La preocupación social de pobladores frente a lo que se considera un daño a la cultura y patrimonio monumental de la ciudad con el cambio de adoquines de piedra por cemento en Yanahuara, formó parte de un debate en España donde se analizó en profundidad la urgente conservación del entorno cultural patrimonial de Arequipa.
La expansión urbana y el tiempo son dos aspectos que ponen en riesgo la conservación del patrimonio monumental y el Centro Histórico de la ciudad. Ante ello, la mejor propuesta radica en la planificación del crecimiento y modernización, la articulación de planes de los gobiernos locales y, sobre todo, la concientización de la población sobre la importancia, destacó Gonzalo Ríos, especialista en arquitectura arequipeña y profesor principal de la Universidad Católica de Santa María, organizada por Casa de América, España.
“Ahí está la clave (en la protesta de los ciudadanos de Yanahuara), que la población misma se organice y visibilice la preocupación para que las autoridades tomen medidas... yo creo que algo se va a hacer y es bueno tener esta reacción de la gente, que sienta que es suyo y que su patrimonio no se puede tocar”, señaló.
Aunque el problema se da en una zona colindante del Centro Histórico y bajo amparo de la municipalidad de Yanahuara y no la provincial, resulta preocupante que, además, cuente con la autorización del Ministerio de Cultura que permite el retiro de los adoquines de piedra para colocar en su lugar otros de cemento, pese a que reconoce que se trata de bienes del Patrimonio Cultural de la Nación.
EL PATRIMONIO
El arquitecto destacó que muchas de las obras en la ciudad para su expansión urbana se dieron en el Cuarto Centenario, pero cuidando lo colonial y con el interés de recuperar esta configuración histórica.Ahora, de cara al Quinto Centenario, con los nuevos retos, con metodologías y técnicas más contemporáneas, la visión no puede ser distinta.
El arquitecto ríos recordó que desde 1540, cuando se fundó Arequipa, su mestizaje arquitectónico y configuración urbana ha sido permanente.“Su arquitectura es el resultado de la persistencia de constructores que aprendieron a despojarse de lo superfluo para crear formas masivas capaces de resistir la actividad sísmica recurrente. Así, la ciudad moldea su fisonomía tras intensos procesos de reconstrucción, mejorando sus estructuras e incorporando nuevos repertorios estilísticos a una matriz estereotómica casi inalterable”, explicó.
Sus iglesias y casonas permanecen como modelos inspiradores para la práctica contemporánea de una arquitectura propia. Tras su declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, la ciudad enfrenta hoy el reto de gestionar los beneficios y peligros del turismo masivo y la gentrificación, reafirmándose como uno de los referentes imprescindibles del urbanismo y la arquitectura iberoamericana.
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Retiro de adoquines de piedra en Arequipa generó debate en España
La conferencia se desarrollo en la Casa de América y se organizó junto a la embajada de Perú en España. Intervino el consejero cultural de esta embajada, Alonso Ruiz Rosas