Sacrificio de amor: padres ofrecen en adopción a su hijo

El 13 de abril de 2014, a Raulito le detectaron Leucemia Linfática Aguda en el Hospital de EsSalud de Arequipa.
Sacrificio de amor: padres ofrecen en adopción a su hijo

Sacrificio de amor: padres ofrecen en adopción a su hijo

17 de Febrero del 2015 - 14:11 » Textos: Johnny Tapia H. / @jjohnnyth » Fotos: Difusión

Raulito tiene dos años y no hace poco aprendió a pronunciar su nombre correctamente. Sus hermanas juegan con él, le hacen caras graciosas y la risa explota en sus garganta. Se le ilumina el rostro y brillan sus grandes ojos. A su corta edad no le importa tener la cabecita rapada, ni siquiera parece parcatarse de ello. Menos aún de que, por el incalculable amor que le tienen, sus padres han decidido darlo en adopción para salvarle la vida.

El 13 de abril de 2014, a Raulito le detectaron Leucemia Linfática Aguda en el Hospital de EsSalud de Arequipa. Los padres, Leonel Bonilla y Yosely Hancco, no entendían la gravedad de la enfermedad, pero pronto aprendieron a conocerla y temerla. Por orden médica, el pequeño fue trasladado a Lima en mayo del mismo año, e internado en el hospital Rebagliati.

“Desde entonces, mi hijo ha pasado varias quimioterapias, pero su cuerpo está cada vez más débil. Ha tenido dos recaídas y el médico dijo que tal vez ya no soporte un tratamiento más. En noviembre fue dado de alta pero la enfermedad no se ha ido. Tememos por su vida. Estamos desesperados”, cuenta, angustiado, Leonel.

Para salvarse, Raulito necesita un trasplante de médula osea. La operación en el extranjero cuesta 250 mil dólares, y para la familia es una fortuna que jamás podrían pagar. Su hermana Camila (13) es compatible, pero por alguna razón los médicos del Rebagliati han ido postergando la intervención quirúrgica. “Han puesto a nuestro hijo en la lista de espera. No lo entiendo. Dicen que me llamarán cuando hayan programado la operación, pero nunca lo hacen. Para mi esposa y para mí esta situación es angustiante”, lamenta el padre.

Ante el riesgo de perder a su hijo, y sabiendo que no soportará otra quimioterapia, los padres han tomado una decisión terrible, sí, pero se justifica con amor: “Estamos dispuestos a darlo en adopción. Si hay una familia pudiente que puede pagar el trasplande de médula y ofrecerle el tratamiento que necesita, lo vamos a entregar. Solo queremos que viva, por favor”, suplica su madre, bañada en llanto.

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