Jimena: la joven huanuqueña que fue descuartizada

A un año de su muerte, todavía no se sabe nada de las manos seccionadas de la mujer de 24 años

20 de Febrero del 2018 - 10:16 » Textos: Julissa Aquino » Fotos: Zintia Fernández

Un departamento ubicado en la urbanización Mirador Alameda Salaverry (Miraflores) fue mudo testigo de los últimos minutos de vida de Fryda Jimena Acosta Adriano, la joven natural de Huánuco que murió descuartizada a manos de su pareja. Su historia aterrorizó a propios y extraños en el centro y sur del país.

Era el 31 de enero del 2017, y las copiosas lluvias habían arrastrado entre lodo, barro y piedras, las extremidades inferiores de una persona. El lamentable hallazgo fue alertado por un transeúnte que cruzaba el óvalo de la Av. Lambramani (Cercado) a la policía, quienes, a las 9:00 horas aproximadamente, llegaron al lugar para verificar la información. Horas después, peritos de criminalística confirmaron del hecho y agentes de la Unidad de Homicidios del Departamento de Investigación Criminal (Depincri), empezaron una nueva búsqueda. ¿Quién sería el asesino? ¿Sería hombre o mujer? ¿Dónde estarían las demás partes del cuerpo? ¿Dónde ocurrió? Eran las preguntas frecuentes que se realizaba la población en general.

Las extremidades se encontraban separadas a una distancia de 150 metros una de la otra, por debajo del baipás. Cuatro días después (4 de febrero) dos agricultores hallaron -envuelto en un costalillo y una bolsa de basura- el dorso de un cuerpo humano en un islote en el río Chili, abajo del puente bailey, en Jacobo Hunter.

Hasta ese momento, peritos de criminalística detallaron que el cuerpo era de una mujer y que habría sido decapitada, y sus extremidades superiores e inferiores, cercenadas.

HUÁNUCO. Paralelamente en Huánuco, la madrugada del miércoles de 25 de enero del 2017, la madre de Jimena, Fonifacia Adriano, había soñado con su hija: “Estaba en una quinta, mientras yo barría, veía sobre un montón de piedras el rostro de mi hija, levantaba una mano, como despidiéndose”, contaba a Correo entre lágrimas.

Ese día, “Mena” -como le decía de cariño-, la había llamado, pero Fonifacia no pudo contestar. Al devolverle la llamada, ya no pudo escuchar nuevamente su voz.

“No había día en que no nos comunicáramos, pensaba que no me contestaba porque estaba ocupada, pero no fue así. Todos los días hablábamos por teléfono”, acotó.

CRONOLOGÍA DE LA BÚSQUEDA:

- Domingo 29 de enero 2017 (22:30 horas). Fonifacia llama a Jimena, sin embargo, contesta su expareja, el exmilitar y taxista Edison Marcial Zavala Prudencio (44). “No está Mena, pero en un momento va a venir”, dijo Marcial a Fonifacia.

- 23:00 horas del mismo día. “Hay alguna novedad -pregunté- él me dijo que también la había llamado, pero le dijo que estaba con su enamorado, que ya no la moleste”.

Cabe resaltar que Jimena había decidido terminar su relación con Marcial los primeros días de enero, sin embargo, por la falta de recursos le pidió (a Marcial) que le diera un plazo de dos meses para poder mudarse.

- Miércoles 1 de febrero 2017. La noticia del hallazgo de dos piernas seccionadas en Arequipa llegó a Huánuco. “Mi otra hija me contó de la noticia, pero no me imaginaba que podía ser mi hija. Eso no pasaba por mi mente”, contaba.

- Sábado 4 de febrero 2017 (21:00 horas). Un bus de la empresa Cromotex traía a Fonifacia Adriano junto a su esposo (padrastro de Jimena) hacia Arequipa.

Una parada en Lima, hacía más extensa la angustia de la madre, que esperaba encontrar con vida a la segunda de sus cuatro hijas.

- Domingo 5 de febrero 2017 (6:00 horas). “Llamé a Marcial, lo noté triste, me dijo que Mena ya no volvió a casa, que había dejado su ropa y perfumes. Le pedí que me recoja en el terminal, que llegaría a las 7 de la mañana del lunes”, manifestó.

- 20:00 horas del mismo día. Fonifacia recibió una llamada. “Aló, señora, ¿usted es pariente de Edison? -preguntaba un desconocido-. Soy su amigo, acotó. Edison se ha dado un tiro, se ha disparado”, dijo.

Fonifacia en su asombro no podía pronunciar palabras. Pasaron unos segundos y el interlocutor siguió: “Se sentía mal, salimos a comer con unos amigos y luego fuimos a tomar a su departamento. Nos quedamos dormidos en su sala, luego escuchamos un ruido y cuando corrimos (a la habitación), él estaba sobre la cama”, contó.

LLEGA DE LOS PADRES A  AREQUIPA.

- Lunes 6 de febrero 2017 (7:00 horas). El bus llegó a Arequipa y un conocido de la familia recogió a los angustiados padres. Fonifacia había decidido denunciar la desaparición de su hija. En el camino, mientras iban a la Sección de Sección de Secuestros y Desaparecidos del Departamento de Investigación Criminal (Depincri), el conductor (C) le preguntaba a Fonifacia (F).

C: ¿Usted cree que la chica muerta es su hija?

F: No creo. Mi hija desapareció desde el miércoles de la semana pasada, y anoche, su expareja se suicidó.

C: Le voy a hacer tres preguntas ¿Su hija es de contextura pequeña o es una mujer alta?

F: Es pequeña, delgada.

C: ¿Alguna vez fue operada? (debido a que torso el hallado tenía un orificio en la espalda, a la altura de la cadera)

F: Sí, fue operada de la apéndice hace años.

C: ¿Y tiene un tatuaje?

F: Sí.

C: 80% de probabilidad de que sea ella. ¿El tatuaje lleva una “Z”?

“Me quería morir, mi hija se había hecho un tatuaje con una “Z”, de Zavala, su pareja”, decía entre lágrimas.

Cuando Fonifacia acudió al Depincri para denunciar la desaparición de su hija, agentes de Criminalística realizaban las investigaciones de la muerte del exmilitar Marcial Zavala.

A los dos días, los primos de Jimena, Adriana y Roel, llegaron desde Lima para apoyar en la búsqueda de la joven estudiante de contabilidad e inglés.

-Miércoles 8 de febrero 2017 (11:00). Roel, junto al padrastro de Jimena, decidieron recorrer la torrentera de la Av. Los Incas a fin de hallar algún indicio que los lleve a los restos de la joven huanuqueña.

“Caminamos desde la altura donde encontraron las piernas de mi prima hasta Los Incas, pero la gente nos decía que era un poco peligro. Debido a que mi tío se cansó, él decidió quedarse sentado a un lado y yo seguí. Al retornar por mi tío (aproximadamente a 600 metros de halladas las piernas), vi un árbol y bajo este, una separata y un reloj morado, que aparentemente eran de mi prima”, contó Roel a Correo.

Al asomar la cabeza hacia la torrentera, el joven vio una bolsa negra que le llamó la atención, sacó una foto con su celular y acudió al Depincri.

Horas después peritos de criminalística confirmaron que se trataba de la cabeza de una mujer, presuntamente de Jimena.

CARTA. Días después al suicidio de Zavala, la policía halló -en el departamento- una carta que decía “Te amo Jimenita, solo les pido a todos me perdonen, ya no puedo con esto, ya no puedo resistir. Un último favor, solo crémenme y no le avisen a mis hijos”. La madeja del hilo se había unido. Zavala había decidido terminar con la vida de Jimena porque ella dio por concluida la relación de cinco años que tenían, luego se suicidó.

El dolor de su madre y demás familiares continuó por más de mes y medio después, debido a que la demora de la prueba del ADN extendía el proceso de entrega del cadáver a sus familiares.

En la quincena de marzo de 2017, el cuerpo seccionado de la joven fue entregado a su madre y hermana.

Soñé que iba con mi otra hija en un carro, pasaba por unas chacras y llegaba a una casa. Ahí Jimena apareció y se echo en la puerta de la casa a dormír. Venían sus primos y la invitaban a jugar voley -a ella le gustaba el voley-, pero Mena decía: No puedo, porque no tengo mis manos”, narró. Casualmente, la puerta que vio Fonifacia en su sueño, fue la misma del lugar donde finalmente cremaron los restos de Jimena.

El dolor de no haber hallado las manos de la joven de 24 años continúa. Desde febrero del año pasado, la policía no pudo hallar ningún indicio más del caso, ni incriminar a los amigos de Zavala, quienes estuvieron en el departamento donde este se suicidó.

“Él (Zavala) no pudo actuar solo, porque no mataron a mi hija en el departamento, lo hicieron en otro lado. Además cargar el cuerpo y botarlo en distintos lugares tampoco lo hizo solo”, comentó la madre.

CIFRAS

3 hermanos tenía Jimena, los mismos que vivían en Huánuco
31 de enero, la PNP halla las piernas del cuerpo de una persona
29 de enero, se inicia la búsqueda de Mena en Arequipa

MISA.Tras el fallecimiento de Fryda Jimena Acosta Adriano, el pasado 29 de enero de 2017, sus familiares realizaron una misa en la iglesia Virgen de Chapi, en la localidad de Pillco Marca, Huánuco.

En la liturgia participaron sus padres y su primo Roel Adriano, joven que encontró la cabeza de la joven estudiante de contabilidad, el 8 de febrero del 2017, en la torrentera de la Av. Los Incas.

“Ha pasado un año y no se sabe nada de las manos de mi hija. Aún la urna con sus cenizas están en mi sala, pero estos días iré a averiguar a la Beneficencia Pública para poder enterrarla”, contó a Correo.

Sus restos serían enterrados en el cementerio General Augusto Figueroa Villamil de Cayhuayna.

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