Lo bueno, Lo bonito y Lo feo del 2017 en la Municipalidad de Huamanga

Inició con un presupuesto inicial de S/. 59 millones 216 mil y concluyó con más de S/. 85 millones 61 mil
Lo bueno, Lo bonito y Lo feo del 2017 en la Municipalidad de Huamanga

Lo bueno, Lo bonito y Lo feo del 2017 en la Municipalidad de Huamanga

01 de Enero del 2018 - 09:20 » Textos: Verenisse Peña » Fotos: Verenisse Peña

Municipal. Durante el 2017, la Municipalidad Provincial de Huamanga acaparó las primeras planas en Ayacucho debido a sus constantes desaciertos, pero no sólo por el alcalde “Viajero” Hugo Aedo, sino también por el Concejo Municipal que demostró su falta de cuidado al aprobar normas que terminaron en denuncias y hasta provocar la salida de funcionarios que a la vista de la opinión pública hacían el esfuerzo de cumplir con su trabajo.

En cuanto a los recursos municipales, Huamanga inició con un presupuesto inicial de S/. 59 millones 216 mil y concluyó con más de S/. 85 millones 61 mil, cerrando el año con 81.3% en porcentaje de ejecución en su mayoría correspondientes a proyectos de continuidad.

Entre lo bueno y a la vez malo, encontramos obras como el drenaje pluvial, el parque de la familia, el relleno sanitario, la implementación del proyecto de seguridad ciudadana y la recuperación del centro histórico de la ciudad, proyectos importantes que fueron opacados por las ampliaciones de plazo, adicionales de costo y la poca durabilidad, pues aún no se inauguraron, pero ya presentaron daños, como ocurrió con el centro de monitoreo de vigilancia.

El alcalde Hugo Aedo Mendoza, continuó con sus viajes que incluso tuvieron como destino el extranjero y a diferencia del año 2016, consiguió la visita de ministros, embajadores y representantes de entidades financieras que mostraron su predisposición para invertir en proyectos de inversión pública.

En su tercer año de gobierno, siguió con el cambio de funcionarios, pero esta vez dio la impresión de que quienes mostraban productividad eran los primeros en ser cambiados, como ocurrió con la subgerencia de Comercio, Licencias y Fiscalización, que tuvo tres subgerentes sólo en el 2017, los dos primeros reemplazados tras el cierre de discotecas; sin embargo, los funcionarios que dejaron mal parada a la gestión por sus excesos, escándalos o por su improductividad permanecen hasta hoy.

El problema del transporte se ahondó más con la ejecución de las obras, más aún porque no se cumplieron los plazos. La inseguridad no ha podido reducirse pese al proyecto de seguridad ciudadana debido a que aún no funcionan el total de cámaras. La basura sigue observándose en las calles pese al incremento de los camiones colectores.

Descuido. El Concejo Municipal fue duramente cuestionado tras ser puesto en evidencia por tomar acuerdos y aprobar ordenanzas sin revisar sus contenidos. Un ejemplo fue la aprobación de la ordenanza que regula los arbitrios municipales del 2017, que incluía áreas del distrito Andrés Avelino Cáceres y del que hasta el final no se esclareció porque el consultor que formuló la ordenanza nunca apareció para demostrar personalmente el cálculo con la fórmula matemática.

Para terminar el año los regidores terminaron siendo denunciados ante Indecopi por no derogar la ordenanza N°036, error que al parecer se podría repetir en el 2018, debido a que en la última sesión de Concejo algunos concejales pusieron en evidencia la revisión en tiempo record de la ordenanza que regula los arbitrios 2018, Hecho del que ya advirtió la Asociación Yanapankuy que iniciará otro proceso similar al del año pasado.

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