Alarmante: cada hora se pierde 30 hectáreas de bosques 

Según Dirección de Ambiente esta situación compromete al futuro de la población
Alarmante: cada hora se pierde 30 hectáreas de bosques 

Alarmante: cada hora se pierde 30 hectáreas de bosques 

10 de Mayo del 2017 - 11:04 » Textos: Miguel Nuñez » Fotos: Correo

La Dirección de Ambiente y Recursos Naturales del sector Agricultura informó que al interior del ámbito del Valle del Río Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) se pierde a cada hora un promedio de 30 hectáreas de bosques.

Esta alarmante cifra compromete el futuro de los pobladores que habitan en el lugar, debido a que se genera una pérdida de la biodiversidad, degradación de suelos, incremento de plagas, disminución de la polinización y reduce la calidad y cantidad del agua.

Dentro de la región Ayacucho, seis distritos que pertenecen a esta zona presentan mayores problemas con la deforestación, los cuales son: Sivia, Llochegua, Chungui, Ayna - San Francisco, Santa Rosa y San Miguel.

CIFRAS. Por ejemplo, solo en el distrito de Llochegua, provincia Huanta, se talan más de 832 hectáreas de árboles cada año, lo propio ocurre en Ayna, provincia La Mar, donde la deforestación supera las 591 hectáreas.

Este problema ocurre en mayor magnitud en los dos distritos vecinos que pertenecen a la jurisdicción de la región Cusco: Kimbiri y Pichari. En estos lugares la pérdida llega hasta las 2 mil hectáreas.

De acuerdo al titular de la Dirección de Ambiente y Recursos Naturales, Willfredo del Villar Gálvez, el tema preocupa demasiado, porque la inconsciencia de la población está afectando a los bosques primarios; es decir, siempre permanecieron fuera del alcance de las personas y brindan diversos servicios ecosistémicos.

“Estos lugares considerados como primarios deberían ser intangibles por su importante función que cumplen a favor de la fauna silvestre; sin embargo, ocurre lo contrario y lo vienen depredando sin control alguno”, mencionó.

Asimismo, señaló que la problemática se debe principalmente a la existencia de una fuerte presión social, que obliga a las personas a aperturar más zonas de cultivos, con fines económicos y de supervivencia.

La apertura de chacras para el cultivo de coca, fue una de las principales actividades que ocasionaron el incremento de la tasa de deforestación en el Vraem en los últimos años, lo cual trajo como consecuencia pérdidas ambientales, sociales y económicas.

Frente a esta situación, Del Villar, informó que desde enero hasta la fecha se logró conformar 14 comités de control y vigilancia, con el objetivo de aportar en el cuidado de los recursos naturales, que incluyen flora y fauna.

“La finalidad de estos comités de vigilancia es aportar en el cuidado del medio ambiente y evitar hecho como la tala ilegal en la selva ayacuchana. También se busca la protección de la fauna silvestre”, recalcó el especialista.

Lo que se busca en el transcurso del presente año es lograr mayor número de pobladores comprometidos en esta tarea y contar con más comités en la gran parte de comunidades campesinas de la región.

“Su conformación es sencillo, primero se debe realizar una asamblea, luego levantar un acta con los integrantes elegidos y serán reconocidos bajo resolución”, indicó.