Caso Nolasco: tres testigos declaran en Chimbote

José Cachi dice que advirtieron presuntas irregularidades en gestión de Álvarez y testigo en reserva habla sobre grupo de “élite de sicarios”
Caso Nolasco: tres testigos declaran en Chimbote

Caso Nolasco: tres testigos declaran en Chimbote

31 de Mayo del 2018 - 09:04 » Textos: Redacción » Fotos: Correo

En un auditorio con un considerable número simpatizantes del exgobernador regional de Áncash, César Álvarez, tres testigos ofrecidos por el Ministerio Público fuero interrogados ayer en el marco del juicio oral que se sigue contra el extitular por el crimen de Ezequiel Nolasco Campos.

Los magistrados del Colegiado “A” de la Sala Penal Nacional, René Martínez, Hans Contreras y Oscar Pimentel, sesionaron ayer en Nuevo Chimbote para recabar las declaraciones de un total de 16 personas, entre las que figuran algunos testigos con identidad protegida, a través de códigos de reserva.

Por parte del Ministerio Público, estuvieron presentes en la diligencia los fiscales Julia Yanac Acedo y Wilman Murillos, ambos de la Primera Fiscalía Superior de la lucha contra la Criminalidad Organizada.

Aunque para ayer estaban citados seis testigos, solo tres acudieron a la convocatoria judicial. Se ausentaron el exdirigente de construcción civil Fernando Morgan Arias y los protegidos: FSCOR8-2014 y FSCOR23-2014. La Fiscalía anunció que insistirán y pidieron al juzgado que hoy puedan tomar sus declaraciones.

DECLARAN. Los tres testigos que sí fueron interrogados se ratificaron en sus declaraciones iniciales que ofrecieron en el transcurso de la investigación del caso. El primero en declarar fue el exconsejero regional José Luis Cachi Quezada, quien narró que en un principio fue aliado político de César Álvarez, al punto que formó parte del movimiento político “Cuenta Conmigo”; sin embargo, luego renunció al oficialismo porque consideró que habían “hechos irregulares”.

“Vi la no voluntad de una conducta honesta (de César Álvarez)”, señaló.

Cachi habló también sobre el convenio con la OEI para la ejecución de un paquete de obras por 840 millones de soles, y que un bloque de consejeros - entre los que se encontraban él y Nolasco - pidieron dejar sin efecto este convenio. El exconsejero aseguró ante los jueces que recibió presiones para que cambie su voto y que incluso le ofrecieron dinero para esta finalidad. La primera vez, dijo, lo hizo el exgobernador César Álvarez y la segunda a través de la presidenta del Consejo Regional de Áncash de ese entonces. La finalidad era que no asista a la sesión de consejo.

Cachi narró también un hecho que hasta el momento no era conocido. Refiere que iba a sostener una reunión en Casma con los consejeros justamente para ver el tema de la OEI. Él iba en el vehículo junto con Nolasco y se percató que era seguido por otro vehículo. La defensa de Álvarez cuestionó que Nolasco no haya narrado este hecho en su declaración testimonial.

Se refirió también al primer atentado que sufrió Nolasco, el cual lo calificó como “un crimen político”. Además sostuvo que en varias oportunidades Nolasco le dijo que se cuide porque recibía amenazas debido a la oposición al régimen de Álvarez.

Luego de Cachi, el Colegiado interrogó al testigo con código de reserva 112014, quien durante la pesquisa, afirmó que César Álvarez habría intentado conformar un grupo de “sicarios de élite”, con la finalidad de amendrentar a sus enemigos y opositores políticos.

La propuesta, refiere el testigo, se la habría hecho a José Alfredo Barrenechea Berna, dirigente del Sindicato Histórico de Construcción Civil. La oferta también habría alcanzado al exdirigente de este gremio sindical, Víctor López Padilla. Según esta persona con identidad protegida, a Barrenechea le ofrecieron una camioneta 4x4 y tomar el control del sindicato con López Padilla y el respaldo del exgobernador César Álvarez.

Refiere que incluso en una oportunidad Álvarez llamó “amigablemente” a López Padilla para decirle que estaba gestionando las obras del aeropuerto y del megapuerto de Chimbote. También afirmó que Padilla y el exdirigente Modesto Mondragón Becerra conversaron sobre el supuesto atentado y dijeron “muerto el perro, muerta la rabia”.

El testigo aseguró que Barrenechea no aceptó la propuesta y que luego se habrían contactado con miembros de la organización “Los Patecos”, que para esos años era sindicada como la autora de varios crímenes ocurridos en Áncash.

También señaló que Rubén Moreno Olivao “Goro”, “caminaba en el entorno” del exgobernador regional.

“Caminaba con César Álvarez y más caminaba con Lucho Arroyo”, afirmó.

Aseguró que un hecho criminal que habría sido ejecutado por el supuesto grupo de sicarios, sería el asesinato de Jorge Boyaski Paredes.

Al ser un testigo en reserva, se tomaron las previsiones de ley y esta persona declaró desde otra sala de audiencia con la voz distorsionada. No obstante uno de los abogados pidió que no se reciba la declaración de este testigo porque él mismo ya había revelado su identidad en los medios de comunicación, por lo que advirtió que esto podría generar futuras nulidades en el proceso, pero los jueces desestimaron este pedido.

El último en declarar fue Inocente Saavedras Vargas, quien narró cómo fue el primer atentado que sufrió Nolasco en el 2010, donde asesinaron a su hijo político Roberto Torres. Refirió que Nolasco constantemente le mencionaba que recibía amenazas tanto por mensajes de texto así como llamadas, pero puntualizó que no fue testigo presencial de estos actos. Debido a las amenazas, dijo, Nolasco portaba un arma.

También contó que las denuncias que hacía Nolasco por las presuntas irregularidades en la gestión de Álvarez “caían en saco roto”.

CONTINÚA. Para hoy está citada a declarar la Fiorela Nolasco Blas y el abogado Marco Sánchez, además de otros cinco testigos con código de reserva y otros dos ofrecidos por la Procuraduría.

Tras la audiencia, uno de los jueces dijo a la prensa que en un plazo de dos meses más podría concluir el juicio y descartó que sea a fines de junio como lo había dicho el fiscal de crimen organizado Jorge Chávez Cotrina.