Chang, asesor de Ilios fue personero del Nacionalismo

Además abogado y amigo de prófugo Martín Belaunde fue gerente de empresa que le pagó a Nadine Heredia
Chang, asesor de Ilios fue personero del Nacionalismo

Chang, asesor de Ilios fue personero del Nacionalismo

24 de Noviembre del 2014 - 09:32 » Textos: Gonzalo Horna | Karem Barboza

Pese a que las voces del Nacionalismo han tratado en varias oportunidades de negar cualquier vínculo con la presunta red de corrupción de César Álvarez, cada vez hay más elementos que alimentan las sospechas.

Además del prófugo Martín Belaunde Lossio, existe un nombre clave en el funcionamiento de la empresa Ilios Producciones, supuestamente usada de fachada para el funcionamiento de “La Centralita”.

Se trata de Jorge Chang Soto, el abogado que estuvo presente en la frustrada diligencia de allanamiento al local en el 2011 y que se identificó como el asesor legal de Ilios, es tan cercano al Nacionalismo que incluso se desempeñó como personero legal de ese partido político en el 2006. El fue nombrado en ese cargo nada menos que por el hoy presidente del Perú, Ollanta Humala.

RELACIONES PELIGROSAS. Chang Soto se encuentra procesado por el caso “La Centralita”, donde obtuvo comparecencia restringida por ser gerente de Ilios Producciones.

Hasta el momento no se sabe cómo Belaunde Lossio y Chang se conocieron. El amigo de la pareja presidencial ha dicho que conoce a Chang desde hace 15 años atrás, es decir, a fines de los noventa.

No obstante, lo que se sabe es que es en el 2006 ambos deciden invertir capitales y formar el 7 de agosto de ese año Todo Graph S.A.C.

Aquí Chang Soto compró 160 acciones, pero se terminó por retirar en enero del 2007, pues meses antes había sido acreditado como personero legal titular del Partido Nacionalista Peruano.

Tras una Junta de Accionistas, Chang dejó el cargo nada menos que a Ilan Heredia, hermano de la primera dama Nadine Heredia. Ilan sigue ocupando hasta hoy el cargo de gerente de Todo Graph.

Según la Sunarp, Belaunde y Chang se unieron nuevamente en otro proyecto en junio del 2007: se trata de Las Rosas Editorial S.A.C., que por ese año salió a la palestra pública con la impresión del diario La Primera, medio que defendió activamente a Humala Tasso y que además en el 2008 facturó con el Gobierno Regional de Áncash, según el portal de Transparencia, por más de 5 mil soles.

Es más, según Registros Públicos, Chang Soto también gerenció la empresa Centros Capilares S.A, la misma que desembolsó 50 mil dólares para Nadine Heredia por dos informes de marketing relacionados a dos productos para el cabello y la piel.

Esta empresa es investigada por la Fiscalía de Crimen Organizado que, pese al tiempo transcurrido, aún no incluye en sus pesquisas a Belaunde Lossio.

Lo último que se ha conocido de Chang Soto es precisamente la constitución junto a Belaunde Lossio de la empresa Corporación Asia S.A.C. con un capital de 9,500 soles y que era la que movía los contratos para Antalsis S.L. Actualmente, esta es gerenciada por Sandra Chang, hija del abogado.

¿Y QUIÉN ES ÉL?. Chang Soto es un capitán retirado, miembro de la fenecida Policía de Investigaciones del Perú (PIP), de la que proviene el hoy detenido coronel PNP (r) Benedicto Jiménez Baca. Es más, el socio de Belaunde fue personero legal desde el 2006 del Partido Nacionalista, designado por el propio Humala.

Ahora bien, según investigaciones judiciales que se llevaron adelante en la década de los 80 y 90, y a las que Correo tuvo acceso, Chang Soto fue un policía que estuvo relacionado con el sonado caso “Villacoca”, en el que estaba involucrada una banda criminal que por entonces lideraba el narcotraficante más conocido de esa época, Reynaldo Rodríguez López, (a) “El Padrino”.

Cabe recordar que se denominó “Villacoca” al caso que se inició luego de una megaexplosión registrada en una lujosa mansión en la urbanización Higuereta (Surco).

Tras la explosión, el 24 de julio de 1985, se descubrió que allí funcionaba un laboratorio de drogas que pertenecía a “El Padrino”.

El caso tomó ribetes políticos porque involucró a militares, altos mandos policiales y hasta políticos de la época.

Según el expediente judicial número 375-86, que actualmente se encuentra en ejecución de sentencia en el 25 Juzgado Penal de Lima, Chang Soto era uno de los más de 20 procesados.

Según la sentencia, en la que fue condenado Reynaldo Rodríguez a 25 años de prisión, se reservó el proceso contra Chang Soto por ser reo ausente.

Así lo sostiene la resolución del 28 de junio de 1989, firmada por el tribunal conformado por los magistrados Carlos Hermoza Moya, Gloria Bernal Matallana y César Quiroz.

“Reservar el juzgamiento contra los reos ausentes Eduardo Saman Ávila, Carlos Manuel López Bernales o José Manuel de la Puente Benavides, Miguel Ángel Balcázar, Hugo Orlando Córdova Ortecho, Edgar Ogon Córdova Ortecho, Humberto Jesús Mazzei, Jorge Chang Soto, César Eduardo Reyes Barrón y otros por no haberse desvanecido los cargos existentes contra estos”, dice el texto.

Sin embargo, el verdadero papel que se le había atribuido al amigo de Belaunde y asesor de Humala Tasso quedó evidenciado textualmente en el voto dirimente que expidió la jueza Bernal Matallana, quien se mostró a favor de sentenciar a Norma Graciela Pajares, involucrada también en el caso “Villacoca”.

A Pajares se le sindicó por ser pareja sentimental de Chang Soto. “En el curso del juicio oral solamente ha reconocido haber tenido relaciones netamente comerciales, lo que denota falta de sinceridad en esta acusada, ya que Chang Soto capitán PIP -hoy Policía Técnica- se trata de un personaje estrechamente ligado a la organización y de gran confianza de Reynaldo Rodríguez, sindicado por Sullón Marulanda (ex PIP) de haber intervenido en el embarque de 500 kilos de pasta básica de cocaína con destino a Colombia”, sostiene la resolución.

ALIAS “CHINO”. Pero no solo eso: la jueza relata que según el parte número 801 formulado tras la detención de Reynaldo Rodríguez en la calle Balta N° 2019 en Ancón, se incautó una libreta en la que se halló un número de teléfono anotado con el seudónimo de “Chino”. “Resulta que (ese número telefónico) se encuentra instalado en el jirón Justo Amadeo Vigil 444, Magdalena, inmueble alquilado por Norma Pajares de Tomassini, deduciéndose que de acuerdo con la investigación que el tal ‘Chino’ se trata del reo ausente Jorge Chang Soto”, sostiene la jueza.

Además, Chang Soto también fue mencionado por el procesado por narcotráfico Federico Ugarte Morales, cuyo hijo fue secuestrado.

Según explica la jueza Matallana, el procesado Ugarte aseguró que recibió una llamada de Chang Soto, quien se presentó en un restaurante con Norma Pajares. Allí Chang le habría exigido dinero o la devolución de una cantidad de droga.

“Viendo una camioneta blanca cuyas características coinciden con las señaladas en la denuncia de fojas dieciocho mil diecisiete formulada por Norma Pajares por robo en el mes de mayo de 1986, la que posteriormente fue encontrada en poder de Chang Soto, lo que demuestra las estrechas relaciones existentes entre estos procesados”, concluye la magistrada Bernal.

Sin embargo, pese a ello, cuando Chang Soto se puso a derecho, fue enviado al penal Castro Castro acusado solo por el delito contra la fe pública y estafa.

Según pudo corroborar Correo, cumplió prisión entre el 15 de febrero de 1991 y el 11 de enero del 1993, tras ser absuelto.

Luego de ello, Chang Soto saldría de la PIP y se graduaría de abogado, profesión que viene ejerciendo desde entonces.

Correo trató de comunicarse tanto con Jorge Chang como con su hija Sandra, sin embargo, fue inútil. Tras una semana de insistencia, solo logramos comunicarnos con el estudio Urquizo Olaechea Abogados, que asiste a Chang en el caso “La Centralita”. No quisieron dar mayores alcances.

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