de su calidad de vida.

Las migraciones del campo a la ciudad datan de hace muchos años, ¿cuál es la diferencia con el ahora? Ha aumentado en número e intensidad. Lo grave es que ha generado un crecimiento desordenado y espontáneo de las ciudades, sin ningún tipo de planificación y esto repercute directamente en el deterioro de la calidad de vida. Hoy el destino de la ciudad está en manos de los traficantes de terrenos que especulan con el suelo, porque no hay tanta necesidad de vivienda, sino que predomina el interés de quienes desean lucrar con este negocio.

¿Realmente los traficantes han tomado el control? Por supuesto. La ciudad está creciendo sin atender el Objetivo 11 de la ONU “Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”, esto demanda un crecimiento compacto de alta densidad vertical con posibilidad de acceder a los servicios, entre ellos el transporte, mas no un crecimiento horizontal como ocurre en Arequipa.

Usted propone restituir un derecho constitucional, ¿cuál es? La Constitución de 1979 tenía dos artículos sobre el derecho a la vivienda, en cambio la del año 1993, no. Por lo tanto si no hay derecho a la vivienda, tampoco hay la posibilidad que desde el Estado se invierta en grandes proyectos que sean accesibles. Hoy en día es difícil acceder a esta posibilidad, es altamente costoso. Pero además debe incluirse el derecho a la ciudad, como en el caso de Ecuador, para garantizar y resguardar el acceso a los espacios públicos, cosa que hoy no tenemos, los pocos espacios están protegidos por rejas, y aún así los alcaldes no toman el control de estos espacios por el bien común.

¿Cuán importante es disponer de un buen servicio de transporte? Evidentemente es muy importante, porque el lugar que se elige para vivir debe ser accesible, y la falta de este servicio de calidad facilita la proliferación de la delincuencia. Una persona que se expone a un lugar que no tiene el servicio adecuado de traslado de un lugar a otro, es presa fácil de los delincuentes.

Y en este escenario, ¿hay esperanza para nuestra ciudad? Sin duda. Podemos vernos en el espejo de la ciudad de Medellín de Colombia, allí el índice delincuencial era muy alto y también estaba de la mano de las migraciones por causa de la violencia en el campo. Pero el trabajo responsable de sus autoridades, hizo realidad la urbe que es hoy, es decir, no podemos perder la esperanza, es posible recuperar Arequipa para todos y no dejar que siga en manos de los invasores, esta gente mueve a muchos e inclusive a las autoridades.

¿Qué piensa de los alcaldes? Escucho a los alcaldes y pienso que hablan de otra ciudad porque las cosas no están bien y son ellos los directos responsables de esta situación que no asumen y dejan pasar.