Buzos llegan hasta la nave, la hallan volteada y aún no pueden ingresar (FOTOS)

Finalmente el grupo de rescate, conformado por once buzos de la Marina de Guerra, logró descender 40 metros y ubicar a la embarcación “María Esperanza II”, pero no pudo ingresar ya que se encuentra volteada y enterrada en un 70%, por lo que ahora deberán romper las paredes de madera para ingresar

14 de Abril del 2018 - 09:01 » Textos: Gonzalo Horna » Fotos: Cortesía Capitanía de Puerto de Chimbote

Tres días después de la fatídica madrugada en la que la embarcación “María Esperanza II” naufragó, en el mar de Chimbote, luego de colisionar con la nave industrial “Malena”, los cuerpos de los ocho pescadores que no pudieron ponerse a buen recaudo, siguen sin poder ser recuperados.

BÚSQUEDA. La mañana de ayer, desde las 5:00, se retomaron las labores de búsqueda. De acuerdo al reporte que maneja la Capitanía de Puerto, la embarcación de madera se encuentra a aproximadamente a 5 millas del Puerto de Chimbote, con una distancia de por lo menos media hora mar adentro.

Los primeros reportes, asimismo, dan cuenta de que “María Esperanza II” está a una profundidad de 40 metros, se presume, con los cuerpos de los hombres de mar dentro de la embarcación, ya que al momento del impacto, los pescadores se encontraban durmiendo.

Justamente, antes de hacerse a la mar, el equipo de rescate se entrevistó con algunos de los cuatro pescadores que sí pudieron salvarse para conocer a detalle cómo estaban distribuidos los espacios dentro de la embarcación. Esto les permitirá a los rescatistas poder realizar una búsqueda más rápida de los cuerpos.

En total son once los buzos de la Marina de Guerra del Perú los que están abocados a la búsqueda y recuperación de los cuerpos de los pescadores. Tal y como se había anunciado, la tarde del último jueves arribó a Chimbote un nuevo grupo de 5 buzos de la Marina de Guerra, que se sumaron a los seis que inicialmente ya estaban en nuestra ciudad.

Junto con el nuevo grupo de buzos llegaron también los equipos especializados para poder descender a 40 metros de profundidad y tratar de ingresar a la siniestrada embarcación.

Estos equipos además, del oxígeno e indumentaria propia para este tipo de labores, también incluye cámaras de vídeo que permiten que desde la superficie se reciban imágenes en tiempo real de lo que van hallando los buzos al momento de su descenso.

Durante los primeros días de búsqueda las condiciones climáticas han sido favorables y tampoco se ha experimentando marea alta, indicó el capitán de Puerto de Chimbote, Julio Díaz Honores.

No obstante la dificultad que han hallado los buzos de rescate es el boliche que está flotando en el mar y que aún se encuentra atada a la nave siniestrada. Esto hace que el descenso de los rescatistas tenga que hacerse con especial cuidado, ya que se corre el riesgo de que los rescatistas puedan quedar atrapados en las redes que son grandes y pesadas.

“Estuvieron (el jueves) hasta las 7 de la noche realizando los trabajos, pero lamentablemente la oscuridad y las condiciones del mar no permitieron continuar. Hoy (ayer) a partir de las 5 de la mañana se ha retomado las operaciones de descensos, aunque el boliche (red) se encuentra flotando e imposibilita seguir avanzando, es una red muy pesada y de gran tamaño, debido a la actividad pesquera que realizaba la embarcación”, comentó el capitán Díaz.

LLEGAN A LA NAVE. Al cierre de este informe, la Capitanía de Cuerpo de Chimbote, informó que finalmente los buzos sí lograron descender a los 40 metros del mar y ubicar a la embarcación “María Esperanza II”.

El reporte indica que la nave artesanal se encuentra volteada, con la quilla - pieza más importante de la estructura sobre la que se construye un barco - volteada y con el 70% de la estructura enterrada en el fango.

Este panorama, un tanto imprevisto para los rescatistas, ha hecho que se opte por romper algunas de las paredes de madera de la embarcación : solo así los buzos podrán ingresar y buscar los cuerpos de los hombres de mar.

Aún cuando el trabajo de realizar un forado en la embarcación no requiere de equipos sofisticados, el capitán de puerto de Chimbote, Carlos Díaz, puntualizó que estas labores son sumamente complicada por tratarse de trabajos en el mar.

“No es fácil realizar este tipo de trabajos en el mar. No se puede estimar cuánto van a tardar, pero sí son complicados, ya se les ha explicado esta situación a los familiares para que puedan entender”, mencionó en diálogo con Correo.

Ayer por la noche ya no se realizaron labores de rescate. Estas serán retomadas hoy desde temprano.

PEDIDO. El día de ayer fue otro muy largo para los familiares de los desparecidos, quienes una vez más llegaron hasta el local de la Capitanía de Puerto de Chimbote, para seguir de cerca las labores de rescate de sus familiares.

Entre lágrimas, María Rioja Sánchez, esposa del pescador Wilmer Efio Efio, hizo una invocación al mismo presidente del Perú, Martín Vizcarra y a las autoridades del Ministerio de Defensa para que se mueva mayor logística en las labores de búsqueda.

“Queremos que este caso llegue a Lima, que hagan algo, aquí Capitanía hace lo que puede, pero necesitamos más apoyo”, expresó.

Al igual que ellos casi medio centenar de personas permanecían en las afueras de esta institución aguardando alguna novedad.

Como se sabe, siete de los desafortunados hombres de mar residían en la caleta Santa Rosa, en Lambayeque, mientras que el octavo es un ciudadano venezolano.

En lista figura el patrón de lancha, Oscar Quicio Castro (48), quien desapareció en el mar junto a su hijo Dan Kalet Oscar Quicio Zeña (20).

También están: Walter Wilson Ipanaqué Sánchez, Elisban Zeña Urcia, Carlos Esqueche Carrasco, Wilmer Effio Effio y Santiago Huamanchumo. El último desaparecido es Jesús Salvador Villegas Abreu, un ciudadano venezolano.

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