Solo en el terminal terrestre algunas empresas decidieron no vender pasajes y la afluencia de público se redujo.
Solo en el terminal terrestre algunas empresas decidieron no vender pasajes y la afluencia de público se redujo.

El paro nacional de transportistas que inició ayer tuvo poca repercusión en y otras ciudades de la costa de Áncash. El tránsito vehicular se desarrolló con normalidad, mientras que el personal policial se instaló en puntos estratégicos a fin de prevenir posibles bloqueos de las vías.

MIRA ESTO| Chimbote: Comité Provincial de Seguridad Ciudadana en alerta por cuarta ola del COVID-19

Situación

La paralización que acatan los transportistas de carga pesada tuvo un mínimo impacto en Chimbote.

En el terminal terrestre El Chimbador, por ejemplo, algunas empresas de transporte optaron por no vender pasajes por temor al bloqueo de las carreteras. No obstante, conforme transcurría el día y al advertir que las vías se encontraban despejadas, el servicio interprovincial se fue normalizando.

Como era previsible, el terrapuesto de Chimbote registró poca afluencia de público.

En tanto, el tránsito vehícular entre Chimbote y otros distritos fue fluido.

Con el objetivo de prevenir posibles bloqueos, personal de la División Policial de Chimbote se trasladó a zonas que suelen ser cerradas durante las protestas.

Por ejemplo, los agentes del orden se ubicaron en el puente Lacramarca, tanto en las avenidas José Pardo y Enrique Meiggs, para garantizar que el desplazamiento de los vehículos se desarrolle con normalidad.

En Casma, donde un grupo de transportistas hizo público su respaldo al paro nacional, tampoco se reportó el bloqueo de carreteras, al menos, hasta la tarde de ayer.

Vale indicar que, según sus dirigentes, en 14 regiones del país, entre ellas Áncash, los transportistas apoyan la medida de lucha.

Al considerar que el Ejecutivo atiende con lentitud sus reclamos, exigen la aprobación de decretos.